Nagoro es el nombre de esta pequeña aldea en los valles de Shikoku en Japón en la cuál la artista Ayano Tsukimi ha llenado completamente de muñecos que habitan toda la aldea.
Ayano Tsukimi después de mucho tiempo lejos de su pueblo decidió volver para encontrarse con la sorpresa de que este ya no se encontraba habitado por la misma cantidad de gente.
Muchos de los habitantes habían muerto o habían emigrado a otros lugares, así fue como la artista decidió darle honor a los fallecidos y además repoblar su aldea de alguna manera.
Comenzó a hacer estos muñecos en honor a cada persona que se había ido o que había fallecido.
Luego de muchos años esta aldea se encuentra poblada por más de 300 muñecos que se encuentran repartidos por todo el lugar.
