Así, tal cual, con un título bien chileno, para contar una historia bien chilena. Uso como pase para escribir esto el sustento de dos cátedras que tuve en la universidad, una el año pasado y otra esteaño, con dos profesores y etnohistoriadores: Osvaldo Silva y Leonardo León. Pero para entender bien, contextualicemos:
1. Los Incas
Alta cultura de los Andes Centrales, la única que en América del Sur desarrolló un avanzado estadio cultural, similar a sus pares de Mesoamérica Mayas y Aztecas. Dominaron un vasto Imperio desde el Ecuador hasta el Valle Central de Chile, con un gobierno teocrático y sumamente autoritario. Los curacas ejercían la soberanía del Inca en las provincias y los mitimaes eran los trabajadores, muchas veces deportados de sus tierras originarias, destinados a rendirle el tributo obligatorio al gobernante. El tema en cuestión en este post vendría siendo la frontera sur del Tahuantinsuyo en Chile, que nunca ha estado bien delimitada.
Los Incas.
2. Los Promaucaes
Pueblo nativo de Chile, que vivía entre el río Maipo y el río Maule. Este nombre está dado por los mismo incas y significa literalmente "gente salvaje", los "lobos monteses", "purum - awqa". Hablantes del mapudungun, se dedicaban a la agricultura y ganadería en los fértiles valles de las actuales Santiago, Rancagua y Talca. Pertenecían al gran grupo mapuche conocido como picunche, "gente del norte". Como la mayoría del pueblo araucano, eran una etnia sumamente belicosa.
Los Promaucaes.
3. La expansión Inca hacia el sur y la Batalla del Maule
En este punto ya entramos en conflicto: los dos autores anteriormente citados proponen la existencia de una gran batalla entre los ejércitos incaicos de Túpac Yupanqui y las fuerzas promaucaes del valle central. La batalla estaría fechada a fines del siglo XV, probablemente en 1485. Los ejércitos incas ya habían sometido fácilmente a los pueblos del norte y los habrían deportado a distintas zonas del Imperio para que trabajasen - razón por la cual los españoles encontraron tan pocos diaguitas y atacameños al llegar a Chile -, mientras que proseguían con su avance hacia el sur, con una tropa compuesta principalmente por nativos de diversas zonas del Tahuantinsuyo, obligados a su destierro y a pelear en las filas del Inca.
Las dos visiones sobre la importancia de la batalla se ponen en conflicto. Por un lado, Osvaldo Silva, reconocido etnohistoriador, propone que si bien la derrota inca en este enfrentamiento es real, el poderío del Imperio y sus condiciones culturales eran demasiado altas para que un pueblo tan rudimentario como el de los "lobos monteses", literalmente "gente salvaje" pudiese tomarlo y adaptarlo a sus condiciones de vida. El autor propone pretenciosamente que los incas no siguieron conquistando hacia el sur por que, en buen chileno "no les dió la gana".
En el otro lado de la calle aparece el etnohistoriador Leonardo León y su proposición de que esta batalla es la causa responsable de que los incas no prosiguieran su avance hacia el sur. El autor asume que los promauaces habrían derrotado inexpugnablemente a los incas y los habrían hecho retroceder, teniendo que contentarse estos últimos con dominar, aproximadamente, hasta la zona del actual valle del río Mapocho. León supone la existencia de una compleja y aparatosa red de fortificaciones y defensas promaucaes, muchas desaparecidas y muchas confundidas con obras incas, en desmedro de los avances y logros de los pueblos originarios de la zona.
Batalla del Maule.
on respecto al límite sur del Imperio Inca, efectivamente, sus instituciones se habrían aplicado de pleno hasta el río Copiapó, y de ahí hasta el Maipo no habría sido más que una tierra bajo dominio parcial. El mismo Pedro de Valdivia nombra en una de sus cartas a Carlos V el límite del dominio Inca:
Carta de Pedro de Valdivia al Emperador Carlos V, 4 de septiembre de 1545.
Con esta contraposición de visiones podemos notar el olvido en el que se han visto sumidos los pueblos originarios de Chile y el desencanto que surge para con ellos frente a los grandes pueblos pre-hispánicos como los Incas, pueblos que han sido glorificados por la historia tradicional y puestos por sobre sus pares, considerados salvajes e incivilizados. Pero como hemos visto, este tan ostentoso Imperio Inca fue derrotado y condicionado por un "simple" pueblo de agricultores mapuches, algo que golpea duramente el ego de los más acérrimos defensores de este "glorioso" estado cordillerano, y algo que seguramente, muy pocas veces se tocará como tema en una sala de clases, ya que, como hemos visto, para la mayoría, los Incas son bacanes y los Promaucaes son pencas.
Posteriormente serían estos mismos Promaucaes quienes darán cara a los españoles en su arribo a tierras chilenas a mitad del siglo XVI.
Fuentes:
- Osvaldo Silva: "¿Detuvo la Batalla del Maule la expansión inca hacia el sur de Chile", revista Cuadernos de Historia N°3, Universidad de Chile, Santiago, 1983, pp. 7-25.
- Leonardo León: "Expansión inca y resistencia indígena en el Chile central, 1470-1536", revista Chungará N°10, Arica, 1983, pp. 95-115.
- Leonardo León: "Pukaraes y fortalezas indígenas en Chile central, 1470-1560", Londres, 1989, pp. 1-37.
1. Los Incas
Alta cultura de los Andes Centrales, la única que en América del Sur desarrolló un avanzado estadio cultural, similar a sus pares de Mesoamérica Mayas y Aztecas. Dominaron un vasto Imperio desde el Ecuador hasta el Valle Central de Chile, con un gobierno teocrático y sumamente autoritario. Los curacas ejercían la soberanía del Inca en las provincias y los mitimaes eran los trabajadores, muchas veces deportados de sus tierras originarias, destinados a rendirle el tributo obligatorio al gobernante. El tema en cuestión en este post vendría siendo la frontera sur del Tahuantinsuyo en Chile, que nunca ha estado bien delimitada.
Los Incas.
2. Los Promaucaes
Pueblo nativo de Chile, que vivía entre el río Maipo y el río Maule. Este nombre está dado por los mismo incas y significa literalmente "gente salvaje", los "lobos monteses", "purum - awqa". Hablantes del mapudungun, se dedicaban a la agricultura y ganadería en los fértiles valles de las actuales Santiago, Rancagua y Talca. Pertenecían al gran grupo mapuche conocido como picunche, "gente del norte". Como la mayoría del pueblo araucano, eran una etnia sumamente belicosa.
Los Promaucaes.
3. La expansión Inca hacia el sur y la Batalla del Maule
En este punto ya entramos en conflicto: los dos autores anteriormente citados proponen la existencia de una gran batalla entre los ejércitos incaicos de Túpac Yupanqui y las fuerzas promaucaes del valle central. La batalla estaría fechada a fines del siglo XV, probablemente en 1485. Los ejércitos incas ya habían sometido fácilmente a los pueblos del norte y los habrían deportado a distintas zonas del Imperio para que trabajasen - razón por la cual los españoles encontraron tan pocos diaguitas y atacameños al llegar a Chile -, mientras que proseguían con su avance hacia el sur, con una tropa compuesta principalmente por nativos de diversas zonas del Tahuantinsuyo, obligados a su destierro y a pelear en las filas del Inca.
Las dos visiones sobre la importancia de la batalla se ponen en conflicto. Por un lado, Osvaldo Silva, reconocido etnohistoriador, propone que si bien la derrota inca en este enfrentamiento es real, el poderío del Imperio y sus condiciones culturales eran demasiado altas para que un pueblo tan rudimentario como el de los "lobos monteses", literalmente "gente salvaje" pudiese tomarlo y adaptarlo a sus condiciones de vida. El autor propone pretenciosamente que los incas no siguieron conquistando hacia el sur por que, en buen chileno "no les dió la gana".
En el otro lado de la calle aparece el etnohistoriador Leonardo León y su proposición de que esta batalla es la causa responsable de que los incas no prosiguieran su avance hacia el sur. El autor asume que los promauaces habrían derrotado inexpugnablemente a los incas y los habrían hecho retroceder, teniendo que contentarse estos últimos con dominar, aproximadamente, hasta la zona del actual valle del río Mapocho. León supone la existencia de una compleja y aparatosa red de fortificaciones y defensas promaucaes, muchas desaparecidas y muchas confundidas con obras incas, en desmedro de los avances y logros de los pueblos originarios de la zona.
Batalla del Maule.
on respecto al límite sur del Imperio Inca, efectivamente, sus instituciones se habrían aplicado de pleno hasta el río Copiapó, y de ahí hasta el Maipo no habría sido más que una tierra bajo dominio parcial. El mismo Pedro de Valdivia nombra en una de sus cartas a Carlos V el límite del dominio Inca:
"También repartí esta tierra, como aquí vine, sin noticia, porque así convino para aplacar los ánimos de los soldados, y dismembré [desmembré, separé] a los caciques por dar a cada uno quien le sirviese; y la relación que pude tener fue de cantidad de indios desde este valle de Mapocho hasta Mauli [Maule] y muchos nombres de caciques; y es que, como éstos nunca han sabido servir, porque el Inga [Inca] no conquistó más de hasta aquí"
Carta de Pedro de Valdivia al Emperador Carlos V, 4 de septiembre de 1545.
Con esta contraposición de visiones podemos notar el olvido en el que se han visto sumidos los pueblos originarios de Chile y el desencanto que surge para con ellos frente a los grandes pueblos pre-hispánicos como los Incas, pueblos que han sido glorificados por la historia tradicional y puestos por sobre sus pares, considerados salvajes e incivilizados. Pero como hemos visto, este tan ostentoso Imperio Inca fue derrotado y condicionado por un "simple" pueblo de agricultores mapuches, algo que golpea duramente el ego de los más acérrimos defensores de este "glorioso" estado cordillerano, y algo que seguramente, muy pocas veces se tocará como tema en una sala de clases, ya que, como hemos visto, para la mayoría, los Incas son bacanes y los Promaucaes son pencas.
Posteriormente serían estos mismos Promaucaes quienes darán cara a los españoles en su arribo a tierras chilenas a mitad del siglo XVI.
Fuentes:
- Osvaldo Silva: "¿Detuvo la Batalla del Maule la expansión inca hacia el sur de Chile", revista Cuadernos de Historia N°3, Universidad de Chile, Santiago, 1983, pp. 7-25.
- Leonardo León: "Expansión inca y resistencia indígena en el Chile central, 1470-1536", revista Chungará N°10, Arica, 1983, pp. 95-115.
- Leonardo León: "Pukaraes y fortalezas indígenas en Chile central, 1470-1560", Londres, 1989, pp. 1-37.