Hola, hace mucho tiempo que no escribía acá, por temas de la Universidad no he tenido tiempo, lo siento, pero en este tiempo han pasado algunas locurillas para contar jajaa.
Bueno les cuento una que me pasó hace un mes aprox.
Debo admitir que soy fanática del sushi, y como muy seguido, un día pasé a comprar a un local, mientras esperaba mi pedido, entró el mino del delivery, entero de rico, me dejó babeando, bien guapo, alto, ojitos claros, atlético, en definitiva muy rico, pero lamentablemente se le veía un anillo de matrimonio en su mano, aunque eso no le impedía de no quitarme los ojos de encima.
Llegó el fin de semana y con unas amigas estábamos carreteando y pedimos sushi, les comenté de este mino rico, así que pedimos para jotearnos al delivery, que a todo esto se llamaba Alejandro. Cuando llegó el pedido, el mino subió al depa y le abrí la puerta y me quedo mirando de pies a cabeza, supongo que me reconoció al tiro. Lo hice pasar al living para que mis amigas lo vieran y para buscar la plata.
Mientras estaba ahi mis amigas se lo empezaron a jotear, como se llamaba, si era casado, pero no muerto respondió el, etc y lo invitaron a carretear después del trabajo a lo que el dijo que lo pensaría y si es que venía podía traer algún amigo.
Pasaron las horas a eso de las 1 am cuando de repente tocan el timbre, era este mino, traía unas promos y unos amigos.
Ya adentro del depa, entre copetes y conversaciones, Alejandro me coqueteaba descaradamente y yo le seguía el juego, no me importaba que fuese casado, mis amigas (eramos 3 para 3 jajaa) estaban coquetando también con los amigos de él. Nosotros nos fuimos al balcón un rato, ahí este mino después de unas pocas palabras se me lanzó con todo, yo entre tanto copete respondí sin pensarlo, ademas que de cuando lo vi me lo quería comer jajaa.
Después de un buen rato agarrando heavy, toqueteos y besos, me tenía bien excitada y el por lo que sentía en su pantalón estaba en las mismas. Nos fuimos a mi pieza tratando de hacerla piola, igual todos se dieron cuenta, aunque mis amigas estaban agarrando igual.
En mi pieza, senté a Alejandro en la cama y me subí de frente arriba de él, sus manos se fueron directo a mi trasero, eso me excito aún mas, cada caricia que me daba me prendía cada vez más. Me besaba mis tetas y las acariciaba, mientras yo con mi mano le masajeaba su paquete por encima del pantalón.
Luego él me bajó y me arrodilló para hacerle una buena chupada, me encantó que tomara la iniciativa, se baja el cierre y se saca su pene frente a mi cara, era muy grueso y con una leve curva, las venas marcadas de tan duro que lo tenía, no lo pensé 2 veces y me lo metí a la boca, su cabeza estaba mojadita y ardiendo. Con mi lengua la recorrí enterita, traté de metermelo lo más adentro posible (me encanta hacerlo). Seguía chupandosela, el me tomaba del pelo y me empujaba hacia el, jugaba con mi lengua en sus testículos, le encantaba.
Luego el me toma y me baja los jeans, me pone en 4 encima de la cama, con sus manos me agarra fuerte el culo, me corre el colaless hacia un lado y me lo mete de un solo golpe, sentí un tremendo placer, mi conchita estaba mojadisima así que le fue muy fácil entrar. jamás había tenido un pene curvado dentro mio, era una sensación exquisita, se sentía distinto pero igual de rico que siempre.
Alejandro me penetraba muy duro, trataba de no gemir muy fuerte ya que nos podían escuchar pero era difícil, quería gritar de placer pero tenía que aguantarme. Después de un rato cambiamos de posición, a la clásica del misionero, que por lo menos a mi me encanta demasiado junto con el estilo perrito, ahí Alejandro fue más suave pero igual de profundo, me besaba y acariciaba las tetas y me decía cosas como que rica que estaba, que le encantaba mi culo y a cada rato me preguntaba si me gustaba así, con lo que yo le respondía que lo hiciera más rápido y fuerte.
Aveces sentía que nos miraban, pero no importaba que nos vieran, lo estaba disfrutando y estaba muy excitada como para parar de hacerlo.
A ratos sacaba su pene y me masturbaba, me ponía sus dedos en mi boca para que lamiera mis jugos y los suyos, deliciosos, al igual que acercaba su pene para darle unas mamaditas para luego seguir metiéndomela en mi concha, nunca la había chupado entre metidas y es rico, tiene un sabor diferente, al final termina excitando mucho más.
Seguimos haciéndolo así hasta que me dice que se quiere ir, yo soy loca por la lechesita, me encanta tragarmela, así que me arrodillé, le tome su pene y lo empecé a masturbar. Me lo metí dentro de mi boca para esperar que se fuera, seguía pajeandolo hasta que se puso muy duro y sentí ese liquido ardiendo en mi boca, el gemía mientras recibía si semen, sentía como se llenaba, con mi lengua seguía lamiendo su cabeza por dentro, que rico ese momento. Me lo tragué todo hasta la ultima gota y seguí chupándoselo hasta dejarlo seco.
Después nos secamos un poco porque estábamos muy transpirados y esperamos un rato para salir. Cuando salimos nos dimos cuenta que seguían agarrando pero nos miraron y nos dijeron para la otra háganla más piola jajaja. Creo que al final mis quejidos no fueron del todo silenciosos.
Que es de Alejandro, ha venido a dejarme 1 vez más sushi y me a dicho que cualquier día está disponible para repetir la aventura. No se aún si lo volvería hacer porque como está casado se pueden generar más problemas.
Bueno espero que les haya gustado mi experiencia, disculpen la ortografía, aveces me excito recordando y escribiendo y no me doy cuenta de los errores.
Besitos
Bueno les cuento una que me pasó hace un mes aprox.
Debo admitir que soy fanática del sushi, y como muy seguido, un día pasé a comprar a un local, mientras esperaba mi pedido, entró el mino del delivery, entero de rico, me dejó babeando, bien guapo, alto, ojitos claros, atlético, en definitiva muy rico, pero lamentablemente se le veía un anillo de matrimonio en su mano, aunque eso no le impedía de no quitarme los ojos de encima.
Llegó el fin de semana y con unas amigas estábamos carreteando y pedimos sushi, les comenté de este mino rico, así que pedimos para jotearnos al delivery, que a todo esto se llamaba Alejandro. Cuando llegó el pedido, el mino subió al depa y le abrí la puerta y me quedo mirando de pies a cabeza, supongo que me reconoció al tiro. Lo hice pasar al living para que mis amigas lo vieran y para buscar la plata.
Mientras estaba ahi mis amigas se lo empezaron a jotear, como se llamaba, si era casado, pero no muerto respondió el, etc y lo invitaron a carretear después del trabajo a lo que el dijo que lo pensaría y si es que venía podía traer algún amigo.
Pasaron las horas a eso de las 1 am cuando de repente tocan el timbre, era este mino, traía unas promos y unos amigos.
Ya adentro del depa, entre copetes y conversaciones, Alejandro me coqueteaba descaradamente y yo le seguía el juego, no me importaba que fuese casado, mis amigas (eramos 3 para 3 jajaa) estaban coquetando también con los amigos de él. Nosotros nos fuimos al balcón un rato, ahí este mino después de unas pocas palabras se me lanzó con todo, yo entre tanto copete respondí sin pensarlo, ademas que de cuando lo vi me lo quería comer jajaa.
Después de un buen rato agarrando heavy, toqueteos y besos, me tenía bien excitada y el por lo que sentía en su pantalón estaba en las mismas. Nos fuimos a mi pieza tratando de hacerla piola, igual todos se dieron cuenta, aunque mis amigas estaban agarrando igual.
En mi pieza, senté a Alejandro en la cama y me subí de frente arriba de él, sus manos se fueron directo a mi trasero, eso me excito aún mas, cada caricia que me daba me prendía cada vez más. Me besaba mis tetas y las acariciaba, mientras yo con mi mano le masajeaba su paquete por encima del pantalón.
Luego él me bajó y me arrodilló para hacerle una buena chupada, me encantó que tomara la iniciativa, se baja el cierre y se saca su pene frente a mi cara, era muy grueso y con una leve curva, las venas marcadas de tan duro que lo tenía, no lo pensé 2 veces y me lo metí a la boca, su cabeza estaba mojadita y ardiendo. Con mi lengua la recorrí enterita, traté de metermelo lo más adentro posible (me encanta hacerlo). Seguía chupandosela, el me tomaba del pelo y me empujaba hacia el, jugaba con mi lengua en sus testículos, le encantaba.
Luego el me toma y me baja los jeans, me pone en 4 encima de la cama, con sus manos me agarra fuerte el culo, me corre el colaless hacia un lado y me lo mete de un solo golpe, sentí un tremendo placer, mi conchita estaba mojadisima así que le fue muy fácil entrar. jamás había tenido un pene curvado dentro mio, era una sensación exquisita, se sentía distinto pero igual de rico que siempre.
Alejandro me penetraba muy duro, trataba de no gemir muy fuerte ya que nos podían escuchar pero era difícil, quería gritar de placer pero tenía que aguantarme. Después de un rato cambiamos de posición, a la clásica del misionero, que por lo menos a mi me encanta demasiado junto con el estilo perrito, ahí Alejandro fue más suave pero igual de profundo, me besaba y acariciaba las tetas y me decía cosas como que rica que estaba, que le encantaba mi culo y a cada rato me preguntaba si me gustaba así, con lo que yo le respondía que lo hiciera más rápido y fuerte.
Aveces sentía que nos miraban, pero no importaba que nos vieran, lo estaba disfrutando y estaba muy excitada como para parar de hacerlo.
A ratos sacaba su pene y me masturbaba, me ponía sus dedos en mi boca para que lamiera mis jugos y los suyos, deliciosos, al igual que acercaba su pene para darle unas mamaditas para luego seguir metiéndomela en mi concha, nunca la había chupado entre metidas y es rico, tiene un sabor diferente, al final termina excitando mucho más.
Seguimos haciéndolo así hasta que me dice que se quiere ir, yo soy loca por la lechesita, me encanta tragarmela, así que me arrodillé, le tome su pene y lo empecé a masturbar. Me lo metí dentro de mi boca para esperar que se fuera, seguía pajeandolo hasta que se puso muy duro y sentí ese liquido ardiendo en mi boca, el gemía mientras recibía si semen, sentía como se llenaba, con mi lengua seguía lamiendo su cabeza por dentro, que rico ese momento. Me lo tragué todo hasta la ultima gota y seguí chupándoselo hasta dejarlo seco.
Después nos secamos un poco porque estábamos muy transpirados y esperamos un rato para salir. Cuando salimos nos dimos cuenta que seguían agarrando pero nos miraron y nos dijeron para la otra háganla más piola jajaja. Creo que al final mis quejidos no fueron del todo silenciosos.
Que es de Alejandro, ha venido a dejarme 1 vez más sushi y me a dicho que cualquier día está disponible para repetir la aventura. No se aún si lo volvería hacer porque como está casado se pueden generar más problemas.
Bueno espero que les haya gustado mi experiencia, disculpen la ortografía, aveces me excito recordando y escribiendo y no me doy cuenta de los errores.
Besitos
