Actualmente las carreteras están hechas principalmente a base de asfalto, que a su vez es un producto sólido del petróleo. La rapidez con la actualmente estamos utilizando y quemando nuestras reservas de crudo es dudable que en cincuenta años tengamos suficiente para seguir tapizando nuestras calles y carreteras con él.
Imaginar una carretera inteligente, que genere la energía necesaria para cargar vehículos eléctricos que circulen por ella, que nunca se hiele, que sea capaz de iluminar las poblaciones e industrias colindantes, etc.; esto a priori puede parecer cosa de ciencia ficción; sin embargo, podría llegar a ser una realidad gracias al proyecto Estadounidense Solar Roadways, el cual está basado en la creación de un pavimento especial que puede llegar a conseguir todo esto y mucho más. Este pavimento se basa en la utilización de placas fotovoltaicas modificadas para soportar el peso de los vehículos y conferir un agarre similar al del asfalto convencional. Según sus creadores, los beneficios económicos, de seguridad vial y medioambientales que generarían podrían justificar la elevada inversión que sería necesaria para llevar a cabo dicho proyecto.
Solar Roadways busca aprovechar la energía que las carreteras reciben y aprovecharla. Consiste en una serie de paneles solares que utilizan la energía del sol para convertirla en electricidad, generando varias ventajas:
Reemplazar el asfalto.
Resiste mucho peso.
No utilizar tendidos de cables ya que se trasmite la electricidad por la misma vía.
Reciclaje de Pets y plástico para su confección.
Utilizar luz led para señalizaciones y sectorizaciones que pueden variar de acuerdo al uso que se necesite.
Lo que para muchos parece un megaproyecto poco factible, hoy está más cerca en el camino de la materialización, pues EE.UU. y Holanda instala esta tecnología de energía solar en un establecimiento y en una ciclovía, respectivamente.
La tecnología de carreteras solares fue inventada por una pareja de ingenieros, Julie y Scott Brusaw en el 2006.
Imaginar una carretera inteligente, que genere la energía necesaria para cargar vehículos eléctricos que circulen por ella, que nunca se hiele, que sea capaz de iluminar las poblaciones e industrias colindantes, etc.; esto a priori puede parecer cosa de ciencia ficción; sin embargo, podría llegar a ser una realidad gracias al proyecto Estadounidense Solar Roadways, el cual está basado en la creación de un pavimento especial que puede llegar a conseguir todo esto y mucho más. Este pavimento se basa en la utilización de placas fotovoltaicas modificadas para soportar el peso de los vehículos y conferir un agarre similar al del asfalto convencional. Según sus creadores, los beneficios económicos, de seguridad vial y medioambientales que generarían podrían justificar la elevada inversión que sería necesaria para llevar a cabo dicho proyecto.
Solar Roadways busca aprovechar la energía que las carreteras reciben y aprovecharla. Consiste en una serie de paneles solares que utilizan la energía del sol para convertirla en electricidad, generando varias ventajas:
Reemplazar el asfalto.
Resiste mucho peso.
No utilizar tendidos de cables ya que se trasmite la electricidad por la misma vía.
Reciclaje de Pets y plástico para su confección.
Utilizar luz led para señalizaciones y sectorizaciones que pueden variar de acuerdo al uso que se necesite.
Lo que para muchos parece un megaproyecto poco factible, hoy está más cerca en el camino de la materialización, pues EE.UU. y Holanda instala esta tecnología de energía solar en un establecimiento y en una ciclovía, respectivamente.
La tecnología de carreteras solares fue inventada por una pareja de ingenieros, Julie y Scott Brusaw en el 2006.
www.solarroadways.com
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