Es patético leer comentarios de pseudointelectuales que creen saber la verdad de la araucanía sentados agarrándose la penca frente a un computador leyendo lo que escriben periodistas financiados por empresarios o comentarios de Facebook que invocan a la desinformación.
Soy nacido y criado en collipulli (foco del conflicto), nieto de inmigrantes europeos a los cuales le regalaron 2 bueyes, una vaca con cría, 8 cerdos, gallinas ponedoras, máquinas para trabajar la tierra y la madera, 40 Ha de terreno con bosque nativo y tierra cultivable con acceso a acequias para el regadío. Además de peones mapuches a los cuales se les pagaba con sacos de harina (al más puro estilo de las pulperías en el norte).
Fui criado en colegio público con mezcla de niños de abuelos europeos además de un par de Pérez y González ( si algún hijo de mapuche tenía suerte (2 o 3), lograba entrar al a o al b ya que del c para atrás eran para los hijos de mapuches o niños com rasgos que se les asemejaba).
La discriminación ya era bastante notoria, se me enseñaba en el colegio que por tener apellido europeo y piel clara podía gritarle indios a los mapuches (eso y muchos más epítetos realmente agresivos) todos avalados por los profesores de turno.
Mi viejo era corretista (intermediario en la venta de bosques y plantaciones entre pequeños agricultores y las forestales o molinos procesadores de alimentos). Ya a fines de los 90 casi no quedaban plantaciones agrícolas y collipulli estaba rodeados de forestales por lo tanto solía acompañar a mi viejo a cada vez a zonas más alejadas en busca de zonas de cultivos. En una de esas salidas quedamos en panne y me tocó compartir por primera vez con esa gente que me habían dicho que eran inferiores a mi.
El destino me llevó a conocer a uno de los hijos de la personas que nos habían ayudado y que iba en el "C", sorpresa para mi que los dos apellidos de el fuesen mapuches.
Se forjó una relativa amistad ( lo apadrine según mis delirios de grandeza).
Mi vida adolescente fue siempre escuchar como los latifundistas con los que trabajaba mi viejo en sus corretajes, le explicaban lo que tenía que hacer para "quitarle la tierra a los indios" a quien había que pagarle y a quien podía cagarse. Nonera nada nuevo, eran las mismas prácticas que hacía mi abuelo y los otros latifundistas como los luchsinger, schnake, urban, para acaparar terrenos ( se les pasaba vino trigo, gallinas, madera, y si después no tenian como pagar , se coimeaba al notario de turno saldando las deudas de las gallinas y harina por Ha de terreno).
Uno crece weon, si eres consciente te vas dando cuenta la mariconada que se le hacen a la gente. Que son peleas justas, que los cabros que lideran el movimiento mapuche ahora si tienen educación ( muchos de ellos universitarios), que los hijos de latifundistas siguen mirando por encima del hombro al mapuche.
Tuve que salir de Chile para darme cuenta. Ahora trabajo con inmigrantes que escaparon hace muy poco de Syria, Irak, el Tíbet, Kosovo, Tamiles, somalíes y sudaneses. La realidad que dicen aquellos que son echados de sus tierras por intereses de unos pocos hace que te cuestiones todo y no te queda más que empatizar con los verdaderos dueños de la tierra.