1.- Desde que comencé a leer sobre este tema hace unos 6 años, dejé de beber agua del municipio y también agua embotellada. Tengo mis años y ya tenía dolores en las coyunturas. Al cabo de tres meses de empezar a beber agua destilada, ya no me dolían ni los nudillos ni las rodillas. Y boté una cantidad de flema que tenía en los pulmones que me asusté. Pensé que era el agua destilada que me estaba enfermando. No, era que me estaba desintoxicando. Jamás volveré a probar agua de grifo.
2.- El fluoruro que añaden al agua cristaliza la glándula pineal, que es conocida como el tercer ojo. Cristalizada, es decir, obstruida, no te ayuda a meditar, a pensar. Interésate en el tema por favor, te conviene.
3.- Nadie en su sano juicio aceptaría que un doctor lo medicara sin su consentimiento, no importa lo bajo de la dosis. Sin embargo, el fluoruro, al menos en EEUU, es añadido al sistema de distribución de agua potable sin pedir permiso a la gente que vive en esas áreas. Me dirán si eso no parece más bien una decisión de control, que de "salud pública".
4.- En la tienda donde compraba agua destilada, la demanda crece cada día más. Tuve que comprarme una máquina para destilarla, ya que son muchas las madres con hijos pequeños las que arrasan con la existencia del agua una vez colocada en las estanterías. La gente, gracias a Dios bendito, está despertando y no come cuentos ni historietas de qué es lo que les conviene. Ellos deciden porque están informándose. BRAVO!!
Lo de los bajos coeficientes no me extraña. No quieren gente informada que piense críticamente, que les haga preguntas incómodas que no sabrán responder. Quieren un rebaño de ovejas que sea conformista con lo que tienen, con lo que ganan, que luego de su esclavo-trabajo se vaya a su casa a ver TV y beber cerveza, y no haga olas que ellos no puedan controlar. Así de simple.