Bela Guttmann fue un exitoso entrenador húngaro nacido en Budapest en 1900. Fue jugador de fútbol profesional entre 1919 y 1932 llegando a participar en los JJOO de 1924 representando a la selección húngara. En unos tiempos en los que el fútbol profesional todavía estaba en sus inicios, tuvo una carrera como futbolista muy modesta, nada que ver con lo que luego haría como entrenador.
Desarrolló una amplia carrera como técnico a lo largo y ancho del planeta.Entre 1933 y 1974, dirigió en Hungría, Rumania, Italia, Brasil, Argentina, Chipre, Uruguay, Grecia, Austria o Suiza entre muchos sitios pero fue en Portugal donde alcanzó la gloria, más en concreto dirigiendo a uno de los grandes del fútbol luso, el Benfica, previo paso por el Oporto con el que también consiguió una liga portuguesa.
En el equipo de Lisboa, contó en sus filas el mejor jugador de la historia de Portugal Eusebio, la Pantera Negra tristemente desaparecido a inicios de 2014.
Con el Benfica, logró ganar dos Copas de Europa de la época. La primera, la famosa final de Berna que acabó con los postes cuadrados ganada al Barcelona en 1961 y la del siguiente año en 1962, en la que le ganaron al Real Madrid.tras ganar ese campeonato, en ese verano de principios de los 60, llegó la polémica que dio lugar a la famosa maldición de Bela Guttmann.
el entrenador le lanzó un órdago a la directiva del equipo lisboeta. Pidió un aumento de sueldo que acabó con una tensa polémica y una agria discusión. Esto, provocó la destitución del técnico que había logrado llevar al Benfica a lo más alto del fútbol europeo.
El entrenador, despechado e indignado soltó las palabras que más de medio siglo después siguen atormentado a la entidad de Lisboa. Sin mi, el Benfica no ganará una copa europea en 100 años o más. La verdad es que la cosa no podía ir más en serio después de aquellas palabras de 1962 que a muchos hasta el dia de hoy les suena en su cabeza.
El Benfica ha jugado ocho finales europeas desde 1962 y ha perdido las ocho. Cinco de la vieja Copa de Europa (1963,65,68,88 y 90) y dos de UEFA/ Europa League (1983, 2013 y 2014). para más la última contra el Sevilla en los penaltis y sin perder un partido en todo el torneo, la penúltima en el último minuto y de la manera más dolorosa. La cosa se la toman tan en serio por tierras portuguesas que cuentan que el mítico Eusebio fue en más de una ocasión a visitar la tumba del que fue su entrenador para pedirle perdón. Lo cierto es que quedan casi otras cinco décadas para que el plazo de la maldición expire. De momento ya son 52 años y 8 finales seguidas.
(8 derrotas en 8 finales.la maldicion de guttmann se esta cumpliendo)
fuente: colgadosporelfutbol.com
PD: y la maldicion solo fue por un aumento de sueldo.
