En toda guerra hay un vencedor y un vencido. La historia de la humanidad nos ha mostrado desde siempre que, cuando una victoria se consumaba, el ganador tenía el derecho de someter, saquear, imponer condiciones y humillar al vencido. Siempre fue así y desde los albores de la civilización, las guerras entre clanes y tribus se manejaban igual. Luego de saquear el territorio ocupado, una forma de humillación era llevarse sus mujeres como trofeos de guerra (y al mismo tiempo como esclavas).
El modus operandi hasta la última gran guerra casi no cambió, sólo que ahora no se llevan ni raptan a las mujeres del vencido, porque pueden llevarse algo más significativo (y menos escandaloso) para quienes se rigen por códigos militares: la bandera, la insignia del perdedor. No soy militar pero supongo que es algo que (in)conscientemente te dice -o te dirá con el tiempo- que entraste a su territorio, hiciste lo que te dio la gana, te cagaste en él, y hasta te llevaste su mayor símbolo de identidad como souvenir.
Bueno, aquí les dejo una colección de imágenes de banderas y estandartes capturadas en la Segunda Guerra Mundial.

Hitler observa un estandarte polaco capturado. Atrás, mirando hacia su izquierda, Heinrich Himmler. Campaña de Polonia, Septiembre de 1939

Un americano muestra una bandera japonesa desde la cabaña que sirvió como base de operaciones del General japonés Iwao Matsuda, 1944


También hay casos a la inversa. Se ha visto que el vencedor, más que nada por motivos sentimentales, opta por llevarse su misma bandera, la de su país, si ésta ha flameado claro, en territorio enemigo. Al respecto les dejo con una anécdota bastante curiosa que se dio cuando un Coronel quiso llevarse la primera bandera estadounidense que los americanos izaron en Iwo Jima.
El modus operandi hasta la última gran guerra casi no cambió, sólo que ahora no se llevan ni raptan a las mujeres del vencido, porque pueden llevarse algo más significativo (y menos escandaloso) para quienes se rigen por códigos militares: la bandera, la insignia del perdedor. No soy militar pero supongo que es algo que (in)conscientemente te dice -o te dirá con el tiempo- que entraste a su territorio, hiciste lo que te dio la gana, te cagaste en él, y hasta te llevaste su mayor símbolo de identidad como souvenir.
Bueno, aquí les dejo una colección de imágenes de banderas y estandartes capturadas en la Segunda Guerra Mundial.

Hitler observa un estandarte polaco capturado. Atrás, mirando hacia su izquierda, Heinrich Himmler. Campaña de Polonia, Septiembre de 1939

Un americano muestra una bandera japonesa desde la cabaña que sirvió como base de operaciones del General japonés Iwao Matsuda, 1944


También hay casos a la inversa. Se ha visto que el vencedor, más que nada por motivos sentimentales, opta por llevarse su misma bandera, la de su país, si ésta ha flameado claro, en territorio enemigo. Al respecto les dejo con una anécdota bastante curiosa que se dio cuando un Coronel quiso llevarse la primera bandera estadounidense que los americanos izaron en Iwo Jima.












