En el supuesto caso, que en dicha tarjeta hubiese material audiovisual que no corresponde a su labor policial, demuestra una falta de profesionalismo evidente, porque una tarjeta vale cinco miserables lucas, y bien que debería tener las que corresponden a la institución y las propias.
Ahora. ¿Cuánto se demora en poner la tarjeta en el teléfono y borrar las escenas privadas? Nada. Más se demora en romperla...
Y en el supuesto caso que no alcanzara a borrar aquello, a sus jefes no debería importarles el asunto, lo que importaría es la grabación del procedimiento policial, y lo otro simplemente se borra y asunto concluido.
De momento no me creo nada.