Soy otra, a cada parpadeo me veo aun con uniforme, eso me ocurre desde que cumplí los 40, añorando y pensando en que se fue mi juventud y belleza, cada sorbo de café es un recuerdo brumoso de como comencé mi vida sexual, caminando con mis compañeras con jumper, es lo que usábamos antes, notaba las miradas lascivas de hombres mayores, hombres que me deseaban y eso ya me excitaba, ya tenia tiempo masturbándome, jamás se me quitó la calentura al pensar que me deseaban, eso sigue intacto en mí. Cada vez que mi novio de esa época me invitaba a caminar, solo quería que me abrazara por atrás para sentir como se le paraba, pero era una travesía, caminábamos hasta la quinta normal, buscábamos algún lugar mas solo siempre a la casa del final de la quinta, la casa de la palmera detrás del museo ferroviario, nos arrimábamos a un árbol y me apresaba contra el, nos besábamos y me encantaba sentir su lengua en mi boca, imaginaba esa misma lengua en mi clítoris cuando me besaba, disimuladamente sobaba su pico ya duro mientras me susurraba al oído palabras que casi sacan orgasmos o eso creía...
Hoy. - Salgo de mi casa decidida y me dirijo al centro y compro un Jumper, me lo pruebo, ya no soy la misma pero aun me queda, miro a la mujer que está frente a mí, dentro de ese espejo, aún tengo lo mío, paso mis manos por mis muslos suavemente y aún se me eriza la piel, le envío un mensaje a mi pareja que está en el trabajo y le digo que si almorzamos juntos, estaba cerca de el, me dice que claro a las 14:00 en el centro.
Pasado. - ... Su mano en mis muslos comienza a recorrer ese peregrinaje que me hace enloquecer y es cuando me invita a Catedral con Herrera, no se si aún existirá ese motel, ya habíamos ido en otras ocasiones pero ese día quería llegar mas lejos, entré al baño de la quinta a cambiarme ropa, siempre llevaba una falda en la mochila, caminamos mirando nuestras sombras alargarse, pensando al mismo tiempo la chiva para la casa, llegamos al umbral de la puerta, esta se abrió y entramos, yo con la cabeza mirando mis pies, pensando que el sabía que era estudiante, pero no le importaba, esa vergüenza pasa al cerrarse la puerta de la habitación.
Hoy. - ... Me atrasé mirando vestidos y otras cosas pero a las 14:10 ya estaba con mi hombre, almorzando lo miraba y recordaba cada vez que nos revolcábamos como locos en el Ibis de Estación Central, en el sur en su camioneta cuando me raptaba, como movía su lengua en mi clítoris, como lo enloquecía la forma en que se lo chupaba, succionando la cabeza entre los arboles, pedimos el postre y nos dirigimos a su trabajo, a punto de despedirme sentía ganas de pasar al baño a arreglarme así que le pedí pasar al baño en su trabajo, me sentía algo desanimada y un poco mal, pedía al mismo tiempo si me compraba fuera un agua mineral, se preocupó, fue a comprarla y al volver desde la puerta preguntó como estaba, le dije que me sentía rara, pidió permiso al entrar y yo estaba sentada en el baño, se acercó para pasarme el agua y antes que la pasara acerqué mi mano a su pico, bajé su cierre y me eche su pico a la boca, sin mediar palabra solo comencé a chapárselo como una loca pasando mi lengua por sus cocos y pajeando su pico con mis labios, escuchando como soltaba una sacada de madre que me calentó como puta.
Pasado. - ... La habitación de un motel barato me incomodaba pero estaba tan caliente que pronto se volvió intrascendental, al cerrar esa puerta, comenzó a besar mi cuello, yo ya le había contado que me encantaba y tirando mi pantaleta a un lado por debajo de mi falda, sentí como introducía sus dedos en mi vagina toda mojada, mientras ponía mi mano sobre su pico ya a la vista para pajearlo, pero yo quería probarlo, le dije, enséñame a chuparte el pico y eso le voló la cabeza, lentamente hizo que fuera besando su cuello, su pecho, su vientre, su ingle y estando frente a mi y ver como en mi mano palpitaba, fui lentamente besando la punta, suavemente pasé la lengua por la cabeza descubierta siguiendo sus instrucciones a cabalidad, lamía esa cabeza y sentía como mi lengua recibía ese liquido inicial para lubricar, pero me gustó, luego poco a poco fui introduciendo cada cinco o seis chupadas un centímetro mas dentro de mi boca, mi mano masajeaba sus cocos, la otra mano le apretaba la base del pico y el tenia una mano en mi nuca y otra encima de mi cabeza, sentía como palpitaba su corazón y aumentaba los latidos tomando el pulso con la boca sintiendo la vena de su pico, le pedí que me culiara la boca como el me ordenó que hiciera y que pidiera que acabara dentro, me di cuenta lo caliente que pone a los hombres las putas.
Hoy. - ... Dentro del baño sentía su corazón en mi boca, le dije que nos juntáramos en el museo de la memoria a las 17:30 así que tiré la cadena y disimulando el malestar, salí del baño y me fui a caminar por el centro para despejar un poco la calentura adelantando de esa forma el tiempo no me di cuenta cuando estaba esperando fuera del museo, coordinando por mensaje y calentándolo un poco, ordenándole que no pregunte por que pero solo quería pasear por barrio Yungay, mi arma secreta, la foto con jumper que me tomé en el probador, se la envío al teléfono justo cuando estamos frente al mismo motel de hace 25 años atrás, no podía creerlo, el ve la imagen en su teléfono y me dice que no aguanta mas, me indica que al frente hay un motel y le digo que bueno, llegamos al umbral de la puerta, esta se abrió y entramos, yo con la cabeza en alto y sin un atisbo de vergüenza recordaba esas paredes, no se si serían los mismos ojos por que antes nunca me atreví a mirarlos, La habitación de un motel barato me calienta, al cerrar esa puerta comienzo a besar su cuello, su pecho, su vientre, su ingle, mi mente va y vuelve al pasado y mas me calienta, beso sin ninguna instrucción su pico, ya sé que debo hacer, hace tiempo lo sé y tengo la práctica y experiencia, lamía esa cabeza y sentía como mi lengua recibía ese liquido preseminal ya familiar, que me encanta, luego poco a poco fui introduciendo cada cinco o seis chupadas un centímetro más dentro de mi boca, mi mano masajeaba sus cocos, la otra mano le apretaba la base del pico y le pedía que pusiera una mano en mi nuca y otra encima de mi cabeza, sentía como palpitaba su corazón y aumentaba los latidos tomando el pulso con la boca sintiendo la vena de su pico, le pedí que me culiara la boca y que pidiera que acabara dentro, se lo caliente que pone a los hombres portarse putas.
Pasado. - ... Sacó un condón y me ordena que yo se lo ponga, tomo el condón y siempre que lo pongo recuerdo el famoso plátano en la sala, pero esta vez tuve que aprender otra técnica al dejarlo listo para correr el forro hacia atrás, me pidió que lo pusiera con la boca, presionando mis labios poco a poco fui deslizando el forro hasta quedar perfecto con algo de dificultad, me tira a la cama y acercándome la mochila me pide que ponga mi jumper en el baño, quito mi falda y deslizo mi jumper por mi cuerpo, miro al espejo desplateado mojando mi cara y mi cabello, ese espejo con manchas amarillas y mohosas, salgo del baño y me ordena montarlo, abro mis piernas encima de el, el tendido en la cama e introduzco con mi mano su pico en mi vagina y comienzo a moverme, tomando sus manos y poniéndolas en mi culo como a el le gustaba resultando así su primera acabada y sintiendo yo como el condón se llenaba dentro de mi.
Hoy. - ...Le pedí que se recostara, que entraba al baño y mientras se desnudara, no es el mismo baño, ni el mismo espejo, pero es el mismo reflejo, el mismo rostro malicioso pero con experiencia y las cosas claras, lo que cambia es mi mirada, deslizo el Jumper por mis contorneadas piernas y muslos, no mojo mi cara ni mi pelo, no es necesario, en un momento mas estaré mojada en sudor y semen, al abrir la puerta el esta recostado, yo sin ropa interior me acerco y comienzo a chapársela nuevamente pero hasta hacerlo acabar dentro de mi boca, pero quería más, le ordené que me tratara como puta sin dejar de chuparselo hasta ponérselo duro nuevamente y sentir como crece en mi boca, ya estando duro, comienzo a montarlo y pongo sus manos en mi culo mientras el lame mis tetas me muevo y siento un liquido salir de mi vagina, me corro y brota de mi una cantidad de liquido que me calienta y a el le encanta, tanto que acaba y llena el condón de semen, sin perder tiempo le quito el condón y me lo hecho a la boca, estando en cuatro, le pido que no deje de culiarme, quiero que me partas el poto, culea a tu maraca...
Hoy. - Salgo de mi casa decidida y me dirijo al centro y compro un Jumper, me lo pruebo, ya no soy la misma pero aun me queda, miro a la mujer que está frente a mí, dentro de ese espejo, aún tengo lo mío, paso mis manos por mis muslos suavemente y aún se me eriza la piel, le envío un mensaje a mi pareja que está en el trabajo y le digo que si almorzamos juntos, estaba cerca de el, me dice que claro a las 14:00 en el centro.
Pasado. - ... Su mano en mis muslos comienza a recorrer ese peregrinaje que me hace enloquecer y es cuando me invita a Catedral con Herrera, no se si aún existirá ese motel, ya habíamos ido en otras ocasiones pero ese día quería llegar mas lejos, entré al baño de la quinta a cambiarme ropa, siempre llevaba una falda en la mochila, caminamos mirando nuestras sombras alargarse, pensando al mismo tiempo la chiva para la casa, llegamos al umbral de la puerta, esta se abrió y entramos, yo con la cabeza mirando mis pies, pensando que el sabía que era estudiante, pero no le importaba, esa vergüenza pasa al cerrarse la puerta de la habitación.
Hoy. - ... Me atrasé mirando vestidos y otras cosas pero a las 14:10 ya estaba con mi hombre, almorzando lo miraba y recordaba cada vez que nos revolcábamos como locos en el Ibis de Estación Central, en el sur en su camioneta cuando me raptaba, como movía su lengua en mi clítoris, como lo enloquecía la forma en que se lo chupaba, succionando la cabeza entre los arboles, pedimos el postre y nos dirigimos a su trabajo, a punto de despedirme sentía ganas de pasar al baño a arreglarme así que le pedí pasar al baño en su trabajo, me sentía algo desanimada y un poco mal, pedía al mismo tiempo si me compraba fuera un agua mineral, se preocupó, fue a comprarla y al volver desde la puerta preguntó como estaba, le dije que me sentía rara, pidió permiso al entrar y yo estaba sentada en el baño, se acercó para pasarme el agua y antes que la pasara acerqué mi mano a su pico, bajé su cierre y me eche su pico a la boca, sin mediar palabra solo comencé a chapárselo como una loca pasando mi lengua por sus cocos y pajeando su pico con mis labios, escuchando como soltaba una sacada de madre que me calentó como puta.
Pasado. - ... La habitación de un motel barato me incomodaba pero estaba tan caliente que pronto se volvió intrascendental, al cerrar esa puerta, comenzó a besar mi cuello, yo ya le había contado que me encantaba y tirando mi pantaleta a un lado por debajo de mi falda, sentí como introducía sus dedos en mi vagina toda mojada, mientras ponía mi mano sobre su pico ya a la vista para pajearlo, pero yo quería probarlo, le dije, enséñame a chuparte el pico y eso le voló la cabeza, lentamente hizo que fuera besando su cuello, su pecho, su vientre, su ingle y estando frente a mi y ver como en mi mano palpitaba, fui lentamente besando la punta, suavemente pasé la lengua por la cabeza descubierta siguiendo sus instrucciones a cabalidad, lamía esa cabeza y sentía como mi lengua recibía ese liquido inicial para lubricar, pero me gustó, luego poco a poco fui introduciendo cada cinco o seis chupadas un centímetro mas dentro de mi boca, mi mano masajeaba sus cocos, la otra mano le apretaba la base del pico y el tenia una mano en mi nuca y otra encima de mi cabeza, sentía como palpitaba su corazón y aumentaba los latidos tomando el pulso con la boca sintiendo la vena de su pico, le pedí que me culiara la boca como el me ordenó que hiciera y que pidiera que acabara dentro, me di cuenta lo caliente que pone a los hombres las putas.
Hoy. - ... Dentro del baño sentía su corazón en mi boca, le dije que nos juntáramos en el museo de la memoria a las 17:30 así que tiré la cadena y disimulando el malestar, salí del baño y me fui a caminar por el centro para despejar un poco la calentura adelantando de esa forma el tiempo no me di cuenta cuando estaba esperando fuera del museo, coordinando por mensaje y calentándolo un poco, ordenándole que no pregunte por que pero solo quería pasear por barrio Yungay, mi arma secreta, la foto con jumper que me tomé en el probador, se la envío al teléfono justo cuando estamos frente al mismo motel de hace 25 años atrás, no podía creerlo, el ve la imagen en su teléfono y me dice que no aguanta mas, me indica que al frente hay un motel y le digo que bueno, llegamos al umbral de la puerta, esta se abrió y entramos, yo con la cabeza en alto y sin un atisbo de vergüenza recordaba esas paredes, no se si serían los mismos ojos por que antes nunca me atreví a mirarlos, La habitación de un motel barato me calienta, al cerrar esa puerta comienzo a besar su cuello, su pecho, su vientre, su ingle, mi mente va y vuelve al pasado y mas me calienta, beso sin ninguna instrucción su pico, ya sé que debo hacer, hace tiempo lo sé y tengo la práctica y experiencia, lamía esa cabeza y sentía como mi lengua recibía ese liquido preseminal ya familiar, que me encanta, luego poco a poco fui introduciendo cada cinco o seis chupadas un centímetro más dentro de mi boca, mi mano masajeaba sus cocos, la otra mano le apretaba la base del pico y le pedía que pusiera una mano en mi nuca y otra encima de mi cabeza, sentía como palpitaba su corazón y aumentaba los latidos tomando el pulso con la boca sintiendo la vena de su pico, le pedí que me culiara la boca y que pidiera que acabara dentro, se lo caliente que pone a los hombres portarse putas.
Pasado. - ... Sacó un condón y me ordena que yo se lo ponga, tomo el condón y siempre que lo pongo recuerdo el famoso plátano en la sala, pero esta vez tuve que aprender otra técnica al dejarlo listo para correr el forro hacia atrás, me pidió que lo pusiera con la boca, presionando mis labios poco a poco fui deslizando el forro hasta quedar perfecto con algo de dificultad, me tira a la cama y acercándome la mochila me pide que ponga mi jumper en el baño, quito mi falda y deslizo mi jumper por mi cuerpo, miro al espejo desplateado mojando mi cara y mi cabello, ese espejo con manchas amarillas y mohosas, salgo del baño y me ordena montarlo, abro mis piernas encima de el, el tendido en la cama e introduzco con mi mano su pico en mi vagina y comienzo a moverme, tomando sus manos y poniéndolas en mi culo como a el le gustaba resultando así su primera acabada y sintiendo yo como el condón se llenaba dentro de mi.
Hoy. - ...Le pedí que se recostara, que entraba al baño y mientras se desnudara, no es el mismo baño, ni el mismo espejo, pero es el mismo reflejo, el mismo rostro malicioso pero con experiencia y las cosas claras, lo que cambia es mi mirada, deslizo el Jumper por mis contorneadas piernas y muslos, no mojo mi cara ni mi pelo, no es necesario, en un momento mas estaré mojada en sudor y semen, al abrir la puerta el esta recostado, yo sin ropa interior me acerco y comienzo a chapársela nuevamente pero hasta hacerlo acabar dentro de mi boca, pero quería más, le ordené que me tratara como puta sin dejar de chuparselo hasta ponérselo duro nuevamente y sentir como crece en mi boca, ya estando duro, comienzo a montarlo y pongo sus manos en mi culo mientras el lame mis tetas me muevo y siento un liquido salir de mi vagina, me corro y brota de mi una cantidad de liquido que me calienta y a el le encanta, tanto que acaba y llena el condón de semen, sin perder tiempo le quito el condón y me lo hecho a la boca, estando en cuatro, le pido que no deje de culiarme, quiero que me partas el poto, culea a tu maraca...
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