En mi consulta...

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Gwenn

Usuario Nuevo nvl. 1
6 Oct 2017
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chile
Habíamos quedado de acuerdo para hoy. Mi consulta era el lugar de encuentro y ya desde hace unas semanas teníamos todo planeado.

Llegó con 5 minutos de retraso, habló con mi secretaria y ella lo hizo pasar. Nos saludamos y sonreímos algo nerviosos. Cómplices de la situación, cómplices de saber que no era una atención psicológica a lo que él había venido.

- ¿Cómo estás?- le pregunté.

- Bien- dijo él.

- No te sientes. Cierra los ojos – le ordené.


Me acerqué a su rostro y le susurré ¿Quieres?, Si, dijo con voz sexy y entrecortada.


Tomé su mano, saqué su anillo de matrimonio y el mío dejándolos sobre la mesa….y me metí su dedo en mi boca. Empecé a chuparlo, entero, a lamerlo, y él a excitarse. Puso su otra mano en mi trasero, dándose cuenta que casi no tenía ropa interior. Me estremecí al sentir su mano y un pequeño gemido salió de mi boca. Nos acercamos hasta no dejar espacio entre los cuerpos. Así que sentí de inmediato que mi chupada hizo efecto.


Todas las dudas, de que nos cortaríamos se hicieron nada. Todo salió tan natural, las ganas eran demasiadas para tener pudor.


- Tócame- le dije


Subió mi vestido y metió su mano en mi vagina. Me encontró húmeda y caliente. Yo ya no chupaba su dedo, sino que lamia su cuello. Al tocarme volví a gemir.


- ¿No te van a escuchar?

- ¿Crees que me importa?


Le excitó mi respuesta y me dio vuelta bruscamente poniéndome contra la pared. Con mi vestido arriba y mi colaless a la vista empezó a frotar su pene contra mí. Su mano seguía moviéndose en mi vagina… me hacia gemir, estremecerme. Mordió mi pera.


Me volví hacia él y toqué su pene por sobre su pantalón. No era suficiente para mí, quería verlo, tocarlo. Lentamente abrí el botón de su pantalón y metí mi mano. Fue él ahora quien gimió. Saqué su miembro y me agaché… con mi lengua lo lamí entero y luego lo puse en mi boca…empecé a chupárselo. Me lo metí hasta adentro, y con mi lengua jugaba.


Él me miraba…estaba muy caliente.

- Para, no me quiero ir. Quiero que te vayas tú primero.


Me paró y me llevó hasta la camilla que había ahí. Me recosté. Él sacó mi ropa interior y se puso de rodillas. Me empezó a chupar, lamer, besar y morder mi clítoris…


Su lengua… era tan exquisita. Tan suave pero fuerte al mismo tiempo. Encontró mi punto de inmediato… Me abrí de piernas, las subí sobre sus hombros. Luego de 5 minutos de hundirme en el máximo placer, hizo que me fuera. Tuve que morderme para no gritar.


Su pene afuera me llamaba a volverlo a besar. Me paré y le cambié lugar… Como gata me lancé sobre él. Le mordí los labios, toqué su lengua con la mía y comencé a bajar. Volví a meterme su erecto pene en mi boca. Lo apreté y succioné tan rico que no le quedó más que irse.

En mi boca, su semen y él estremeciéndome de placer.


Durante 15 minutos descansamos, hablamos de sexo, de lo que habíamos hecho. Con eso, empezamos a acercarnos nuevamente, me subí sobre él, a horcajadas quedamos frente a frente. Nos besamos y volvió a tocarme las nalgas (no me había puesto mi colaless). Esta vez metió su dedo en mi trasero. Nuevamente creció su pene e hice que entrara en mi vagina.


- Solo la puntita ¿Ya? – dije provocándolo

- Si- respondió él.


Subí y baje un par de veces… y me salí. Me di vuelta y me senté sobre su pene.


- ¿Quieres que te lo meta por detrás? – preguntó

- Si, por donde quieras- le respondí excitada nuevamente.


Ambos nos pusimos de pie y me afirmé en el escritorio. Yo había llevado lubricante, así que con mi mano, le unté su miembro y lo esparcí de adelante hacia atrás con ambas manos. En nuestras miradas, solo calentura y deseo.


Me dio vuelta y me lo metió, primero jugando, lentamente, buscando y luego hasta adentro. Con sus manos tiró de mi pelo hacia él. Por debajo de mi ropa, apretó mis senos y me tocó los pezones, acariciándolos y tirándolos.


Era exquisito sentir el choque de nuestras partes, húmedas, llenas de todo. Ambos quejándonos de placer. Él agarrándome fuerte. Durante un momento largo estuvimos así, hasta que me dijo que se iba a ir dentro de mi culo. No lo preguntó, me lo ordenó y eso… eso me encantó.




Terminamos… sonreímos, nos abrazamos como buenos amigos y salimos a almorzar. Sin pudor, cómplices y prófugos.
 
Muy buen relato. Me lo pude imaginar completamente en mi mente.
 
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Reacciones: Gwenn
no hay cosa más excitante en el mundo que escriba una mujer..... tremenda y excitante historia...

se agradece....