Hice este ensayo cuando paso por primera vez, creo que cabe para este caso tambien :
BIELSA:¿FALTA O FRANQUEZA?
A todos nos ha tocado alguna vez disimular cierto desagrado con una persona en una situación determinada, es que nadie esta absuelto de esto. No es raro ni distante, por ejemplo, tener que darle la mano a un repudiado jefe y además tener que sonreírle. ¿Es esto respeto o hipocresía? Una situación similar es la que vivió, el 3 de junio de este año, el director técnico de la selección chilena, Marcelo Bielsa. Éste, junto con sus pupilos, recibía al primer mandatario en Juan Pinto Durán. El presidente estuvo durante 35 minutos en el bunker de la selección, minutos en los que la distancia reinó entre Piñera y Bielsa. El único acercamiento entre ambos fue un breve apretón de manos, luego de esto Bielsa se mantuvo apartado y siempre con un rostro serio. Este suceso traería una serie de repercusiones en la prensa. Las críticas llovieron sobre el entrenador, catalogándolo de ordinario, mal educado y alegando una desfachatez y falta de respeto con el presidente. Pero al parecer todas estas críticas solo dan cabida a la exageración; de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española la palabra respeto proviene del latín respectus y significa atención o consideración y Bielsa no faltó a ninguno de estos conceptos. El entrenador escucho con atención al presidente y consideró sus palabras de aliento, pero siempre dejando en claro su desazón con Piñera. Por lo que cabe destacar que Bielsa fue respetuoso pero franco. Ratificando su displicencia hacia el gobierno de Piñera, como lo hiciera la vez que irónicamente declaró en una conferencia que Yo a veces a los jugadores les digo quiero ser a ustedes lo que Bachelet a Chile`, entonces nos imitamos, digamos. Aludiendo a la comparación que Piñera haría entre si y Bielsa. Todo indica que en Marcelo Bielsa primó la franqueza. Finalmente, el suceso, nos invita a meditar en esta frecuente realidad, donde es evidente que el respeto es importante, pero lo es mucho más la honestidad. Es algo poco común, sí, pero cómo dice el refrán Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.