Esta libro describe los tormentos infernales mediante unas extraordinarias y escalofriantes ilustraciones en xilografía.
En esta obra, el padre Perier denuncia las crueldades y tiranías de los poderosos de la tierra, incitándolos a mostrar misericordia y compasión hacia los cautivos y siervos. También advierte a los plantadores y supervisores que no maltraten a los esclavos con violencias, insultos y blasfemias, porque ellos son nuestros hermanos: “…deploran su desdichada suerte de verse más acosados entre la nación portuguesa, que es la flor de la cristiandad, que entre los moros de Berbería…”, escribe el religioso.
El sacerdote jesuita, además, les advierte los hacendados que un día su tiranía, sus crueldades y su falta de compasión sobre los pobres e indefensos esclavos serán juzgados por el Juez Supremo de toda la tierra, que les aplicará en el infierno las penas debidas.
“El Desengaño de los Pecadores”, a este respecto, tiene la particularidad de que describe visualmente los tormentos del infierno, para lo cual hace uso de unas extraordinarias y escalofriantes ilustraciones en xilografía, una “táctica” muy útil en aquella época para los misioneros, con el fin de predicar la religión y despertar el miedo en los impíos y no creyentes.







