Hace unos días me puse a pensar en cuan fieles somos los Cristianos a nuestro Dios, la pregunta me la hice por un hecho particular (el cual no es relevante para el hilo del tema) que me sucedió y en donde pensé en todo lo que Dios me ama, a pesar de ser un hombre que no cumple sus compromisos con El.
Bueno sé que muchos pensarán ¿Y a mí que me importa lo que pasa en la vida de este Cristiano? lo cual entiendo, el asunto es otro; si Dios para los Cristianos debería ser nuestra prioridad, entonces ¿Por qué le somos más fiel a las cosas mundanas que a El?
Muchas veces me he visto (y he visto a otros) jurar amor eterno a la camiseta del club del cual son hinchas, con frases del tipo "ganes o pierdas, aquí estaremos" o "más que una pasión, un sentimiento".
Abordando otro tema social en donde se suele ser fiel es al dinero, donde todos hemos admirado más de una vez a personas que tienen mucho dinero y fama, y aveces soñamos con tener sus vidas aunque sea por un momento.
Nuestra fidelidad a modo de sociedad está a prueba cada día, desde el ver el programa de televisión preferido, hasta tomar el bus más cómodo y en el cual te vas sentado. Se crea una capacidad inconsciente de hacer las cosas de igual forma todos los días, de ser fiel al internet cada día, de ir al mismo supermercado, de comprar los mismos artículos y comestibles, etc. Pero nuestra fidelidad a Dios nunca es constante, y lo peor es que cuando algo no nos resulta, al primero que le pedimos explicaciones es a El. La oración si es que se hace es a última hora, cuando ya no quedan energías y casi siempre para pedir algo, las comidas muy pocas veces son bendecidas, y dar gracias a Dios por algo ya resulta ser sólo una frase "cliché".
No está demás el decir que Dios no premia ni da salvación por buenas obras, sus milagros no van hacia el como te comportas, toda buena obra que el otorga es por amor, y también porque el tiene un futuro planeado para ti, su voluntad es perfecta acorde a cuanto puedas esperar en sus tiempos. Esto debido a que como dicen algunos "esta es la generación del microondas" , queremos tener todo al instante y muchas veces al mínimo esfuerzo. Los tiempos de Dios no son nuestros tiempos, ni tampoco nuestra fidelidad y amor se iguala a la de El.
Yo puedo dar testimonio de que Dios tiene gran misericordia con los pecadores (sean o no Cristianos), que su perdón es enorme y su amor no tiene limites, pero los invito a que sean ustedes mismos los que puedan experimentar esto. Porque donde terminan nuestras fuerzas y nuestras esperanzas, es donde Dios comienza a actuar en nuestras vidas.
Bueno sé que muchos pensarán ¿Y a mí que me importa lo que pasa en la vida de este Cristiano? lo cual entiendo, el asunto es otro; si Dios para los Cristianos debería ser nuestra prioridad, entonces ¿Por qué le somos más fiel a las cosas mundanas que a El?
Muchas veces me he visto (y he visto a otros) jurar amor eterno a la camiseta del club del cual son hinchas, con frases del tipo "ganes o pierdas, aquí estaremos" o "más que una pasión, un sentimiento".
Abordando otro tema social en donde se suele ser fiel es al dinero, donde todos hemos admirado más de una vez a personas que tienen mucho dinero y fama, y aveces soñamos con tener sus vidas aunque sea por un momento.
Nuestra fidelidad a modo de sociedad está a prueba cada día, desde el ver el programa de televisión preferido, hasta tomar el bus más cómodo y en el cual te vas sentado. Se crea una capacidad inconsciente de hacer las cosas de igual forma todos los días, de ser fiel al internet cada día, de ir al mismo supermercado, de comprar los mismos artículos y comestibles, etc. Pero nuestra fidelidad a Dios nunca es constante, y lo peor es que cuando algo no nos resulta, al primero que le pedimos explicaciones es a El. La oración si es que se hace es a última hora, cuando ya no quedan energías y casi siempre para pedir algo, las comidas muy pocas veces son bendecidas, y dar gracias a Dios por algo ya resulta ser sólo una frase "cliché".
No está demás el decir que Dios no premia ni da salvación por buenas obras, sus milagros no van hacia el como te comportas, toda buena obra que el otorga es por amor, y también porque el tiene un futuro planeado para ti, su voluntad es perfecta acorde a cuanto puedas esperar en sus tiempos. Esto debido a que como dicen algunos "esta es la generación del microondas" , queremos tener todo al instante y muchas veces al mínimo esfuerzo. Los tiempos de Dios no son nuestros tiempos, ni tampoco nuestra fidelidad y amor se iguala a la de El.
Yo puedo dar testimonio de que Dios tiene gran misericordia con los pecadores (sean o no Cristianos), que su perdón es enorme y su amor no tiene limites, pero los invito a que sean ustedes mismos los que puedan experimentar esto. Porque donde terminan nuestras fuerzas y nuestras esperanzas, es donde Dios comienza a actuar en nuestras vidas.
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