En los 4 años de gobierno de Michelle Bachelet no se hizo nada para enfrentar la crisis migratoria. La izquierda negligente, le abrió de par en par las puertas del país a cientos de miles de extranjeros, sin control y ni registro adecuado, abusados por mercenarios y traficantes de personas que los trajeron amenazados, aprovechando la fragilidad de la regulación chilena. Curiosa omisión, viniendo de una ex Mandataria que hoy se pasea sonriente por el mundo y que dice defender los derechos humanos. Lo cierto, es que los derechos de esos miles de inmigrantes fueron violentados por verdaderas mafias que actuaron impunemente a vista y paciencia del Gobierno.