La semana pasada, en Lirquén, ciudad-puerto costera perteneciente a la VIII Región...que se dedica principalmente al negocio gastronómico especializándose en productos del mar, fue visible en sus aguas costeras, una mancha que muchos consideraron que se trataba "posiblemente unos, con certeza otros"....de la presencia de marea roja, lo que desató la ira de los comerciantes locales y del senador de la región el Señor Alejandro Navarro, por las perdidas económicas ocasionadas por la baja asistencia de clientes, durante ese fin de semana, a sus locales de comida..."debido al rumor", por lo que se tomaron el cruce Lirquen-Tomé, que es parte de la carretera que pasa por dicha ciudad y que lleva hacia la ciudad de Tomé, para protestar contra aquellos que levantaron y dieron a conocer "el rumor". Incluso, el mismo viernes, mediante una inspección "de tipo visual" (me imagino) del seremi de salud, Señor Boris Oportus, descartó la presencia de dicho fenómeno (marea roja)
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Con este panorama algo confuso, el Seremi de salud Boris Oportus, visitó el sector, para ver la mancha de 200 metros de extensión, aunque perfectamente las toxinas pueden permanecer en el sitio sin que haya algas que las produzcan.......
El Seremi llamó a la calma, a seguir con la vida normal, a la espera de los resultados de las muestras, aunque todo parece indicar que se trató de una falsa alarma.
Pero, los análisis científicos hechos en laboratorios autorizados.....ratificaron el día Lunes siguiente, dicha "percepción inicial del seremi".
¿Pero que hubiera pasado si en realidad se hubiese tratado del fenómeno de marea roja?.......Simplemente hubiese habido afectados; enfermos y quizás uno que otro fallecido......pero ninguna manifestación, ni iras de los comerciantes ni del Senador......sino simplemente "sinceras condolencias".
Eso me dice que aquí, en este país....."TODO SE HACE A LA QUE TE CRIASTE".......parece que así, entonces, es normal proceder....."sin ningún rigor científico". NO COSTABA NADA ESPERAR HASTA EL LUNES SIGUIENTE (y perder un solo fin de semana de venta, unos cuantos pesos, que dudo hubieran hechos estragos y producido la quiebra generalizada de los comercios del sector).......para esperar el resultado del laboratorio, y así "asegurarse"...por medio de un "método científico", "un procedimiento científico reconocido" que nos entregue las "certezas"....... de que "la mancha que se veía en el mar, no se trataba de marea roja".
Esto demuestra la falta de rigor, la total displicencia, la falta de rigurosidad en la ejecución de los procedimientos cuando hay plata de por medio. Lo que constituye ya costumbre, una práctica común aceptada e incorporada en la conciencia nacional.
Entonces, con que cara vienen a criticar y exigir justicia por el error cometido por esta empresa, que vende el producto ADN y que por la misma razón (no comprobar, ni hacer control de calidad)....................lo que provocó la muerte de gran cantidad de menores inocentes, que dependían de dicho alimento.
Por analogía, considero que el estado, cometió una injusticia al encarcelar a los involucrados en este caso, y por tanto, debe indemnizar a los perjudicados por esa medida, considerando que la displicencia y falta de rigurosidad científica en los procedimientos cuando hay dinero de por medio y que están directamente relacionados e involucran o ponen en riesgo la salud de las personas, son costumbres aceptadas y reconocidas como tales, fundamentado en el principio;
"venire contra factum proprium non valet" o la doctrina de los actos propios, que dice que considera inadmisible actuar contra los actos propios. En palabras simples, ser inconsecuentes.