A simple inspeccion lo que dices tiene mucho sentido pero no es cierto. Aun cuando de una actitud cinica se derive una inmediata recompensa, actuar cinicamente, traicionando la buena fe del otro, o siendo infiel a la confianza prestada, la mejor opcion es cooperar honestamente. Ser malo no trae buenos resultados.
Es muy popular el experimento mental que prueba esto, cuyo modelo matematico llega a la misma conclusion a la que llega su argumento analitico. En teoria de los juegos, se dice, que a corto plazo el jugador de mala fe tiene los mejores reditos, pero a largo plazo el jugador de buena fe (que observa su palabra empeñada, que se fia de los otros) gana. Estas conclsuiones son obtenidas de un ambiente controlado, para ser maas exactos, simplificado. El dilema del prisionero, por ejm, tiene sus reglas. Y en definitiva, es de esperar que nuestro mundo cultural haya disparado el numero de variables que entran a colar cuando en nuestra vida diaria se nos ofrece la posibilidad de "traicionar a una persona" en la perspectiva de una inmediata y jugosa recompensa. Pero creo que el sistema cultural solo ha reforzada la premisa base de la que partimos. Sino observa instituciones como el reproche social, la desconfianza, la morosidad, la mala fe, que son tan penetrantes en nuestra vida cultural que hasta han penetrado el sistema juridico. Que eso haya pasado, quiere decir que son un elemento central en base al que funcionan nuestras relaciones interpersonales. Y si es asi, es porque es mejor ser bueno a ser malo.
Estoy bastante de acuerdo con esto. Al individuo de le conviene ser más bueno, porque a la larga obtiene buenos resultados. El problema con la operatividad de este ideal moral es precisamente el tiempo, tal vez ahí yace la facilidad con que somos corrompidos: la lentitud de los buenos resultados.
Ahora, respecto a la libertad, no creo que se pueda hablar de ella en un contexto prepolitico. Los conceptos que se definen por oposicion, son conceptos espejismo. Cometeriamos un error si es que pensamos en ellos, en algun momento, conforme a la literalidad de su descripcion. La libertad existe porque la coaccion existe. Pensar sobre la libertad solo es dable en un contexto coercitivo. Y tal como el estado de salud supone "la ausencia de enfermedad" la libertad supone la ausencia de coaccion. Y como hablar de coaccion, sea de su presencia o de su ausencia, implica que estamos ante un contexto politico, es imposible hablar de libertad si es que no se supone esta.
Sobre lo rojo ¿estás consciente que echa por tierra cualquier idea anarquista, supongo, no ? Coerción es poder, y donde hay poder, no hay anarquía. Vale decir, tu idea de libertad es cercana, por decir lo menos, a la concepción liberal de ésta; la libertad no se entiende sin un límite que está implícito en ella, y ese límite es la fuerza, ejercida por quien la detente, sea el estado, un individuo o grupo de individuos.
Es por esto que no se puede hablar de libertad, ni siquiera conceptualmente, fuera de un ambito politico. Supone intentar hablar sobre los sistemas de medicion fuera de un contexto algebraico.
No creo. A la libertad en un sentido político puedes endosarle toda clase de elementos limitantes y reglas, pero la idea de libertad es más amplia, y puedes aprehenderla desde distintas ópticas. Puede que un anarquista la aborde desde una óptica política, pero él ciertamente no se atendrá a la reglas de la coercitividad para asumir lo que es la libertad. Un asesino es más libre que quien se atiene a la regla o principio de "no matar", sencillamente porque su abanico de conductas es más amplio, o sea, si usamos un criterio cuantitativo como "a más posibilidades, más libertad", claro, lo es, es más libre. Parecieran ideas burdas de libertad, pero la libertad suele asociarse,en su esencia, a un esquema libre o con pocas reglas. La misma coercitividad es una regla potencial; no estamos constantemente sintiendo la fuerza estatal sobre nosotros, sólo existe la posibilidad de que la sintamos, es latente. Por ello los gobiernos en que el uso de la fuerza es excesivo son catalogados de autoritarios y lesivos de la libertad, porque teniendo la misma facultad de usar la fuerza que otros gobiernos, la usan efectivamente con mayor frecuencia. Lo anterior implica que es la ausencia de fuerza efectiva la que se considera libertad; sólo la fuerza potencial es considerada una manifestación de la libertad, no la fuerza misma. Lo mismo con cierto tipo de leyes, que se activan ante una conducta que escapa a la regla general de libertad de acción. Esta naturaleza negativa es la que nos habla de la libertad como algo que se concibe más en ausencia de límites y fuerza, que como algo que en esencia los o la supone.
Considerado analiticamente, se llega a una conclusion similar. Implicitamente defines la libertad como aquel camino que todo individuo puede entrever pero que este elige, a pesar de las consideraciones morales que puedan refrenar a otros. La libertad es, en ultima instancia, un producto de nuestra racionalidad guiada por un criterio de beneficio propio. La mejor salida, sin ataduras morales.
¿Pero que tan racional es un hombre que no presta atencion a razones? Si el mas malo de los malos hablase con Maynard Smith y este le hablase de la teoria de los juegos y que mas conviene, si es que se quiere triunfar, en observar su palabra, etc, seria irracional de parte de este actor, no optar por esta nueva conducta para realizar su cometido: beneficiarse. Por tanto, no seria del todo libre si es que no decide optar por esta conducta si es que se le confronta con la evidencia.
Es muy intuitivo pensar que la libertad irrestricta trae mejores resultados. Pero esto parte de una especie de fetiche social frente a la coaccion, casi de un mito. Apreciamos la libertad, mostramos reparos (morales') a los personas que son irrestrictamente libres, pero envidiamos su vida sin parametros en base a la intuicion de que ser libres del modo en que ellos lo son, seria, en el fondo, mejor. Nos mentimos diciendo que mas vale quitarnos un poco de libertad en pro del welfare social, pero eso tampoco es cierto. Una vez nos convencemos con suficiencia de que ser "menos libres" trae mejores resultados, ese fetiche retrocedera. Y, con el, la intuicion de que ser malos, es mejor.
Yo también estoy de acuerdo con resultados como los del dilema del prisionero, y con que ser bueno es mejor, pero hay un problema temporal con este razonamiento y la naturaleza del hombre, por eso creo, que si bien ser "bueno" o "jugar limpio" es mejor (la mayoría de las veces) ello no necesariamente te hace más libre, al menos no desde ciertos criterios, que no son para nada descartables.
Usemos el criterio de la inmediatez. Todos sabemos que el hombre, como cualquier organismo vivo, tiende a buscar el placer y evitar el dolor, y en ese afán, toma una serie de decisiones que tienen implicancias y consecuencias morales. Siendo cierto que jugar limpio es más conveniente, algunos no están dispuestos a aceptar que los buenos resultados lleguen en un largo plazo, que en muchos casos es un plazo indeterminado (por ejemplo alguien que prefiere estudiar en lugar de ganar dinero rápido vendiendo drogas) y de ahí que esos individuos sean efectivamente más libres al obviar los límites morales y buscar su placer o bienestar en lo inmediato, teniendo, a corto plazo, más éxito que el hombre bueno o moral. Por supuesto que sobre este hombre malvado recae la posibilidad de ser perseguido por la justicia o repudiado socialmente, pero seamos objetivos: hay sujetos a los que nunca les pasa nada en esta vida "cortoplacista" de maldad.
O sea, el sujeto malvado es indudablemente más libre para buscar su placer y evitar el dolor en lo inmediato, y en ocasiones, sólo en ocasiones, tendrá tanto o más éxito que el hombre moral, que busca su bienestar bajo un prisma de largo plazo, de buenos resultados que cuestan más o que son más seguros al ser correctos y socialmente adecuados
Podemos hacer la analogía con una persona adicta: cualquier clase de adicción destructiva, sean drogas, comida chatarra, sexo, etc,etc implica una decisión consciente del adicto, quien elige soslayar los límites morales y lo que le conviene a él mismo a largo plazo, tan solo por buscar un placer inmediato y cortoplacista. Habrá consecuencias negativas,claro, pero es probable que sean en un futuro distante, por tanto el riesgo le parece aceptable con tal de obtener los resultados buenos o placenteros para sí en lo inmediato, en este caso el placer de la sustancia, comida, etc. En este sentido el hombre malvado es más libre, pues no teme buscar su bienestar, placer u objetivos por todos los medios que sean necesarios, sin que lo detengan consideraciones morales o escenarios eventuales y futuros sobre su propio éxito o fracaso.
Ahora, diciendo esto, estoy cediendo a un punto: claramente la decisión del hombre malvado no sería racional desde tal óptica, pues la racionalidad dicta que los buenos resultados se deben maximizar, y para ello debo estar asociado al grupo y aceptar sus tiempos y parámetros, cosa que no puede hacer el malvado, al ser un antisocial, al menos en potencia, cuando aun no ha sido descubierto o reprendido. Es claro que está consciente de lo que hace, pero claramente este afán por buscar resultados buenos express, hipotecando para ello su posición social, no es algo racional ni deseable, al menos en gran parte de los casos. Es decir, debo obviar a los malvados que tienen éxito y nunca son "pillados", ya que ellos son una excepción, y no puedo construir una regla basándome en ellos. Basta decir, en lo relativo a la libertad, que el malvado es más libre en lo inmediato. .
Estar consciente de lo que hace y ser racional no es lo mismo, a todas luces; en ese sentido yerra mi razonamiento inicial en el primer post y mi respuesta a axlogan.
saludos.