Makoko es una suburbio de la periferia de Lagos (Nigeria), antes fue un pueblo de pescadores fundado hace 200 años. Tiene 100.000 habitantes y está asentado sobre una gran laguna salada.
Sus habitantes se dedican a la pesca desde hace unos 200 años. Actualmente Makoko está formado por chabolas flotantes que carecen de los servicios básicos (agua potable, electricidad, alcantarillado, etc.). Las casas se elevan sobre pilares de madera.
Makoko es uno de los mejores ejemplos de pobreza extrema en África y se la conoce como la Venecia de África. Una comparación que pone aún más de manifiesto las enormes diferencias entre ambas ciudades y continentes.
Las casas de Makoko están expuestas a las lluvias intensas, las inundaciones y también a las consecuencias del cambio climático.
Makoko, por su proximidad con Lagos, está amenazado por la especulación que pretende derribar todo el poblado para ampliar el puerto de Lagos.
Fundado en 1860, la identidad del asentamiento está íntimamente ligada al acceso de sus habitantes a las vías fluviales para la pesca y el transporte de madera desde el interior del país a Lagos. Son los hijos de la miseria. Simples pescadores cuyas capturas apenas les sirven para sobrevivir hasta el día siguiente.
Al recorrer el poblado se observan decenas de casas rudimentarias dibujan un cementerio urbano donde la pobreza extrema impide el disfrute de servicios mínimos como el agua, la electricidad o la educación.
Osowo, un pescador de Makoko habla: El único interés por derribar Makoko es económico. Con el pretexto del desarrollo urbano, el Estado de Lagos quiere dejar en la calle a millares de personas. Sin embargo, estos desalojos tan solo buscan lucrarse con su venta.
Es cierto que el barrio debe ser renovado y adecuarse a unos estándares mínimos sanitarios, pero su destrucción no es la salida a los problemas, asegura Yusuf Sodiq, quien ostenta el cargo de Baale (líder religioso local) del barrio.
Desde que el Gobierno anunciara la demolición del barrio, hemos planteado un plan de saneamiento para evitar esta solución final. Pero no lo podemos hacer solos, añade.
¿La única esperanza? Un programa cercano a los 200 millones de dólares y cuyo objetivo es mejorar los servicios en nueve de los principales asentamientos chabolistas de Lagos, incluido Makoko.
Bajo este proyecto, el Gobierno local está obligado a actuar de forma conforme a las políticas de actuación del Banco Mundial (socio financiero del plan urbanístico), así como suministrar una nueva vivienda a todos aquellos desplazados involuntarios, en caso de que el derribo fuera inevitable. Sin embargo, a pesar de sus compromisos contractuales, el Gobierno estatal trata a los residentes de estas comunidades como personas prescindibles, carentes de cualquier derecho.
Ya poco o nada ya queda del pasado glorioso de Makoko, una comunidad compuesta, fundamentalmente, por miembros de las etnias yoruba, egun, ilaje e ijaw llegados en el siglo XIX desde las actuales Benin y Togo. Un pueblo, que siempre ha coexistido pacíficamente a pesar de su diversidad étnica y religiosa.
Fuente: http://www.medioambiente.org/2013/0...e-y-sostenible-para.html?utm_source=BP_recent
http://abcblogs.abc.es/matatu-a-africa/2012/12/23/makoko-la-venecia-de-la-miseria/
Sus habitantes se dedican a la pesca desde hace unos 200 años. Actualmente Makoko está formado por chabolas flotantes que carecen de los servicios básicos (agua potable, electricidad, alcantarillado, etc.). Las casas se elevan sobre pilares de madera.
Makoko es uno de los mejores ejemplos de pobreza extrema en África y se la conoce como la Venecia de África. Una comparación que pone aún más de manifiesto las enormes diferencias entre ambas ciudades y continentes.
Las casas de Makoko están expuestas a las lluvias intensas, las inundaciones y también a las consecuencias del cambio climático.
Makoko, por su proximidad con Lagos, está amenazado por la especulación que pretende derribar todo el poblado para ampliar el puerto de Lagos.
Fundado en 1860, la identidad del asentamiento está íntimamente ligada al acceso de sus habitantes a las vías fluviales para la pesca y el transporte de madera desde el interior del país a Lagos. Son los hijos de la miseria. Simples pescadores cuyas capturas apenas les sirven para sobrevivir hasta el día siguiente.
Al recorrer el poblado se observan decenas de casas rudimentarias dibujan un cementerio urbano donde la pobreza extrema impide el disfrute de servicios mínimos como el agua, la electricidad o la educación.
Osowo, un pescador de Makoko habla: El único interés por derribar Makoko es económico. Con el pretexto del desarrollo urbano, el Estado de Lagos quiere dejar en la calle a millares de personas. Sin embargo, estos desalojos tan solo buscan lucrarse con su venta.
Es cierto que el barrio debe ser renovado y adecuarse a unos estándares mínimos sanitarios, pero su destrucción no es la salida a los problemas, asegura Yusuf Sodiq, quien ostenta el cargo de Baale (líder religioso local) del barrio.
Desde que el Gobierno anunciara la demolición del barrio, hemos planteado un plan de saneamiento para evitar esta solución final. Pero no lo podemos hacer solos, añade.
¿La única esperanza? Un programa cercano a los 200 millones de dólares y cuyo objetivo es mejorar los servicios en nueve de los principales asentamientos chabolistas de Lagos, incluido Makoko.
Bajo este proyecto, el Gobierno local está obligado a actuar de forma conforme a las políticas de actuación del Banco Mundial (socio financiero del plan urbanístico), así como suministrar una nueva vivienda a todos aquellos desplazados involuntarios, en caso de que el derribo fuera inevitable. Sin embargo, a pesar de sus compromisos contractuales, el Gobierno estatal trata a los residentes de estas comunidades como personas prescindibles, carentes de cualquier derecho.
Ya poco o nada ya queda del pasado glorioso de Makoko, una comunidad compuesta, fundamentalmente, por miembros de las etnias yoruba, egun, ilaje e ijaw llegados en el siglo XIX desde las actuales Benin y Togo. Un pueblo, que siempre ha coexistido pacíficamente a pesar de su diversidad étnica y religiosa.
Fuente: http://www.medioambiente.org/2013/0...e-y-sostenible-para.html?utm_source=BP_recent
http://abcblogs.abc.es/matatu-a-africa/2012/12/23/makoko-la-venecia-de-la-miseria/
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