Es el momento de buscar algo mas ancho que un dedo para avanzar. Si es posible lo mas adecuado seria un plug anal fino, o un consolador delgado y liso, pero mas ancho que un dedo, los hay de diferentes medidas a la venta. Para la mayoría de las personas, un plug tamaño chico o mediano, con diámetros de a 1,3 a 3,8 cm, hará el trabajo. Para personas que gusten de la intensa sensación de ser penetradas por objetos grandes, el cielo es el límite.
Debemos tener en cuenta que los dildos de silicona son la mejor opción porque son suaves, flexibles, y fáciles de limpiar. Son más caros, pero a la larga os servirán mejor. También es una buena idea poner un condón en el plug, o dildo; hará la limpieza más fácil, y protege los juguetes que no son de siliconas.
Si tenemos que buscar un apaño más "casero", pueden servir las fundas metálicas que traen algunos cigarros puros, un bote de pastillas efervescentes, una mano de mortero, etc, siempre que sean lisos y sin aristas. Para instrumentos de madera se debe lijar hasta que la superficie quede completamente lisa. De todos modos, al igual que con los plugs y los dildos es importante cubrir el instrumento que se utilice con un preservativo, tanto por higiene, como para facilitar la penetración.
Es el momento de practicar al mismo tiempo que se adopta la posición más común para una ser sumiso; arrodillado, y se busca la forma de sostener el objeto que se pretende introducir bien sujeto entre los pies, mas concretamente entre los talones, para acercar el agujero del ano y comenzar rozándolo. Este ejercicio hará que el propio ano termine por dilatarse y contraerse solo, facilitando poco después una penetración suave de los primeros centímetros.
El ejercicio continua sujetando bien el consolador y haciendo un simulacro de penetración, es decir, metiéndolo y sacándolo suavemente, varias veces, cuando se comprueba que no hay dolor y el ano se ha dilatado lo suficiente para aceptarlo sin problemas, se puede penetrar mas a fondo y tratar re retenerlo un momento aprovechando los ejercicios de contracción y relajación que antes se ha ensayado. Muchos seres sumisos son obligados a sodomizarse así ante su Dominante o en soledad. Inclusive muchos de ellos en sus encuentros con su Dominante frente al ordenador o por teléfono deben permanecer así sodomizándose lentamente o simplemente manteniendo la punta del objeto rozando y apretando el orificio del esfínter sin penetrarse estimulando así mucho mas los deseos de penetrarse, que solo podrán realizar si el Dominante se lo permite.