Medida inserta en reforma tributaria fue rechazada por diputados, pero Ejecutivo insistiría. Recaudaría US$ 1.000 millones.
Los más de US$ 1.000 millones que recaudaría la medida serían el gran "gancho". El gobierno retomaría su apuesta por una de las medidas más polémicas, pero recaudadoras, inserta en su reforma tributaria y que la Cámara de Diputados descartó: la declaración de capitales en el exterior que nunca han pagado impuestos.El mecanismo, que ya fue utilizado en Chile en 2014 bajo el mandato de la ex presidenta Michelle Bachelet –y que recaudó US$ 1.500 millones– fue rechazado por Parlamentarios de oposición, los que no apoyaron abrir nuevamente una amnistía tributaria. Sin embargo, fuentes conocedoras del proceso aseguran que el ministerio de Hacienda lo intentará nuevamente, reponiendo el artículo en el Senado.
La opción de reconocer capitales que se mantienen irregularmente en el exterior, sin sanción del Servicio de Impuestos Internos, recaudaría US$ 1.062 millones entre 2019 y 2020, según el informe financiero de la reforma. El cálculo contemplaría que la tasa de 10% con que propone para gravar el patrimonio no declarado, se aplicará sobre una base cercana a los US$ 10.000 millones.Quienes apoyan la medida afirman que ésta generará recursos en un complejo escenario fiscal. Otros rechazan que se vuelva a abrir la alternativa de evitar una sanción, ya que, según la reforma de 2014, se trataba de un "perdonazo" de una sola vez, por lo que sentaría un complejo precedente.“Tiene un aspecto cuestionable, pero la legislación a veces tiene que hacerse cargo de la realidad, este tema de los capitales no declarados existe”, dice José García Ruminot, senador de RN y miembro de la Comisión de Hacienda. “Uno puede dejar que los recursos permanezcan en la oscuridad, o bien regularizarlos y recaudar, lo que sirve para financiar programas sociales”, plantea.“Son capitales que no se han declarado y por eso nunca han pagado impuesto”, dice el senador DC, Jorge Pizarro, también miembro de la Comisión que comenzará el estudio de la reforma tributaria la próxima semana. “Es probable que conversemos antes con el gobierno”, señala Pizarro, si bien adelanta que en 2014 “no todos" en el oficialismo votaron la medida favorablemente. "Nunca estuve de acuerdo con la declaración de capitales, pero la reforma de 2014 se aprobó como un paquete completo”.Juan Antonio Coloma (UDI) llama a pensar en las cuentas fiscales. “Tiene el mérito positivo de recaudar mucho e incorporar a la economía –y por tanto también a futuras recaudaciones– dineros que hoy no están”, dice el senador de la Comisión de Hacienda. Con todo, reconoce que repetir la medida excepcional incurre en el riesgo de dar “cierta normalidad” al manejo de recursos que “no debieron salir o dejaron de ingresar”.
Consultados por El Mercurio Inversiones, los senadores Carlos Montes (PS), y Ricardo Lagos Weber (PPD), que completan la Comisión de Hacienda, no se refirieron a la medida.La norma prácticamente no difiere de la opción que se abrió para la reforma de 2014, que entonces llevó a la presentación de 7.832 declaraciones. En ambas, se extinguen las responsabilidades civiles, penales o administrativas de los contribuyentes, establecidas por la legislación cambiaria, tributaria, de sociedades anónimas y de mercado de valores. Además, mandata la no divulgación del valor o fuente de los bienes o rentas.Así, la principal diferencia es la tasa única que se aplica sobre el patrimonio no declarado, que sube a 10% respecto del 8% aplicado por la reforma anterior. Esta vez, además, incluye la opción de registrar inmuebles no declarados. “Como ya hubo una oportunidad para regularizar, y no se aprovechó, quizás podría pensarse en una tasa un poco más alta que un 10%. Está dentro de las opciones”, acota el senador Ruminot.Algunos especialistas del área reconocen problemático volver a abrir la alternativa. “Las personas pueden pensar que los plazos no son serios, porque se vuelven a abrir oportunidades. Es un poco como el cuento del lobo”, dice Gonzalo Polanco, director del Centro de Estudios Tributarios de la FEN de la U. de Chile. “Desde el punto de vista ético, veo con harta reticencia esta norma”, sostiene.Además, Polanco explica que ya existen mayores facultades para fiscalizar y sancionar a quienes evaden impuestos en el exterior. Recuerda que Chile ha suscrito múltiples tratados internacionales que incorporan el intercambio de información entre administraciones tributarias, por lo que el SII está adquiriendo más armas para fiscalizar activos en el exterior. “La tendencia general en la tributación internacional es que van desapareciendo todos los espacios de opacidad”, plantea.
Cristian Vargas, ex director jurídico del SII, actual socio y director Tax & Legal de BDO Chile, ve posible abrir la opción de blanqueamiento de capitales por última vez. “Para el futuro no debiera adoptarse, porque no declarar rentas del exterior es cada vez más difícil, dada la creciente mayor información con que cuenta la administración tributaria”, señala.“Resulta más eficiente incentivar una política de autodeclaración, que permita asegurar recursos y evitar juicios largos y costosos entre el Fisco y los respectivos contribuyentes”, señala Eduardo Elgueta, socio de Astur Consultores, quien se muestra a favor de la iniciativa. “Es una buena oportunidad para que el Estado pueda percibir recursos extra, considerando una tasa mayor a la establecida en la oportunidad anterior”.“Con los más de 100 convenios firmados de intercambio de información, cada vez las brechas de capitales no declarados se van a ir acortando”, dice Marcos Bravo, socio de BEPS Chile Consultores. Pese a esto, ve espacio para una última oportunidad de "blanquear a los contribuyentes del país”. Asegura que "hay un tema temporal: hacia 2022 se realizarán los primeros estudios a nivel internacional (de esta nueva red de administradores tributarios), la información cruzada que se levantará ahí será bastante interesante”.
http://www.elmercurio.com/Inversion...-en-el-exterior-en-la-reforma-tributaria.aspx
Los más de US$ 1.000 millones que recaudaría la medida serían el gran "gancho". El gobierno retomaría su apuesta por una de las medidas más polémicas, pero recaudadoras, inserta en su reforma tributaria y que la Cámara de Diputados descartó: la declaración de capitales en el exterior que nunca han pagado impuestos.El mecanismo, que ya fue utilizado en Chile en 2014 bajo el mandato de la ex presidenta Michelle Bachelet –y que recaudó US$ 1.500 millones– fue rechazado por Parlamentarios de oposición, los que no apoyaron abrir nuevamente una amnistía tributaria. Sin embargo, fuentes conocedoras del proceso aseguran que el ministerio de Hacienda lo intentará nuevamente, reponiendo el artículo en el Senado.
La opción de reconocer capitales que se mantienen irregularmente en el exterior, sin sanción del Servicio de Impuestos Internos, recaudaría US$ 1.062 millones entre 2019 y 2020, según el informe financiero de la reforma. El cálculo contemplaría que la tasa de 10% con que propone para gravar el patrimonio no declarado, se aplicará sobre una base cercana a los US$ 10.000 millones.Quienes apoyan la medida afirman que ésta generará recursos en un complejo escenario fiscal. Otros rechazan que se vuelva a abrir la alternativa de evitar una sanción, ya que, según la reforma de 2014, se trataba de un "perdonazo" de una sola vez, por lo que sentaría un complejo precedente.“Tiene un aspecto cuestionable, pero la legislación a veces tiene que hacerse cargo de la realidad, este tema de los capitales no declarados existe”, dice José García Ruminot, senador de RN y miembro de la Comisión de Hacienda. “Uno puede dejar que los recursos permanezcan en la oscuridad, o bien regularizarlos y recaudar, lo que sirve para financiar programas sociales”, plantea.“Son capitales que no se han declarado y por eso nunca han pagado impuesto”, dice el senador DC, Jorge Pizarro, también miembro de la Comisión que comenzará el estudio de la reforma tributaria la próxima semana. “Es probable que conversemos antes con el gobierno”, señala Pizarro, si bien adelanta que en 2014 “no todos" en el oficialismo votaron la medida favorablemente. "Nunca estuve de acuerdo con la declaración de capitales, pero la reforma de 2014 se aprobó como un paquete completo”.Juan Antonio Coloma (UDI) llama a pensar en las cuentas fiscales. “Tiene el mérito positivo de recaudar mucho e incorporar a la economía –y por tanto también a futuras recaudaciones– dineros que hoy no están”, dice el senador de la Comisión de Hacienda. Con todo, reconoce que repetir la medida excepcional incurre en el riesgo de dar “cierta normalidad” al manejo de recursos que “no debieron salir o dejaron de ingresar”.
Consultados por El Mercurio Inversiones, los senadores Carlos Montes (PS), y Ricardo Lagos Weber (PPD), que completan la Comisión de Hacienda, no se refirieron a la medida.La norma prácticamente no difiere de la opción que se abrió para la reforma de 2014, que entonces llevó a la presentación de 7.832 declaraciones. En ambas, se extinguen las responsabilidades civiles, penales o administrativas de los contribuyentes, establecidas por la legislación cambiaria, tributaria, de sociedades anónimas y de mercado de valores. Además, mandata la no divulgación del valor o fuente de los bienes o rentas.Así, la principal diferencia es la tasa única que se aplica sobre el patrimonio no declarado, que sube a 10% respecto del 8% aplicado por la reforma anterior. Esta vez, además, incluye la opción de registrar inmuebles no declarados. “Como ya hubo una oportunidad para regularizar, y no se aprovechó, quizás podría pensarse en una tasa un poco más alta que un 10%. Está dentro de las opciones”, acota el senador Ruminot.Algunos especialistas del área reconocen problemático volver a abrir la alternativa. “Las personas pueden pensar que los plazos no son serios, porque se vuelven a abrir oportunidades. Es un poco como el cuento del lobo”, dice Gonzalo Polanco, director del Centro de Estudios Tributarios de la FEN de la U. de Chile. “Desde el punto de vista ético, veo con harta reticencia esta norma”, sostiene.Además, Polanco explica que ya existen mayores facultades para fiscalizar y sancionar a quienes evaden impuestos en el exterior. Recuerda que Chile ha suscrito múltiples tratados internacionales que incorporan el intercambio de información entre administraciones tributarias, por lo que el SII está adquiriendo más armas para fiscalizar activos en el exterior. “La tendencia general en la tributación internacional es que van desapareciendo todos los espacios de opacidad”, plantea.
Cristian Vargas, ex director jurídico del SII, actual socio y director Tax & Legal de BDO Chile, ve posible abrir la opción de blanqueamiento de capitales por última vez. “Para el futuro no debiera adoptarse, porque no declarar rentas del exterior es cada vez más difícil, dada la creciente mayor información con que cuenta la administración tributaria”, señala.“Resulta más eficiente incentivar una política de autodeclaración, que permita asegurar recursos y evitar juicios largos y costosos entre el Fisco y los respectivos contribuyentes”, señala Eduardo Elgueta, socio de Astur Consultores, quien se muestra a favor de la iniciativa. “Es una buena oportunidad para que el Estado pueda percibir recursos extra, considerando una tasa mayor a la establecida en la oportunidad anterior”.“Con los más de 100 convenios firmados de intercambio de información, cada vez las brechas de capitales no declarados se van a ir acortando”, dice Marcos Bravo, socio de BEPS Chile Consultores. Pese a esto, ve espacio para una última oportunidad de "blanquear a los contribuyentes del país”. Asegura que "hay un tema temporal: hacia 2022 se realizarán los primeros estudios a nivel internacional (de esta nueva red de administradores tributarios), la información cruzada que se levantará ahí será bastante interesante”.
http://www.elmercurio.com/Inversion...-en-el-exterior-en-la-reforma-tributaria.aspx