Que weón más fome y apitutado. Tuvo unas cuantas buenas imitaciones en sus comienzos y por eso se creyó el "camaleón" de Chile. Es fácil parecerse e imitar a gente con todo un grupo de maquilladores, protesistas y guionistas que trabajan para él... Eso sumado a que todos los pasteles de la TV chilena lo ven y se mean, como si fuera lo máximo, hace que aparezca cada 5 minutos en la televisión. Si fueran realmente críticos, se darían cuenta que las voces que realiza distan mucho de las que dice imitar, y exagerar los gestos y muletillas a un nivel que pierden gracia... No se da cuenta que sus rutinas son insufribles y que ya cansa. Espero que en el próximo vuelo a Juan Fernández, vaya sentado de copiloto.