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8 Nov 2019
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SANTIAGO

Fiscalía investiga denuncia contra miembros del GAP por violación y trata de personas: el grupo de ultraizquierda se dedica a reclutar estudiantes de liceos emblemáticos​

El Líbero corroboró con Fiscalía y con la PDI que se encuentra «vigente» y «en desarrollo» una causa que se abrió por la denuncia que interpuso una mujer en 2022 y que involucraría a esta organización de ultraizquierda, que hasta la actualidad empapela los frontis de colegios con afiches y arroja flyers en la entrada de esas instituciones tratando de reclutar menores a su causa. «Los miembros de Grupos de Acción Popular (…) me obligaron a prostituirme en distintas ciudades chilenas entre los años 2014 y 2017, bajo el ‘argumento’ de financiar al GAP y bajo amenaza de hacerme daño a mí y a mis seres queridos por ‘traicionar a las necesidades del partido'», indica en una cuenta en Instagram la mujer que poco después de acudir ante la justicia ofreció entrevistas en medios argentinos para contar su historia.
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Uno de los seis afiches del GAP que al menos a inicios de este mes estaban pegados en las murallas del Liceo 4 de niñas Isaura Dinator

En investigación por parte del Ministerio Público se encuentra una denuncia por posibles delitos de violación y trata de personas, que involucraría a la organización de ultraizquierda Grupos de Acción Popular (GAP), que actualmente ronda los liceos emblemáticos más convulsionados de Santiago con el objetivo de reclutar menores para su causa.

El GAP -que ocupa las mismas siglas que el otrora Grupo de Amigos del Presidente, como se hacía llamar la escolta personal de Salvador Allende- empapela los frontis de esos colegios y arroja flyers en la entrada de esas instituciones a la hora de inicio de la jornada escolar, repitiendo siempre en esos materiales el mismo mensaje a los secundarios: «Rebélate y lucha».

Esta organización -que según documentos de «sectores miristas chilenos», «reivindica una parte de la historia política del MIR»- se describe a sí misma en su página web como un grupo con «clara disposición a marchar en primera fila, en la construcción de una alternativa revolucionaria en Chile», que cree que la sociedad se construye “destruyendo las relaciones que sostienen a este sistema injusto y cruel”.

Entrada del Liceo 1 Javiera Carera. Foto tomada a inicios de este mes.

El modus operandi que emplea el GAP para captar menores, así como su origen vinculado a ideas radicales de izquierda, los dio a conocer El Líbero en un reportaje que se publicó a mediados de este mes.

Entrada del Liceo 4 Isaura Dinator. Foto tomada a inicios de este mes.

En esa investigación periodística, este medio constató que el GAP dejó material en seis liceos emblemáticos, principalmente en el Liceo 1 Javiera Carrera y el Liceo 4 Isaura Dinator, ambos de niñas.

El hecho de que esa organización procure tener marcada presencia en los colegios en los que estudian exclusivamente mujeres cobra especial relevancia a la luz de un caso con el que dio El Líbero, de una chilena que aseguró a medios argentinos que fue reclutada por el GAP en una población de Santiago cuando tenía 15 años y que seis años después, entre 2014 y 2017, fue obligada por dos personas -que aseguró que eran parte de la organización- a prostituirse para conseguir recursos para la causa.

“Dijeron que necesitaba una financiación que yo misma debía conseguir. Fue: ‘Bueno, si realmente estás comprometida tienes que estar dispuesta a prostituirte para financiar al partido”, dijo la mujer en entrevista que publicó Infobae el 7 de septiembre de 2022, en la que se indicó que tenía 30 años, que era estudiante del profesorado de Lengua y Literatura en la Universidad de Buenos Aires y que estaba radicada en la capital argentina.

La exintegrante del GAP relató más en esa conversación. «Cuando dije ‘no’ apareció la otra cara: ‘Bueno, si no lo hacés, entonces alguien de tu familia va a tener que hacerlo por vos», dijo, al tiempo que aseveró que había presentado denuncia en Chile ante la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI y que el fiscal a cargo era Patricio Cooper.

En otra publicación sobre este caso que efectuó el medio argentino Página 12 el mismo 7 de septiembre de 2022, se indicó que la denuncia se interpuso el 29 de agosto de ese año y que la causa era la N° 2200843988-9.

En esa misma nota se indicó que la mujer, que ocupa el seudónimo de Javiera Sarraz, usaba una cuenta en Instagram para difundir su historia. Este medio dio con esa cuenta e intentó contactar a la afectada por mensajes internos y a través de correo electrónico, pero al cierre de esta nota no se había recibido respuesta.

Fiscalía Centro Norte: «La causa está vigente y continúa con diligencias de investigación junto a equipo de la PDI»​

El Líbero consultó a la Fiscalía Centro Norte por el caso correspondiente a la numeración que aportó la afectada en las entrevistas concedidas en Argentina. Desde allí informaron que «la causa está vigente y continúa con diligencias de investigación junto a equipo de la PDI», que «está en desarrollo», que tiene carácter de «reservada» y que «se investigan posibles ilícitos de violación y trata de personas». En cuanto a Cooper, el ahora fiscal regional de Coquimbo optó por no referirse al asunto.

Este medio también preguntó a la PDI sobre el estado de la denuncia. «Es una investigación desarrollada por la Brigada Investigadora de Trata de Personas en conjunto con la Fiscalía de Alta Complejidad Centro Norte, habiéndose desarrollado e informado todas las diligencias dispuestas a esa brigada especializada», indicaron.

«Es un proceso investigativo que está aún vigente por parte del Ministerio Público, donde la Brigada Investigadora de Trata de Personas ha evacuado todas las solicitudes emanadas por la Fiscalía de Alta Complejidad Centro Norte», insistió la PDI.

Al ser consultados sobre el progreso de las averiguaciones, respondieron: «el proceso investigativo se encuentra abierto por lo que no nos podemos referir a los avances del mismo».

En cuanto al hecho de si han recibido otras denuncias en las que se vincula al GAP con prostitución o trata de personas, la PDI indicó que «al ser un proceso investigativo que se encuentra abierto, no podemos referirnos de ninguna manera al detalle del mismo».

La cuenta en Instagram donde la denunciante difundió su caso: No prostituirse era «traicionar a las necesidades del partido»​

La cuenta en Instagram en la que Sarraz narra su historia tiene su primera publicación el 26 de agosto de 2022.

«Repudio absoluta y rabiosamente el intento de estos miembros del GAP de pervertir los objetivos y métodos históricos de las organizaciones y partidos obreros y socialistas, y la utilización de sus miembros mujeres para fines como la prostitución y la trata», indica la denunciante en ese primer post. El último, de los 15 que subió, es del 4 de junio de 2024.

En esa misma publicación la afectada da detalles sobre las personas a las que denuncia y sobre la manera en la que ocurrieron los hechos. «Los miembros de la organización Grupos de Acción Popular (GAP), M.B.P.H y P.E.C.A. (se omiten los nombres), me obligaron a prostituirme en distintas ciudades chilenas entre los años 2014 y 2017, bajo el ‘argumento’ de financiar al GAP y bajo amenaza de hacerme daño a mí y a mis seres queridos por ‘traicionar a las necesidades del partido'», escribió.

«Durante el tiempo en que fui prostituida M.B.P.H. y P.E.C.A. (nuevamente se suprimen los nombres) me agredieron física y psicológicamente de manera sistemática y se quedaban con el dinero que provenía de mi explotación sexual. También prostituyeron a otras mujeres. P. en particular, también abusó sexualmente de mí», incluyó en ese mismo post.


En esa cuenta la denunciante incluye los nombres completos de las dos personas a las que señala de haber sido sus proxenetas, un hombre -que ahora tiene 46 años de edad- y una mujer -de actualmente 42 años de edad-. Sin embargo, este medio solo publica las iniciales debido a que de acuerdo con la información que entregó Fiscalía, la causa se encuentra «desformalizada», es decir, por este caso no ha sido formalizada ninguna persona.

En todo caso, y aunque no se publican, El Líbero verificó en el Registro Civil, cuyo sistema en línea arrojó los respectivos certificados de nacimiento en los que coincidieron tanto los nombres completos como los rut de las dos personas señaladas por la denunciante.

«Yo me acerqué como colaboradora de un taller de niños del GAP a los 15 años»​

Sarraz relata en esa misma cuenta en Instagram cómo fue captada por el GAP, organización que actualmente sigue tratando de reclutar secundarios en liceos emblemáticos de Santiago.

«Yo me acerqué como colaboradora de un taller de niños del GAP a los 15 años durante el 2008 en una población de Santiago de Chile; y a los 16 años , aun siendo una estudiante secundaria, comencé a militar con ellos. Los necesarios espacios de organización política de cientos de pobladores y pobladoras, M.B.P.H. y P.E.C.A. (nuevamente este medio omite los nombres) los transformaron en una red de capacitación de mujeres jóvenes para alejarlas de sus familias y prostituirlas», indica en una de las publicaciones.

Uno de los 12 afiches del GAP pegados recientemente en las inmediaciones del Instituto Nacional.

La afectada también habló sobre sus inicios en el GAP en la entrevista que concedió a Infobae. “Conocí a los que iban a transformarse en mis proxenetas cuando era una estudiante secundaria (…). A esa edad comencé a acercarme a la organización política que seis años después iba a prostituirme”, dijo.

“La organización se acercó al barrio con posiciones de izquierda. A mí las razones por las que planteaban luchar y organizarse me hacían sentido (…). Uno de mis principales proxenetas era en ese momento un dirigente barrial que aparecía en la televisión, de manera que eso le daba legitimidad”, aseveró en la conversación, en la que explicó que entre las primeras tareas que le asignaron en el referido taller para niños estaban las de darles desayuno y enseñarles música.

Sarraz aseguró en su relato que los miembros del GAP usaron «maniobras» para distanciarla de sus redes de apoyo. «Lo primero que hicieron fue alejarme de mi familia con la excusa de que eran un obstáculo para poder salir a militar cuando quisiera (…). Con el tiempo me fui de la casa de mis padres y comencé a ser estudiante universitaria. Después dijeron que la universidad también era un obstáculo”, señaló. De acuerdo con lo que indicó en las entrevistas, en Chile había empezado a estudiar la carrera de Lengua y Literatura Hispánica.

“Me daban más responsabilidades políticas. A esa altura ya estaba a cargo de varias asambleas populares, con 400 vecinos cada una. O sea, lo que me decían tenía sentido. Ahora me doy cuenta de que la maniobra fue alejarme de cualquier red de contención que yo tuviera: dejarme sola”, dijo Sarraz en septiembre de 2022.

La mujer también ofreció detalles sobre el momento en el que, asegura, la trasladaron para prostituirla. «Una compañera de militancia me sacó de Santiago y me llevó al sur, a uno de los prostíbulos que funcionan con patente de cabaret, es decir que son legales y están a la vista de todos. Cuando llegamos me di cuenta de que ella no era una chica prostituida más: era íntima amiga de los dueños, o sea, era también una proxeneta, una reclutadora», contó.

Al respecto, la publicación de Página 12 informó lo siguiente: «Como no podía pagar el alquiler, M.B.P.H. le ofreció mudarse a su casa donde, según contó Sarraz, la forzaba a tener relaciones sexuales a cambio del techo y luego la empezó a obligar a prostituirse en burdeles para sostener financieramente al partido. Contó que la trajo a la Argentina donde siguió explotándola sexualmente, y que la llevaba a Chile con el mismo objetivo».

¿Cómo logró escapar? “Habían captado a más chicas, la atención no estaba tan puesta sobre mí. A veces me quedaba sola y sin vigilancia, habían empezado a dejarme salir y me puse de novia. Salía y volvía, porque durante mucho tiempo ellos fueron todo lo que tenía, pero de repente me di cuenta de que afuera había encontrado un lugar de contención”, relató Sarraz en la entrevista a Infobae, medio que indicó que «un día de 2017 Javiera aprovechó que estaba sola, juntó sus cosas, pidió un Uber y se fue».

Sarraz aseguró que también denunció en Argentina y que no fue la única víctima​

Sarraz también acudió ante la justicia Argentina, específicamente ante la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX). Así lo aseguró en las mencionadas entrevistas, en las que se indicó que interpuso la denuncia el 5 de septiembre de 2022, que el fiscal a cargo en ese país, al menos en ese momento, era Marcelo Colombo, y que la investigación estaba en marcha.

El Líbero consultó a PROTEX para saber sobre el estado actual de la causa, pero hasta el cierre de esta nota no había recibido respuesta.

De acuerdo con el relato de la mujer, no fue ella la única denunciante. «Se presentó en la PROTEX, acompañada por la docente de Trabajo Social en la UNLP Isabel Burgos, integrante del Centro Cultural Violeta Parra, de La Plata. Además, fueron con otra joven que contó que también fue víctima del mismo M.B.P.H., pero ese día ella se encontraba muy afectada emocionalmente y el fiscal Colombo decidió postergar para otro día su declaración testimonial. Esta segunda joven habría sido captada cuando era estudiante de la licenciatura en Ciencias Económicas en la UBA, según precisó a este diario Burgos», se indica en la nota de Página 12.

Ese mismo medio indicó que en ese momento Sarraz fue asistida por integrantes del Programa nacional de rescate y acompañamiento de víctimas damnificadas por el delito de trata de personas.

En la publicación de Infobae se habló de que la investigación en Argentina estaba «en marcha» y de que la denunciante contaba con testigos. «Javiera no es la única denunciante y, además, hay testigos», escribieron.

Exintegrante del GAP aseguró que captaban a estudiantes en universidades argentinas para prostituirlas en Chile​

De acuerdo con esos mismos relatos, un par de meses antes de acudir ante la justicia, Sarraz se encontró con otra supuesta víctima de estas mismas personas, señaladas por ella como integrantes del GAP. La mujer aseguró que esta otra le contó «que estaban inscribiéndose en universidades públicas en Argentina», que «lo que hacían era cursar un par de meses y convencer a otras chicas de ir a militar para después prostituirlas en Chile».

«Según comprobó la PROTEX, el hombre efectivamente está inscripto como alumno en al menos cinco universidades públicas argentinas: la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional Tecnológica en Haedo, la Universidad Nacional Arturo Jauretche -de Florencio Varela-, y la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca», indicó Infobae.

Página 12 aportó otros detalles. «Registros de Migraciones muestran que en agosto de 2018, salió del país en el mismo vuelo rumbo a Chile junto a una estudiante de la Facultad de Ciencias Naturales de UNLP (Universidad Nacional de La Plata), donde él también figuraba como alumnos de la misma carrera. Desde la PROTEX están analizando armar un equipo conjunto de investigación con la justicia chilena, para seguir el caso en ambos países».

El Líbero encontró cuatro registros en listados de estudiantes de diferentes universidades de ese país, en los que aparece el nombre completo del que la afectada señala como el integrante del GAP que se convirtió en su su proxeneta. En los hallazgos coinciden los dos nombres y los dos apellidos y en los que incluyen el número de documento nacional de identidad (DNI) de los alumnos, el del denunciado también coincide con el que según la afectada le fue asignado al hombre en Argentina.

En la Universidad Nacional de Chilecito (La Rioja) aparece en el «Padrón de alumnos de grado y pregrado» en la carrera de Licenciatura en Enología, con fecha de ingreso 2021; mientras que en la Universidad Nacional de Córdoba figura en el «Padrón definitivo de estudiantes de la Facultad de Filosofía y Humanidades» del año 2021.

Adicionalmente, en la Universidad Nacional de La Plata el sujeto está registrado como «ingresante» en el listado de «Alumnos que se encuentran empadronados en otras dependencias. Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales». También aparece en la lista de estudiantes de «Introducción a la producción plástica. Turno Noche», con una indicación que dice «Licenciatura en Historia de las Artes, orientación Artes Visuales».

En la cuenta en Instagram en la que Sarraz difunde su caso, figura una publicación del 17 de mayo de 2023, en la que señala que el hombre estaba cursando un magister en Historia en la Universidad Adolfo Ibáñez.

«Esta persona no es graduado, titulado o egresado de un programa de la Universidad Adolfo Ibáñez», respondieron desde esa casa de estudios a la consulta que efectuó El Líbero.

Volviendo con el testimonio de Sarraz a Infobae, fue el saber que estaban captando a otras mujeres en universidades argentinas lo que la impulsó a acudir a la justicia. «Ahí fue donde dije ‘tengo que hacer la denuncia ya’”, señaló en la entrevista.

Los tres años en los que asegura que estuvo obligada a prostituirse a favor del GAP​

Sarraz aseguró en esas mismas conversaciones que el GAP la sometió a medicarse con ansiolíticos.

“Con la excusa de ‘estás muy estresada por tu actividad militante’, me mandaban a ver a un compañero que supuestamente era psiquiatra que me daba benzodiacepinas”, dijo en una de las entrevistas.

La mujer también habló de transferencia bancarias que servirían como medio de prueba. “Al principio me pagaban en efectivo, yo retiraba la plata de la caja y se la tenía que pasar a una de mis proxenetas. Pero después el prostíbulo empezó a transferir directamente a mis proxenetas lo que yo producía. Esas transferencias bancarias son evidencias con las que la Justicia puede probar lo que me hicieron”, aseveró.

El GAP reclutaría menores al menos desde 1999​

De acuerdo con la información que figura en la página web del GAP, la organización nació el 5 de noviembre de 1996. «26 años han pasado desde que el GAP hizo su primera aparición pública un 5 de noviembre, en la conmemoración de Pablo Vergara y Aracely Romo, en Villa Francia», escribieron en una publicación que realizaron en esa misma fecha, pero del año 2022 en su cuenta en Instagram.

El hombre al que se refieren en ese post apareció muerto en Temuco el 5 de noviembre de 1988, junto a la mencionada mujer, tras la explosión de una bomba. Se trataba del hermano de Eduardo y Rafael Vergara Toledo, todos militantes del MIR. Estos últimos, que habían estudiado en Liceo de Aplicación -uno de los emblemáticos que el GAP merodea actualmente-, fallecieron en sucesos que involucraron a carabineros y que ocurrieron en Estación Central el 29 de marzo de 1985, fecha que algunos sectores conmemoran como el «Día del joven combatiente».

Uno de los flyers que integrantes del GAP arrojaron por decenas a finales de julio a la entrada del Liceo Manuel Barros Borgoño.

En cuanto al despliegue del GAP en los liceos para tratar de captar secundarios, esta labor se remontaría a 1999. Esto se desprende del hecho de que en el libro «Temporada de pingüinos. La generación del Mochilazo 2001» -texto que es resultado de un «taller patrimonial» que se realizó en el Liceo de Aplicación-, se señala que en esas jornadas se analizaron «boletines, declaraciones, fanzines y folletos» que eran parte de los materiales «elaborados y difundidos entre 1999 y 2002», «construidos por colectivos estudiantiles, coordinadoras, centros de estudiantes y, en algunos casos, por agrupaciones políticas estudiantiles», entre las que se nombra al GAP.

En 2004, el GAP publicó un documento titulado «Nueve años en las luchas del pueblo», en el que la organización admite que capta a secundarios. «Con los años nuestra orgánica se ha ido multiplicando en poblaciones, universidades, liceos y lugares de trabajo. Así hemos crecido en despliegue y capacidad de intervención política», escribieron.

Pantallazo del documento «Nueve años en las luchas del pueblo, del GAP

En este sentido, Sarraz habría sido reclutada por el GAP en 2007, pues en 2022 en la entrevista con Infobae dijo que en ese momento tenía 30 años y que el grupo la había captado cuando tenía 15.

 
wn.... estas agrupaciones callamperas aún convocan gente? increible...

ojalá que la fiscalía haga la pega y tenga info seria para procesar a los cabecillas de esta mierda...
 
El anarquismo engatusa fácilmente a menores de edad influenciables y los estudiantes siempre fueron necesarios para las manifestaciones, pero no deberían operar como mafias y mucho menos cometer los actos que aparecen en esta denuncia.
Que se investigue y paguen los responsables no más.