La contradicción es brutal: mientras en Franklin intenta sostener su narrativa antiinmigración entre abucheos, su red más cercana encabeza operativos reservados para regularizar a quienes él mismo promete expulsar.
Por Claudia Molina B.| FACTOS. Política
En los últimos días, la Fundación Un Sólo Corazón —organización estrechamente vinculada al entorno familiar de José Antonio Kast, pues una de sus creadoras no es más ni menos que María Pía Adriasola, aunque ya no aparece en los registros de esta organización, pero, actualmente se encuentra dirigida mayoritariamente por militantes del Partido Republicano— y han intensificado acciones destinadas a asistir a migrantes que ingresaron por pasos no habilitados y que actualmente buscan regularizar su situación. Lo llamativo es que estas actividades se realizan bajo estricta reserva, en completo contraste con el discurso público antiinmigración del propio candidato.
La coordinación se realiza a través de mensajería interna y boca a boca y, por otra parte, la fundación ha distribuido un instructivo denominado “Procedimiento para extranjeros que ingresan por pasos no habilitados”, donde se detallan los pasos necesarios para iniciar un proceso de regularización: desde la autodenuncia y el enrolamiento, hasta la presentación de antecedentes penales, referencias y contratos de trabajo. Se insiste repetidamente en que esta guía no debe hacerse pública y que sólo debe compartirse con quienes “realmente lo necesiten”.
A esto se suma un evento programado para hoy domingo 23 de noviembre, entre 12:30 y 14:30 hrs, en Calle Yungay N°3241, Santiago, donde abogados ofrecerán asesoría para migrantes en situación irregular. Esta actividad tampoco aparece en redes sociales ni en canales oficiales; se comunica únicamente por grupos cerrados y con la instrucción explícita de mantener la información en confidencialidad.
El contraste se acentúa si se considera lo ocurrido el 21 de noviembre, cuando José Antonio Kast visitó el Barrio Franklin acompañado del alcalde Mario Desbordes. La actividad estuvo marcada por fuertes abucheos y escasos aplausos, especialmente cuando fue consultado por su postura frente a la migración. En esa instancia, Kast recurrió a una comparación personal —mencionando que su propia familia tiene origen inmigrante y que “sabe lo que se siente”— mientras insistía en la necesidad de “ordenar la casa”, una fórmula repetida en su discurso público. La escena, lejos de clarificar su posición, profundizó la sensación de ambigüedad entre la retórica dura que enarbola y las acciones que su propio entorno desarrolla silenciosamente.
Este episodio coincide con el momento en que se han hecho más visibles los vínculos entre Un Solo Corazón, la familia Kast y la dirigencia del Partido Republicano. La mayoría de los directivos de la fundación milita activamente en el partido; entre ellos, Luz Espinal, pastora de la Misión Carirmática Internacional (MCI) de Chile y Paraguay, además ex candidata a diputada en el 2021 por el Partido Republicano. Espinal es colombiana e ingresó a Chile hace 21 años como inmigrante, lleva 15 años nacionalizada. La Iglesia MCI Santiago, es un espacio donde la fundación mantiene una fuerte presencia y donde pastores y líderes también participan políticamente del proyecto republicano.
A esto se suma un evento programado para hoy domingo 23 de noviembre, entre 12:30 y 14:30 hrs, en Calle Yungay N°3241, Santiago, donde abogados ofrecerán asesoría para migrantes en situación irregular. Esta actividad tampoco aparece en redes sociales ni en canales oficiales; se comunica únicamente por grupos cerrados y con la instrucción explícita de mantener la información en confidencialidad.
El contraste se acentúa si se considera lo ocurrido el 21 de noviembre, cuando José Antonio Kast visitó el Barrio Franklin acompañado del alcalde Mario Desbordes. La actividad estuvo marcada por fuertes abucheos y escasos aplausos, especialmente cuando fue consultado por su postura frente a la migración. En esa instancia, Kast recurrió a una comparación personal —mencionando que su propia familia tiene origen inmigrante y que “sabe lo que se siente”— mientras insistía en la necesidad de “ordenar la casa”, una fórmula repetida en su discurso público. La escena, lejos de clarificar su posición, profundizó la sensación de ambigüedad entre la retórica dura que enarbola y las acciones que su propio entorno desarrolla silenciosamente.
Este episodio coincide con el momento en que se han hecho más visibles los vínculos entre Un Solo Corazón, la familia Kast y la dirigencia del Partido Republicano. La mayoría de los directivos de la fundación milita activamente en el partido; entre ellos, Luz Espinal, pastora de la Misión Carirmática Internacional (MCI) de Chile y Paraguay, además ex candidata a diputada en el 2021 por el Partido Republicano. Espinal es colombiana e ingresó a Chile hace 21 años como inmigrante, lleva 15 años nacionalizada. La Iglesia MCI Santiago, es un espacio donde la fundación mantiene una fuerte presencia y donde pastores y líderes también participan políticamente del proyecto republicano.
Todo ello expone una contradicción difícil de ignorar: mientras el candidato enarbola un mensaje de expulsiones masivas y “orden”, su entorno más cercano impulsa, en privado, asesorías y procesos destinados a regularizar precisamente a quienes él acusa públicamente de ingresar de manera indebida.
La migración no es un delito; el país necesita políticas serias, coherentes y humanas. Pero lo que se observa aquí es la coexistencia de dos caras: la narrativa dura dirigida a la opinión pública y las acciones discretas que permiten a la vez sostener otra realidad hacia adentro.
El manejo reservado de estas actividades, su vínculo directo con actores políticos de alto perfil y la brecha evidente entre discurso y práctica plantean preguntas urgentes sobre transparencia, coherencia y uso político del tema migratorio.
La dinámica que se observa abre además una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto esta red de asesorías reservadas puede transformarse en un mecanismo de influencia política sobre una población especialmente vulnerable? Aunque las personas migrantes en situación irregular no pueden votar en Chile, sí pueden ser movilizadas simbólica o prácticamente en campañas territoriales, especialmente si perciben que un candidato —o su entorno— podría ser la única vía para resolver sus problemas migratorios. No es necesario que exista una instrucción explícita para que se genere esa dependencia: basta con el sentimiento de gratitud, de deuda, de protección o de esperanza. En la última década, la política chilena ha demostrado que el miedo, la desinformación, la urgencia y la precariedad influyen más en las decisiones electorales que la coherencia o la información. Operar servicios sociales de manera reservada desde un núcleo político específico puede no constituir cohecho en términos jurídicos formales, pero funciona en la práctica como una forma de alineamiento forzado, donde la vulnerabilidad se convierte en capital político y donde la migración deja de ser un fenómeno social para transformarse en un instrumento de campaña.
Esta pregunta, necesariamente abre otras más que merecen una investigación rigurosa y completa, no sólo por FACTOS, sino de todos los medios independientes y que no responden al establishment de la prensa empresarial.
https://factos.cl/2025/11/23/hipocr...on-ligada-a-su-esposa-los-protege-en-secreto/
https://www.instagram.com/reel/DPoITfbAO2S/
