Boston, Masachusets, se encontró con un nudo de problemas en 2012: alguien estaba cortando y robándose los nudos de los árboles en los parques públicos. Estas cicatrices abultadas en los árboles son provocadas por lesiones o enfermedades. Dentro de estas, se crean intrincadas vetas arremolinadas, haciéndolos muy valiosos para el trabajo en madera.
Vender los nudos puede ser un gran negocio cuando se hace
legalmente; llegan a valer entre 75 y 300 dólares por medio kilogramo
entre diseñadores de mobiliario y artistas que trabajan con madera.
Cortar los nudos no mata el árbol de inmediato, pero si acorta su vida. "Los árboles no sanan como nosotros. Hacen un callo sobre la herida, pero continúan pudriéndose por dentro", dice el arbolista de Boston, Greg Mosman. Un censo de los árboles de la ciudad estimó que los daños ascienden a 100.000 dólares. En California, donde el mercado de nudos va en aumento, cortarlos de las secuoyas públicas es un delito. Boston no tenía precedentes. así que la policía consignó como víctima de daño en propiedad al arbolista, quien se presentó en el juzgado a recuperar las pérdidas por replantar -Johnna Rizzo
Vender los nudos puede ser un gran negocio cuando se hace
legalmente; llegan a valer entre 75 y 300 dólares por medio kilogramo
entre diseñadores de mobiliario y artistas que trabajan con madera.
Cortar los nudos no mata el árbol de inmediato, pero si acorta su vida. "Los árboles no sanan como nosotros. Hacen un callo sobre la herida, pero continúan pudriéndose por dentro", dice el arbolista de Boston, Greg Mosman. Un censo de los árboles de la ciudad estimó que los daños ascienden a 100.000 dólares. En California, donde el mercado de nudos va en aumento, cortarlos de las secuoyas públicas es un delito. Boston no tenía precedentes. así que la policía consignó como víctima de daño en propiedad al arbolista, quien se presentó en el juzgado a recuperar las pérdidas por replantar -Johnna Rizzo



