yo creo que dios es el universo por que por lo que se siempre ha estado hay y por la evolucion existimos
wut? ._. La doctrina del infierno que estás diciendo no está en la Biblia. La Biblia dice que el que peca, morirá. ¿Te imaginas ser torturado sin dejar que te desmayes siquiera? no, cierto? Esa doctrina (la del infierno) fue dada por la iglesia Católica para que sus feligreses obedecieran por miedo.
Buen tema, me gusta leer los comentarios que genera.
1: en el corazon hay sangre!
2: te presento esta pregunta:
yo te digo que el agua esta formada por dos moleculas de Hidrogeno y una de Oxigeno (H2O) y eso yo (que soy ateo) y tu (que eres crellente) lo sabemos, esta comprovado cientificamente, y bla bla bla... en fin, existe eso, esta comprovado! los 2 lo sabemos.
ahora, un crellente puede demostrarse asi mismo que ese weon imaginario existe (dios) pero no puede demostrar que existe a un ateo, osea una real shit, farsa, etc.
me captas porque creo que eres ezquisofrenico si hablas con personas imaginarias?
no trates de probar algo que no se puede comprovar.
me recordaste a los cavernicolas, poner a un "dios" de explicacion a las cosas que suceden... que pena :/
. Respuesta sencilla, Existe Dios. SI
La nada no puede originar algo. Alguien lo hizo.
Dios.
¿Es la creencia en Dios solo una muleta para los débiles?
¿Puede usted suministrar pruebas que apoyen su creencia?
TAL vez deberíamos hacer una oración ahora. ¿Qué deberíamos pedir en la oración? Así preguntó una maestra en un aula de escuela primaria de un país comunista. Pidamos caramelo, continuó diciendo. Los niños cerraron los ojos con gusto e intensamente oraron pidiendo caramelo. Pronto abrieron los ojos y desilusionadamente la maestra preguntó: ¿Dónde está nuestro caramelo?
Tal vez no estamos usando el nombre correcto. En vez de decir Dios, vamos a decir Nuestro Líder. Oremos a Nuestro Líder pidiéndole caramelo, muy intensamente, y no abran los ojos hasta que yo les diga.
Al cerrar los niños los ojos, la maestra silenciosamente puso un caramelo sobre el pupitre de cada niño y después regresó a su escritorio. ¡Cuando los niños abrieron los ojos y contemplaron el caramelo, rebosaron de alegría! Voy a orar a Nuestro Líder siempre, dijo excitadamente uno de los niños. Yo también, añadió otro.
Interrumpiendo el júbilo de ellos, la maestra dijo: Niños, yo puse el caramelo en los pupitres de ustedes. Así es que saben que no importa a quién oren... a Dios o a cualquier otro. El único que les dará algo es otro ser humano. El orar a Dios pidiéndole algo es una pérdida de tiempo. Con un destello de confianza en los ojos, los niños se echaron el caramelo en la boca, convencidos de que Dios no existe.Vea Readers Digest, de junio de 1964, págs. 103-107.
Según informes, esta escena ocurrió en un país comunista ateo, y se suministra como prueba de que Dios no existe. Pero, ¿qué opina usted en cuanto a este asunto?
¿Se interesa Dios en peticiones egoístas por caramelo? De hecho, pocas personas orarían por algo tan sencillo como un caramelo. Es más probable que le pidan a Dios paz y tranquilidad. Sí, añoramos estar libres del temor y la inseguridad que rondan por las calles. No obstante, hoy día no tenemos esa libertad. Por lo tanto, puesto que sus oraciones aparentemente quedan sin recibir respuesta, muchos creen que no hay prueba de que Dios exista.
Algunas personas señalan a filósofos y científicos que son ateos. Pero, ¿debería el hecho de que algunos individuos que han recibido entrenamiento superior rechazan a Dios hacernos dudar de que Él existe?
Esos hombres quizás hayan pasado años estudiando y saben muchos hechos al dedillo. Pero, ¿verdaderamente tienen todas las soluciones que se necesitan en este mundo moderno? A pesar de su influencia, ¿cómo está la escena mundial?
La tecnología moderna del hombre parece prometer buenas cosas. Pero el Times de Nueva York del 28 de noviembre de 1976 planteó esta pregunta en uno de sus titulares: ¿Puede existir el mundo hasta 1984? El artículo acompañante aludió a la alarmante insensatez despreocupada que los países industrializados muestran respecto al empeoramiento de la crisis de energía.
Otro artículo reciente advirtió: El crecimiento no dirigido y por tanto atolondrado de la tecnología ha traído no solo a la América del Norte, sino al mundo entero, al borde de un desastre de proporciones tan monstruosas que desafía la imaginación.
Un mundo al borde del desastre. Ese es el mundo que han producido los hombres, muchos de los cuales no creen en Dios. De seguro al hombre no le ha ido tan bien en su intento de producir un mundo seguro y pacífico. Si Dios existe, el hombre ciertamente podría usar Su ayuda.
Por supuesto, algunas personas dicen: Sé que Dios existe. ¡Puedo sentirlo! No obstante, tal sentir no es una prueba convincente de que Dios existe, ¿verdad? Usted quizás crea que Dios existe. Pero, si alguien le pregunta: ¿Cómo sabe usted que Dios existe?, entonces ¿qué diría? ¿Podría suministrar prueba convincente en apoyo de su creencia? A menos que usted esté personalmente convencido en cuanto a la realidad de Dios, no es probable que tal fe resista al ser sometida a presión intensa. Además, ¿qué hay de sus hijos? ¿Está usted seguro de que no tienen duda alguna en cuanto a la existencia de Dios? ¿Es la convicción de ellos lo suficientemente fuerte como para resistir las violentas embestidas de la enseñanza evolucionista en la escuela? ¿Hubieran podido ellos entrever el razonamiento superficial, infantil, de la maestra atea?
Sea que usted esté convencido o no de que Dios existe, ¿no sería prudente el considerar cualquier prueba disponible en cuanto a la existencia de Dios?
OTRAS PRUEBAS DE QUE DIOS REALMENTE EXISTE
El hecho de que el universo haya tenido principio no es lo único que prueba que Dios, el Creador, realmente existe; también son prueba de ello la armonía y el orden que se manifiestan por todos lados. Así, pues, uno de los más sobresalientes astrónomos de Inglaterra, sir Bernard Lovell, escribió sobre su éxtasis ante la armonía de la ley natural, que revela una inteligencia de tal superioridad que, comparada con ella, todo el pensar y actuar sistemático de los seres humanos es un reflejo absolutamente insignificante.
Considere, por ejemplo, todos los factores que se combinan para hacer posible la vida en nuestro planeta, la Tierra. El Sol se encuentra a aproximadamente 150 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. Si la Tierra se encontrara solo unos cuantos millones de kilómetros más cerca del Sol, el calor sería tan intenso que no sería posible que hubiera vida alguna en la Tierra. Por otro lado, si la Tierra se encontrara solo unos cuantos millones de kilómetros más alejada del Sol, el frío no permitiría que existiera ninguna clase de vida en ella.
Piense también en el aire que respiramos. No podemos vivir sin oxígeno, y el 21 por ciento de la atmósfera es oxígeno. Pero si en la atmósfera hubiera la mitad del oxígeno que hay ahora, o si hubiera el doble de esa cantidad, la vida como la conocemos ahora no podría continuar sobre la Tierra. Además, tenemos la armonía o el equilibrio que existe entre la vida vegetal y la animal. Las plantas absorben el bióxido de carbono y exhalan oxígeno, mientras que todas las criaturas que respiran inhalan oxígeno y exhalan bióxido de carbono. ¿Cómo llegó a existir tal armonía y equilibrio? ¿No es eso prueba de que Dios existe?
Otra igualmente poderosa evidencia de que Dios realmente existe se ve en las células que componen el cuerpo humano, que se cuentan, literalmente, en millones de millones. ¡Qué diminutas son! Sin embargo, cada célula de estos millones se puede asemejar a una ciudad murada donde se producen sustancias químicas, proteínas y hormonas. Un núcleo dirige toda esta actividad, y los productos finales son transportados hacia el interior o el exterior de las células por medio de una red de canales. ¡Algunas de las partículas que componen estas células son tan diminutas que no se pueden ver ni cuando se aplica un aumento de 200.000 veces a la célula! Con razón la principal publicación médica de los Estados Unidos declaró que por lo menos el 80 por ciento de los científicos que trabajan en el campo de la biología están dispuestos a admitir que la biología y la vida están reguladas por algún poder superior.
Prueba adicional de que Dios realmente existe se puede ver en el instinto de los animales. ¿Por qué pueden las aves volar sin equivocarse por muchos miles de kilómetros hasta el punto fijo al que se dirigen, sin importar las condiciones del tiempo? ¡Cuánta sabiduría despliegan los insectos, tales como las abejas y las hormigas! Note la maravilla de las anguilas. Tanto las anguilas europeas como las americanas vienen hasta el mar de los Sargazos para desovar, y allí mueren. Una vez salen del huevo, las angulas, o anguilas jóvenes, regresan al lugar de donde vinieron sus madres. Se ha dicho que nunca se ha encontrado una anguila europea en aguas estadounidenses, ni una anguila americana en aguas europeas. ¿A qué se debe esto?
La prueba es innegable: Hay una gran Primera Causa. Dios realmente existe. Él verdaderamente ha ejecutado innumerables milagros. Algunos hombres, en el nombre de la ciencia, quisieran rechazar los milagros. Sin embargo, como dijo una vez el poeta inglés Cowper: Todo lo que contemplamos es milagro, pero porque se ve tan [a menudo], todo es milagro en vano... ¡pero no es así para las personas que reconocen que Dios realmente existe!
¿Es la creencia en Dios solo una muleta para los débiles?
¿Puede usted suministrar pruebas que apoyen su creencia?
TAL vez deberíamos hacer una oración ahora. ¿Qué deberíamos pedir en la oración? Así preguntó una maestra en un aula de escuela primaria de un país comunista. Pidamos caramelo, continuó diciendo. Los niños cerraron los ojos con gusto e intensamente oraron pidiendo caramelo. Pronto abrieron los ojos y desilusionadamente la maestra preguntó: ¿Dónde está nuestro caramelo?
Tal vez no estamos usando el nombre correcto. En vez de decir Dios, vamos a decir Nuestro Líder. Oremos a Nuestro Líder pidiéndole caramelo, muy intensamente, y no abran los ojos hasta que yo les diga.
Al cerrar los niños los ojos, la maestra silenciosamente puso un caramelo sobre el pupitre de cada niño y después regresó a su escritorio. ¡Cuando los niños abrieron los ojos y contemplaron el caramelo, rebosaron de alegría! Voy a orar a Nuestro Líder siempre, dijo excitadamente uno de los niños. Yo también, añadió otro.
Interrumpiendo el júbilo de ellos, la maestra dijo: Niños, yo puse el caramelo en los pupitres de ustedes. Así es que saben que no importa a quién oren... a Dios o a cualquier otro. El único que les dará algo es otro ser humano. El orar a Dios pidiéndole algo es una pérdida de tiempo. Con un destello de confianza en los ojos, los niños se echaron el caramelo en la boca, convencidos de que Dios no existe.Vea Readers Digest, de junio de 1964, págs. 103-107.
Según informes, esta escena ocurrió en un país comunista ateo, y se suministra como prueba de que Dios no existe. Pero, ¿qué opina usted en cuanto a este asunto?
¿Se interesa Dios en peticiones egoístas por caramelo? De hecho, pocas personas orarían por algo tan sencillo como un caramelo. Es más probable que le pidan a Dios paz y tranquilidad. Sí, añoramos estar libres del temor y la inseguridad que rondan por las calles. No obstante, hoy día no tenemos esa libertad. Por lo tanto, puesto que sus oraciones aparentemente quedan sin recibir respuesta, muchos creen que no hay prueba de que Dios exista.
Algunas personas señalan a filósofos y científicos que son ateos. Pero, ¿debería el hecho de que algunos individuos que han recibido entrenamiento superior rechazan a Dios hacernos dudar de que Él existe?
Esos hombres quizás hayan pasado años estudiando y saben muchos hechos al dedillo. Pero, ¿verdaderamente tienen todas las soluciones que se necesitan en este mundo moderno? A pesar de su influencia, ¿cómo está la escena mundial?
La tecnología moderna del hombre parece prometer buenas cosas. Pero el Times de Nueva York del 28 de noviembre de 1976 planteó esta pregunta en uno de sus titulares: ¿Puede existir el mundo hasta 1984? El artículo acompañante aludió a la alarmante insensatez despreocupada que los países industrializados muestran respecto al empeoramiento de la crisis de energía.
Otro artículo reciente advirtió: El crecimiento no dirigido y por tanto atolondrado de la tecnología ha traído no solo a la América del Norte, sino al mundo entero, al borde de un desastre de proporciones tan monstruosas que desafía la imaginación.
Un mundo al borde del desastre. Ese es el mundo que han producido los hombres, muchos de los cuales no creen en Dios. De seguro al hombre no le ha ido tan bien en su intento de producir un mundo seguro y pacífico. Si Dios existe, el hombre ciertamente podría usar Su ayuda.
Por supuesto, algunas personas dicen: Sé que Dios existe. ¡Puedo sentirlo! No obstante, tal sentir no es una prueba convincente de que Dios existe, ¿verdad? Usted quizás crea que Dios existe. Pero, si alguien le pregunta: ¿Cómo sabe usted que Dios existe?, entonces ¿qué diría? ¿Podría suministrar prueba convincente en apoyo de su creencia? A menos que usted esté personalmente convencido en cuanto a la realidad de Dios, no es probable que tal fe resista al ser sometida a presión intensa. Además, ¿qué hay de sus hijos? ¿Está usted seguro de que no tienen duda alguna en cuanto a la existencia de Dios? ¿Es la convicción de ellos lo suficientemente fuerte como para resistir las violentas embestidas de la enseñanza evolucionista en la escuela? ¿Hubieran podido ellos entrever el razonamiento superficial, infantil, de la maestra atea?
Sea que usted esté convencido o no de que Dios existe, ¿no sería prudente el considerar cualquier prueba disponible en cuanto a la existencia de Dios?
OTRAS PRUEBAS DE QUE DIOS REALMENTE EXISTE
El hecho de que el universo haya tenido principio no es lo único que prueba que Dios, el Creador, realmente existe; también son prueba de ello la armonía y el orden que se manifiestan por todos lados. Así, pues, uno de los más sobresalientes astrónomos de Inglaterra, sir Bernard Lovell, escribió sobre su éxtasis ante la armonía de la ley natural, que revela una inteligencia de tal superioridad que, comparada con ella, todo el pensar y actuar sistemático de los seres humanos es un reflejo absolutamente insignificante.
Considere, por ejemplo, todos los factores que se combinan para hacer posible la vida en nuestro planeta, la Tierra. El Sol se encuentra a aproximadamente 150 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. Si la Tierra se encontrara solo unos cuantos millones de kilómetros más cerca del Sol, el calor sería tan intenso que no sería posible que hubiera vida alguna en la Tierra. Por otro lado, si la Tierra se encontrara solo unos cuantos millones de kilómetros más alejada del Sol, el frío no permitiría que existiera ninguna clase de vida en ella.
Piense también en el aire que respiramos. No podemos vivir sin oxígeno, y el 21 por ciento de la atmósfera es oxígeno. Pero si en la atmósfera hubiera la mitad del oxígeno que hay ahora, o si hubiera el doble de esa cantidad, la vida como la conocemos ahora no podría continuar sobre la Tierra. Además, tenemos la armonía o el equilibrio que existe entre la vida vegetal y la animal. Las plantas absorben el bióxido de carbono y exhalan oxígeno, mientras que todas las criaturas que respiran inhalan oxígeno y exhalan bióxido de carbono. ¿Cómo llegó a existir tal armonía y equilibrio? ¿No es eso prueba de que Dios existe?
Otra igualmente poderosa evidencia de que Dios realmente existe se ve en las células que componen el cuerpo humano, que se cuentan, literalmente, en millones de millones. ¡Qué diminutas son! Sin embargo, cada célula de estos millones se puede asemejar a una ciudad murada donde se producen sustancias químicas, proteínas y hormonas. Un núcleo dirige toda esta actividad, y los productos finales son transportados hacia el interior o el exterior de las células por medio de una red de canales. ¡Algunas de las partículas que componen estas células son tan diminutas que no se pueden ver ni cuando se aplica un aumento de 200.000 veces a la célula! Con razón la principal publicación médica de los Estados Unidos declaró que por lo menos el 80 por ciento de los científicos que trabajan en el campo de la biología están dispuestos a admitir que la biología y la vida están reguladas por algún poder superior.
Prueba adicional de que Dios realmente existe se puede ver en el instinto de los animales. ¿Por qué pueden las aves volar sin equivocarse por muchos miles de kilómetros hasta el punto fijo al que se dirigen, sin importar las condiciones del tiempo? ¡Cuánta sabiduría despliegan los insectos, tales como las abejas y las hormigas! Note la maravilla de las anguilas. Tanto las anguilas europeas como las americanas vienen hasta el mar de los Sargazos para desovar, y allí mueren. Una vez salen del huevo, las angulas, o anguilas jóvenes, regresan al lugar de donde vinieron sus madres. Se ha dicho que nunca se ha encontrado una anguila europea en aguas estadounidenses, ni una anguila americana en aguas europeas. ¿A qué se debe esto?
La prueba es innegable: Hay una gran Primera Causa. Dios realmente existe. Él verdaderamente ha ejecutado innumerables milagros. Algunos hombres, en el nombre de la ciencia, quisieran rechazar los milagros. Sin embargo, como dijo una vez el poeta inglés Cowper: Todo lo que contemplamos es milagro, pero porque se ve tan [a menudo], todo es milagro en vano... ¡pero no es así para las personas que reconocen que Dios realmente existe!