En Portada El proyecto de ley que busca poner límites a los “apoderados” que no son familiares para evitar “adoctrinamiento político” de estudiantes

Centurion_cl

Usuario Avanzado nvl. 4 ★ ★
8 Nov 2019
10.607
9.605
262
SANTIAGO

El proyecto de ley que busca poner límites a los “apoderados” que no son familiares para evitar “adoctrinamiento político” de estudiantes​

El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, señala a El Líbero que «hay un vínculo entre quienes adoctrinan (a los estudiantes), con estos apoderados sin vínculo de parentesco». La directora del SLEP Santiago Centro, Paulina Retamales, advierte a este medio que no tiene «evidencia» de esta ideologización, aunque sí le «llama la atención» aquellos que sin ser familiares representan a alumnos de distintos colegios. Desde las comunidades educativas denuncian que algunos padres buscan «apadrinar» a otros alumnos cuando sus hijos egresan para «seguir manejando los movimientos políticos en esas instituciones». La diputada Paz Charpentier redactó un proyecto de ley que presentó hace unos días con el objetivo de regular esta situación.
apoderados


Históricas son las denuncias sobre casos de apoderados acusados de instrumentalizar políticamente a estudiantes y de apoyar las manifestaciones de secundarios. Algunas veces estas personas son padres o madres de menores que estudian en las instituciones de las que surgen las movilizaciones, generalmente liceos emblemáticos. Sin embargo, en otras oportunidades se trata de adultos que ni siquiera son parientes de los menores que representan. Ante esto, esta semana un grupo de diputados presentó un proyecto de ley para regular qué personas pueden actuar como apoderados de un alumno ante una institución educativa.

La existencia de esta problemática la confirman autoridades e integrantes de las comunidades educativas afectadas.

El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, que fue sostenedor de los liceos de esa comuna hasta el año pasado, explica a El Líbero que hay apoderados «de buena voluntad» de estudiantes que no son sus parientes, «pero también hay un vínculo entre quienes adoctrinan y reclutan políticamente, con estos apoderados sin vínculo de parentesco» (ver abajo).

La directora del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro, Paulina Retamales, sostenedora a la que se trasfirieron esos mismos colegios desde el 1 de enero, señala a este medio que no tienen «evidencia de apoderados que buscan ideologizar a los estudiantes», aunque advierte que «sí llaman la atención apoderados sin vínculo sanguíneo de estudiantes de distintos establecimientos» (ver abajo).

Personas vinculadas a estos colegios accedieron a conversar, siempre que sus nombres se mantuvieran en reserva, por temor a represalias. «Hay apoderados que cuando sus hijos ya salen del liceo, apadrinan a otros estudiantes para seguir manejando los movimientos políticos, para seguir formando parte del centro de padres e influir desde ahí. Pero eso no es algo nuevo, eso ocurre desde hace años», afirma un docente que por varios años ha trabajado en diversos liceos y que actualmente se desempeña en uno de los emblemáticos de Santiago.

Desde la directiva de uno de los liceos afectados también se animaron a hablar. «Claro que eso se ve en nuestros colegios. Esos apoderados van pasando de emblemático en emblemático cuando los estudiantes a los que representan son expulsados, generalmente por capuchas o por problemas similares», indican.

«Yo soy apoderada de una niña que no es mi pariente, a la que he ayudado para que no abandone los estudios y ya está terminando la enseñanza media, pero no soy de esos que buscan ser apoderados para luego poner a los estudiantes a tirar molotov, que los hay», asevera a este medio la representante de una alumna de otro liceo emblemático de esa misma comuna.

Una persona que estuvo vinculada a las comunidades educativas de los colegios emblemáticos de Santiago durante administraciones anteriores asevera a El Líbero que lo de este tipo de apoderados «es un secreto a voces que se pudo evidenciar en el Instituto Nacional y en el Internado Nacional Barros Arana (INBA)».

Con esta realidad como telón de fondo es que se presentó el mencionado proyecto de ley, en el que se advierte la existencia del «riesgo de instrumentalización ideológica de los estudiantes a través del abuso de esta figura».

«Ante la ausencia de un marco regulatorio que exija un vínculo de consanguinidad, afinidad o tutoría legal demostrable, la figura del ‘apoderado delegado’ o ‘multiapoderado’ se vuelve vulnerable a la manipulación por parte de colectivos, agrupaciones políticas o actores externos al núcleo familiar», se señala en los antecedentes de la propuesta que redactó la diputada Paz Charpentier (Republicanos) y que presentó junto a los parlamentarios José Antonio Kast Adriasola (Rep), Javiera Rodríguez (Rep), Ricardo Neumann (UDI), Hans Marowski (Partido Nacional Libertario) y Javier Olivares (PDG).

En el proyecto se advierte que el «vacío legal (…) permite que una misma persona ajena a la comunidad escolar originaria asuma la representación formal de múltiples estudiantes, no con un fin de apoyo socioeconómico o de cuidado, sino con el objetivo de legitimar movilizaciones y paralizaciones», así como de «facilitar el adoctrinamiento o la exposición de menores de edad a agendas ideológicas particulares dentro del recinto educativo».

Directora del SLEP: «Nos llama la atención apoderados sin vínculo sanguíneo de estudiantes de distintos establecimientos»​

Paulina Retamales, directora del SLEP Santiago Centro, indica a El Líbero que le parece «importante» poder regular legislativamente la figura del apoderado.

«Entendemos que hay una iniciativa que busca poder regular la mirada y el estamento de los centros de padres, madres y apoderados y quiénes finalmente forman parte de esto en los establecimientos. Vemos esto como una oportunidad, entendiendo que son los padres quienes acompañan los procesos de los estudiantes y que los centros de padres, madres y apoderados participan en los consejos escolares en donde se aprueban los reglamentos, en donde incluso se toman decisiones con relación al uso de recursos. Por lo tanto, quienes cumplan este rol tienen que ser personas que estén vinculadas al proceso de sus hijos o nietos o la figura que se regule finalmente, con un grado de responsabilidad, entendiendo que participan dentro de las decisiones de los liceos», detalla.

Al ser consultada sobre los apoderados que no son parientes de los estudiantes a los que representan, Retamales indica que efectivamente tal fenómeno sí ocurre en los liceos de la comuna. «Sí nos llama la atención los motivos o el origen por el cual adultos son apoderados de estudiantes donde no hay un vínculo sanguíneo, por ejemplo, o adultos que tienen estudiantes o son apoderados sin vínculo sanguíneo de estudiantes de distintos establecimientos», indica.

Consultados, desde el SLEP Santiago Centro indicaron que lamentablemente no hay cifras sistematizadas sobre este tipo de apoderados.

Sobre el hecho de que algunos de estos apoderados estén vinculados a la instrumentalización política de los menores, como se advierte en el proyecto y como aseveran algunas personas de esas comunidades educativas, la directora del SLEP Santiago Centro indica no tener pruebas.

«Hoy no tenemos evidencia de apoderados que buscan ideologizar a los estudiantes (…). No tenemos prueba de actividades, acciones o iniciativas en donde estos apoderados buscan ideologizar a los estudiantes que representan», advierte.

En todo caso, ya en enero, a pocos días de haber asumido como sostenedora de estos liceos, Retamales señaló en entrevista con este medio que el problema de la violencia era «multifactorial» y quela Ley Aula Segura había quedado «corta para ese nivel de violencia». «Necesitamos articular con Fiscalía, con el Ministerio (de Educación), con la Seremi (de Seguridad), porque necesitamos ya abordar esto desde otra perspectiva, no solamente con la Ley de Aula Segura», dijo entonces.

Desbordes habla de «apoderados casi profesionales, que llevan años siendo apoderados de distintos estudiantes»​

El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, quien fue sostenedor de los 43 liceos fiscales de la comuna por poco más de un año hasta que por mandato legal estos establecimientos pasaron a depender del SLEP Santiago Centro, también considera «positivo» que se norme la figura de los apoderados.

Al ser consultado por este medio sobre los posibles vínculos de algunos apoderados de los que no tienen vínculo de consanguinidad con los alumnos a los que representa y la ideologización de estudiantes al interior de los recintos, Desbordes asevera que sí ocurrió.

«No hay duda de que se detectaron varias veces a varias personas que hacen de apoderados de estudiantes que no tienen ningún parentesco con ellos. Ahora, hay casos de personas amables, de buena voluntad, que asumen ese rol, pero también hay un vínculo entre quienes adoctrinan, reclutan políticamente, con estos apoderados sin vínculo de parentesco», señala.

El alcalde ahonda. «Creo que parte de la red de reclutamiento y adoctrinamiento está constituido por quienes ejercen como apoderados casi profesionales, que llevan años siendo apoderados de distintos estudiantes y coincide con que justamente esos estudiantes varias veces han sido detectados como parte de los grupos más violentos», indica.

Diputada Charpentier: «La violencia está coordinada e impulsada por adultos que se constituyen como apoderados»​

La redactora del proyecto, la diputada Paz Charpentier, explica que «es relevante a través de herramientas como regular la figura del apoderado, enfrentar la crisis de violencia al interior de las escuelas».

«El proyecto tiene la motivación de fortalecer a la familia en el proceso educativo, pero también abordar y evitar la instrumentalización de los estudiantes para causas de carácter político que resultan evidentes. Por eso nuestra idea es que ojalá el gobierno le pusiera urgencia a este proyecto, porque sabemos que este es un tema fundamental para frenar la violencia, que está coordinada e impulsada por adultos que se constituyen como apoderados. La figura del apoderado se ha utilizado de una manera negativa, para influir en que los estudiantes se vinculen con actos de violencia», indica.

La parlamentaria asegura que ha verificado que «es bastante habitual que el apoderado sea una persona que no tiene un vínculo familiar siquiera con el estudiante».

«A diferencia de lo que uno creería, en Chile no existe una sistematización respecto de quiénes son los estudiantes y cuáles son sus apoderados. Pero sabemos, porque cuando uno habla con profesores, directores, sostenedores y directores de SLEP, todos dicen que este fenómeno está muy instalado. Entonces saldrán quienes dirán: que lo cambien (lo concerniente a quién puede ser apoderado). Bueno, la respuesta es que para eso se requiere un reglamento interno (de cada colegio, porque hasta ahora no hay ley que lo regule). ¿Y quién modifica ese reglamento? Los mismos apoderados, a través del Consejo Escolar», explica Charpentier.

«Hay casos de padres que no conocen siquiera a los apoderados»​

La parlamentaria de Republicanos advierte que en los casos en los que el apoderado no es pariente del estudiante al que representa ni tiene con él un vínculo verdadero, existe el riesgo de que muchas veces los padres de ese menor ni siquiera se enteran de las notas de su hijo o de si ha sido sometido a procedimientos por la Ley Aula Segura. En el proyecto de ley se estipula que en todos los casos los padres, aunque no figuren como apoderados formalmente, deben ser notificados de estas cuestiones.

Charpentier dice más. «De hecho, he sabido, he confirmado con distintas fuentes, casos de padres que no conocen siquiera a los apoderados, y que recién saben de ellos en alguna instancia en la que el establecimiento educacional o los SLEP cita a los padres y a los apoderados de un alumno, entonces se conocen en ese lugar. En esos casos se constata que obviamente este apoderado en el fondo tiene motivaciones políticas», indica.

«¿Quién puede ofrecerse como apoderado en estos casos? Un exalumno, un exapoderado que le interese mantener los vínculos al interior del establecimiento por causas políticas, un amigo de uno de los padres, no necesariamente un familiar. ¿Cómo puede uno de los padres no saber quién es el apoderado de su hijo? Si se trata de padres que no tienen una relación en el fondo, permanente, puede ser que, por ejemplo, que la madre conozca al apoderado y aceptó que un exalumno sea apoderado y el padre de ese niño nunca conocer al apoderado», explica la parlamentaria.

Diversas personas de comunidades educativas del Instituto Nacional y del INBA aseveraron que un adulto cuyo nombre se corresponden con las iniciales G.M., pero que se hace llamar por un sobrenombre que inicia con la letra A, ha sido apoderado de diversos estudiantes en ambas instituciones, a pesar de que no tienen vínculo de consanguinidad con ellos. Estas mismas fuentes aseguran que en algunos de esos casos los estudiantes a los que representa se han visto envueltos en problemas de violencia.

La diputada planteó otro tipo de casos. «Hay personas que se ofrecen como apoderadas y que luego forman parte de centros de padres que impulsan causas políticas, lo que es obviamente conocido por los distintos establecimientos educacionales. Esto, a nuestro juicio, explicaría parte de la violencia que se suscita en el contexto de los liceos emblemáticos de Santiago, en los que la violencia está muy relacionada a temas de carácter político».

En efecto, el pasado lunes 6 de julio un grupo de jóvenes salió del Instituto Nacional vestido con overoles blancos y lanzando bombas molotov. ¿La razón? Ese día se cumplía un año más de la muerte de Luisa Toledo, madre de los hermanos Vergara Toledo, conocidos militantes del MIR que fueron asesinados el 29 de marzo de 1985, fecha que es recordada por algunos sectores como el Día del Joven Combatiente.

Charpentier también habla de apoderados que constituyen centros de padres alternativos a los oficiales​

Siguiendo con Charpentier, la diputada aporta más ejemplos de lo que estaría sucediendo con los apoderados. «También ocurre que hay personas que no tienen hijos, pero que se constituyen en centros de padres alternativos a los centros de padres oficiales, motivados también por causas políticas», asevera.

Aunque se desconoce la totalidad de los integrantes de estos centros de padres «paralelos» y si en efecto algunos de esos miembros son apoderados de los que no tienen verdadero vínculo con los estudiantes a los que representan, por las cuentas en redes sociales se puede verificar que al menos en el Instituto Nacional y en Liceo de Aplicación se da la realidad que plantea la parlamentaria, la de la existencia de un centro de padres alternativo a los oficiales. En el caso de los del primero de estos liceos, incluso han llegado a confrontaciones a través de sus publicaciones en Instagram.

El pasado 3 de mayo, el Centro de Madres, Padres, Apoderadas y Apoderados del Instituto Nacional (CEMPA-IN), publicó a través de sus redes un comunicado en el que aseguran ser «la única organización formal y reconocida como centro de padres del IN, conforme a la normativa vigente y a los conductos institucionales del establecimiento».

En esa misma publicación advierten que «la agrupación denominada ‘Apoderados movilizados’ no forma parte del CEMPA-IN ni representa oficialmente a la totalidad de madres, padres y apoderados del colegio. Se trata de una agrupación autónoma, sin reconocimiento institucional, cuya composición no necesariamente corresponde en su totalidad a apoderados vigentes del establecimiento».


Ese mismo día, y también a través de su respectiva cuenta en Instagram, el Centro de Padres y Apoderados Movilizados del Instituto Nacional publicó un comunicado en el que aclaran que «la Corporación de Apoderados Movilizados está vigente y cuenta con toda la legalidad y representatividad para funcionar bajo la figura de Cepamovin».

«Aclarar también que SLEP sí nos conoce y que sabe de nuestro consecuente rumbo y nuestra histórica postura en defensa de nuestros hijos», se señala en esa misma publicación.


Esta última organización publicó el pasado lunes, misma jornada en la que jóvenes salieron desde el Instituto Nacional en movilización por recordarse la muerte de Luisa Toledo, una publicación al respecto. «Nunca te olvides de luchar como Luisa, la vida es ahora y los seres amados se defienden con la vida y con todo el corazón abierto», escribieron.


La anterior publicación se hizo en colaboración junto a otras cinco cuentas, entre las cuales estuvo la de la Agrupación de Apoderados Movilizados Liceo de Aplicación, que había hecho su primer posteo en Instagram el pasado 15 de abril. Sin embargo, este jueves indicaron por esa misma vía que la conformación del grupo quedó suspendida «debido a graves contingencias».


Un liceo emblemático en el que se habló de instrumentalización del estudiantado con fines políticos fue el Liceo 1 Javiera Carrera, cuando en 2022 la entonces directora de esa institución, Alondra Zúñiga, afirmó que las alumnas estaban siendo «adiestradas para que se manifiesten» en la Casa Bolívar.

En su momento, El Líbero hizo una investigación con respecto a ese lugar, que según su cuenta en Facebook es un «centro cultural y político». Cuando este medio se trasladó hasta el inmueble, ubicado en el barrio Yungay, indicaron que la persona autorizada para dar declaraciones era su directora, Owana Madera, quien en ese momento no se encontraba.

Madera, viuda de Manuel Guerrero -una de las víctimas del Caso Degollados- había sido apodera del Liceo 1 y desde 2019 había figurado en medios por su activa participación en las movilizaciones de las estudiantes. Se asegura que actualmente es pareja de Marco Riquelme, integrante del Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, quien fue captado en un video que se conoció en redes en marzo, en el que aparece dirigiendo a un grupo de colegiales en una marcha.

En varias comunidades educativas indican que el ejemplo que más recuerdan sobre el uso político de la figura del apoderado es el de la concejala de Santiago por el Partido Comunista, Dafne Concha, que se hizo conocida cuando era presidenta del Centro General de Padres y Apoderados del Liceo de Aplicación en el 2012. Luego, se instaló en la directiva de la Coordinadora de Padres y Apoderados por el Derecho a la Educación (Corpade), instancia que aún presidía en el año 2020, cuando su hijo único ya estaba graduado de la universidad. Un año más tarde ganó un puesto en el Concejo Municipal de Santiago, cargo en el que logró mantenerse tras las elecciones de 2024.

Concha se ha mantenido cercana a los centros de estudiantes de liceos emblemáticos. En diciembre figuró en primera fila junto a la exalcaldesa y ahora diputada Irací Hassler (PC) durante el acto en el que asumieron en sus cargos los alumnos del recién electo centro de estudiantes del Instituto Nacional, grupo que se había declarado de “ultraizquierda” y que había anunciado “nuevos métodos de movilización” si el entonces candidato José Antonio Kast ganaba la Presidencia.

¿Cómo sería la figura «excepcional» del apoderado que no tenga parentesco con el estudiante?​

Dada toda la situación descrita, el proyecto de ley plantea que podrá ejercer la calidad de apoderado, en ese orden de prelación, el padre, la madre o quien tenga atribuido el cuidado personal del estudiante por resolución judicial o convención conforme al Código Civil. A falta de las personas anteriores, podrá representar al estudiante alguno de sus ascendientes y parientes consanguíneos hasta el tercer grado inclusive, así como los tutores o curadores, legalmente acreditados.

En cuanto la posibilidad de que ejerza como apoderada una persona que no se corresponda con ninguna de las figuras anteriores, la propuesta es clara. «Excepcionalmente, podrá ser apoderado una persona mayor de edad sin vínculo de parentesco. En este caso, el establecimiento deberá exigir una autorización expresa otorgada por los padres, tutores o curadores, por quien tuviere el cuidado personal o por el tribunal competente».

La propuesta prevé que «ninguna persona podrá ejercer la calidad de apoderado de más de tres estudiantes que pertenezcan a distintos grupos o núcleos familiares en establecimientos educacionales», salvo excepciones fundadas en causas de fuerza mayor.

De aprobarse este proyecto, no podrán ser apoderadas de estudiantes con quien no tengan vínculos de parentesco personas que ejerzan cargos de elección popular.

«La facultad de representar al estudiante solo podrá ser delegada a un tercero mediante un mandato o poder especial, otorgado ante Notario Público o mediante firma electrónica avanzada. Dicho instrumento deberá especificar el plazo de vigencia y las facultades conferidas (…), no eximiendo al mandante de sus responsabilidades legales para con el menor», se indica en el proyecto.

 
Me parece bien el limitar a los parientes la tutela de los alumnos, Salvo casos excepcionales. porque el externo solo se preocupara de sus asuntos y el pupilo al garete.