Es igual como la feria navideña de la iglesia de I'albir de Noruega, es hermoso ver la cantidad de toldos azules y puestos ofreciendo sus artesanías, productos naturales, sobre todo las rubias de ojos azules corriendo con carros de supermercados, y el olor fresco que se dispersa por el aire, que parece de vainilla, los cantos gregorianos ofreciendo calzados y gastronomías, el intercambio de productos como en la era antigua, sobre todo bicarbonato, que debe ser para cocinar, lo bueno es que hay jóvenes que se ofrecen para fotografiar a los clientes, pidiendo amablemente el teléfono celular.