Hola, soy Javi. En esta historia soy una mujer de 23 años, mido 1,68 cms y siendo bien sincera y franca con ustedes, mi cuerpo está ejercitado puesto que entreno a menudo. Me gustan mucho mis piernas porque gracias al entrenamiento tengo mi potito bien paradito y firme, algo que a los hombres les fascina según mi experiencia. No tengo mucho busto, pero no es problema para mi vida sexual. Tengo unos labios carnosos, soy pecosa y mi cabello es de color negro. No tengo ninguna muralla para conversar sobre cualquier tema referente al sexo, en realidad me gusta mucho compartir experiencias con mis amigas e incluso mis amigos que me usan como psicóloga para darles consejos amorosos jaja.
Después de la experiencia que habíamos vivido en la cabaña, con Rodri regaloneamos más durante el fin de semana, salimos a caminar, fuimos a bañarnos al río (agua heladísima), etc. Volvimos a la ciudad y llegando a mi casa mi mamá me preguntó por al tiro por la cabaña, si la había dejado ordenada, el cómo estaba en condiciones, si estaba limpio y esas cosas.
Pasaron los días y a la altura de Noviembre, más o menos a mediados, salí con Rodri a una disco a bailar. Él andaba medio cansadito porque había jugado un partido de fútbol con colegas del trabajo jajaja, así que prefirió no bailar. Nos quedamos tomando una bebida en una mesa y de pronto se acercó un chico super simpático para invitarme a bailar, le dije que estaba con mi pololo, así que no. Pero Rodri me dijo que no tenía problema en que fuera a bailar, que no era celoso y que yo era libre de hacer lo que quisiera. Al principio pensé que quizás sería una prueba por parte de él, pero estaba muy seguro de lo que estaba diciendo, así que finalmente acepté y fui a la pista con el chiquillo.
Habían puesto reggaetón antiguo y empezamos a bailar sencillito no más, cómo me encanta el regg antiguo
jajja cuando se venía el perreo, el chico se movía bastante bien, nos frotábamos y cuando había que ir hasta abajo, nos salía súper bien jaaja con lo que me encanta bailar reggaetón y mejor un buen perreo. En ese momento no pensaba en nada más que en bailar, el chiquillo había puesto sus manos en mi cadera y yo tenía mis brazos levantados. Me estaba dejando llevar porque de verdad que lo estaba disfrutando. En otra canción, estuvimos más pegados y el chiquillo estaba agarrando más confianza, con una mano me sujetaba la panza y con otra la cadera y nos frotábamos más. Hubo un momento en que igual le sentí algo duro jajaja creo que eso es muy posible cuando los hombres bailan reggaetón con una chica jajja no se aguantan nada.
Hubo un momento en el que al parecer quería besarme, porque acercó su cara demasiado a la mía y le sentía la respiración. Yo corría la cara para evitarlo, Rodri estaba ahí mismo y tampoco le iba a dar un beso a otro hombre, nada que ver jaja.
Terminó la canción y me regresé a la mesa. Rodri me miraba con una cara de broma y me dijo que me había visto bien motivada con el chiquillo en el baile. Y es que claro, el reggaetón es muy genial para bailarlo en pareja y es bastante excitante por lo demás, pero él era mi pololo y no iba a darle regalías a otro hombre.
De regreso a casa nos fuimos conversando y me tiró la idea de que le excitó mucho cuando me vio bailando con otro hombre, que lo había encontrado muy interesante. Le pregunté qué onda con esa idea y me contestó que era una fantasía que tenía de hace rato. Le pedí que se explayara más y me dijo que le gustaría experimentar el sexo pero desde fuera, sólo viendo. Me dijo que una de sus fantasías sexuales era ver a su pareja teniendo sexo con otro hombre. Me puse un poco nerviosa porque nunca me habían pedido o propuesto algo así, entonces como que fue medio incómodo, pero él parecía estar muy serio con el tema. Me preguntó si me tincaba probar eso y le comenté que nunca lo había hecho, pero si él quería experimentarlo, tenía que aprobarlo él también, porque yo no iba a hacer algo que él no quisiera. Me dijo en detalles que quería probar la sensación de verme con otro. Me lo pensé un buen rato y finalmente acepté, si eso lo hacía feliz a él, yo estaba muy dispuesta a satisfacerlo.
A la otra semana me invitó de nuevo a la disco y nos topamos con el mismo chiquillo. Se nos acercó a la mesa, nos saludó en toda la buena onda y Rodri se le acercó para conversar, ni idea de qué habrán hablado porque estuvieron harto rato parados, pero cuando volvieron, el niño se sentó con nosotros en la mesa.
Se me presentó, lo llamaremos Benjamín. Demás decirles que era un chiquillo super sencillo, era bien parecido y tenía unos ojos muy oscuros me llamaron la atención y que no me había fijado antes.
Rodri le comentó lo que había planeado y Benja pensó que se trataba de una broma, yo escuchaba no más y atendía a lo que decía Rodri.
Finalmente decidimos irnos de la disco y nos fuimos con Benja a la casa de Rodri. Él le había dicho que lo había elegido a él para cumplir un fantasía sexual que tenía, que era ver a su pareja (o sea yo) tener sexo con otro hombre. Benja no parecía negarse a nada jaaja le estaban regalando sexo gratis. Rodri le ofreció algo para beber y mientras conversábamos para romper un poco el hielo, nos terminamos yendo a la pieza.
Ahí Rodri me pidió que ayudara un poco a Benja, que le jugueteara un poco, así que yo simplemente obedecí y empecé a acercarme más al chiquillo que al final aceptó con facilidad. Rodri puso reggaetón antiguo y ahí ya caí jajaja. Obedecí la orden de mi pololo y empecé a bailar con Benja, bailamos un buen rato hasta dejarnos llevar. Luego de un rato él se la jugó y me dio un beso. Le correspondí algo incómoda, porque Rodri me estaba viendo jaja, entonces como que fue muy extraño.
Intenté relajarme y la música ayudó un poco, seguí besando a Benja un rato y él empezó a usar su lengua, algo que me motivó un poco más. Le seguí el juego e hicimos una pelea de lenguas en medio del beso jiji.
Benja me fue quitando la ropa poco a poco y yo lo ayudé con lo suyo también, estábamos los dos desnudos finalmente y su pene estaba realmente duro y estirado, era un pene algo delgadito pero muy largo. Lo empecé a masturbar mientras seguía besándolo y entonces Rodri nos detuvo, le entregó un condón a Benja y se lo puso. Luego de eso me tomó de la cadera para seguir besándome y me movió hasta la cama. Ahí me dejó a mi debajo y él encima, fue de un momento a otro que me vi siendo penetrada por Benja, así muy raro todo. Miré un momento a Rodri y parecía estar disfrutándolo todo, realmente estaba muy excitado.
Empecé a gemir para motivar a Benja, que parecía un poco nervioso aún y seguí besándolo. Él empezó a embestirme con más ganas por un buen rato mientras me besaba el cuello, yo sólo reaccionaba a gemir en su oído.
Después de un rato, cambiamos de posición y me quedé yo sobre él, cabalgando. Iba todo realmente genial, Benjamín estaba realmente ido conmigo y fue entonces que sentí a Rodri empujándome contra Benja, yo no entendía nada de nada y me pidió que no me moviera tanto. Me estaba poniendo algo en el trasero y él de la nada se había aparecido desnudo detrás de mi.
Al cabo de unos segundos, se acomodó con nosotros sobre la cama y me empezó a meter el pene por el ano, quedé extrañada porque no me esperaba lo que estaba ocurriendo. Estaba teniendo sexo con dos hombres, estaba siendo penetrada por ambos lados y si bien al principio lo encontré raro, luego me comenzó a gustar y sentí demasiado gusto en ello.
Empecé a gemir con más ganas mientras los dos hombres se movían para penetrarme cada vez con más fuerzas. Benja me chupaba los pechos y Rodri me sujetaba bien de la cadera para meterlo más adentro. Estuvimos así un buen rato hasta que escuché que los dos estaban yéndose. Jadearon hasta que sus embestidas bajaron de intensidad. Rodri se salió de detrás de mi y yo me quité de encima de Benja, los tres quedamos acostados en la cama recuperando el aliento. Abracé a Rodri y él me besó en la frente. Esperamos unos 10 minutos y empezamos a vestirnos y Rodri fue a dejar a Benja a la puerta. Cuando regresó le pregunté qué onda había sido lo que pasó jajja, porque de verdad me había sorprendido. Él había quedado tan excitado con lo que vio, que le dieron ganas de participar también. Le di un beso y luego de ducharme me fue a dejar a mi casa.
La verdad es que esta experiencia fue una de las más locas que había tenido hasta ese momento, me había gustado muchísimo y la sensación que sentí había sido extraordinaria. Mis experiencias aún no acaban, mis relatos siguen, amigos míos. Gracias por leer mis relatos siempre y darme sus mensajitos buena onda
Después de la experiencia que habíamos vivido en la cabaña, con Rodri regaloneamos más durante el fin de semana, salimos a caminar, fuimos a bañarnos al río (agua heladísima), etc. Volvimos a la ciudad y llegando a mi casa mi mamá me preguntó por al tiro por la cabaña, si la había dejado ordenada, el cómo estaba en condiciones, si estaba limpio y esas cosas.
Pasaron los días y a la altura de Noviembre, más o menos a mediados, salí con Rodri a una disco a bailar. Él andaba medio cansadito porque había jugado un partido de fútbol con colegas del trabajo jajaja, así que prefirió no bailar. Nos quedamos tomando una bebida en una mesa y de pronto se acercó un chico super simpático para invitarme a bailar, le dije que estaba con mi pololo, así que no. Pero Rodri me dijo que no tenía problema en que fuera a bailar, que no era celoso y que yo era libre de hacer lo que quisiera. Al principio pensé que quizás sería una prueba por parte de él, pero estaba muy seguro de lo que estaba diciendo, así que finalmente acepté y fui a la pista con el chiquillo.
Habían puesto reggaetón antiguo y empezamos a bailar sencillito no más, cómo me encanta el regg antiguo
Hubo un momento en el que al parecer quería besarme, porque acercó su cara demasiado a la mía y le sentía la respiración. Yo corría la cara para evitarlo, Rodri estaba ahí mismo y tampoco le iba a dar un beso a otro hombre, nada que ver jaja.
Terminó la canción y me regresé a la mesa. Rodri me miraba con una cara de broma y me dijo que me había visto bien motivada con el chiquillo en el baile. Y es que claro, el reggaetón es muy genial para bailarlo en pareja y es bastante excitante por lo demás, pero él era mi pololo y no iba a darle regalías a otro hombre.
De regreso a casa nos fuimos conversando y me tiró la idea de que le excitó mucho cuando me vio bailando con otro hombre, que lo había encontrado muy interesante. Le pregunté qué onda con esa idea y me contestó que era una fantasía que tenía de hace rato. Le pedí que se explayara más y me dijo que le gustaría experimentar el sexo pero desde fuera, sólo viendo. Me dijo que una de sus fantasías sexuales era ver a su pareja teniendo sexo con otro hombre. Me puse un poco nerviosa porque nunca me habían pedido o propuesto algo así, entonces como que fue medio incómodo, pero él parecía estar muy serio con el tema. Me preguntó si me tincaba probar eso y le comenté que nunca lo había hecho, pero si él quería experimentarlo, tenía que aprobarlo él también, porque yo no iba a hacer algo que él no quisiera. Me dijo en detalles que quería probar la sensación de verme con otro. Me lo pensé un buen rato y finalmente acepté, si eso lo hacía feliz a él, yo estaba muy dispuesta a satisfacerlo.
A la otra semana me invitó de nuevo a la disco y nos topamos con el mismo chiquillo. Se nos acercó a la mesa, nos saludó en toda la buena onda y Rodri se le acercó para conversar, ni idea de qué habrán hablado porque estuvieron harto rato parados, pero cuando volvieron, el niño se sentó con nosotros en la mesa.
Se me presentó, lo llamaremos Benjamín. Demás decirles que era un chiquillo super sencillo, era bien parecido y tenía unos ojos muy oscuros me llamaron la atención y que no me había fijado antes.
Rodri le comentó lo que había planeado y Benja pensó que se trataba de una broma, yo escuchaba no más y atendía a lo que decía Rodri.
Finalmente decidimos irnos de la disco y nos fuimos con Benja a la casa de Rodri. Él le había dicho que lo había elegido a él para cumplir un fantasía sexual que tenía, que era ver a su pareja (o sea yo) tener sexo con otro hombre. Benja no parecía negarse a nada jaaja le estaban regalando sexo gratis. Rodri le ofreció algo para beber y mientras conversábamos para romper un poco el hielo, nos terminamos yendo a la pieza.
Ahí Rodri me pidió que ayudara un poco a Benja, que le jugueteara un poco, así que yo simplemente obedecí y empecé a acercarme más al chiquillo que al final aceptó con facilidad. Rodri puso reggaetón antiguo y ahí ya caí jajaja. Obedecí la orden de mi pololo y empecé a bailar con Benja, bailamos un buen rato hasta dejarnos llevar. Luego de un rato él se la jugó y me dio un beso. Le correspondí algo incómoda, porque Rodri me estaba viendo jaja, entonces como que fue muy extraño.
Intenté relajarme y la música ayudó un poco, seguí besando a Benja un rato y él empezó a usar su lengua, algo que me motivó un poco más. Le seguí el juego e hicimos una pelea de lenguas en medio del beso jiji.
Benja me fue quitando la ropa poco a poco y yo lo ayudé con lo suyo también, estábamos los dos desnudos finalmente y su pene estaba realmente duro y estirado, era un pene algo delgadito pero muy largo. Lo empecé a masturbar mientras seguía besándolo y entonces Rodri nos detuvo, le entregó un condón a Benja y se lo puso. Luego de eso me tomó de la cadera para seguir besándome y me movió hasta la cama. Ahí me dejó a mi debajo y él encima, fue de un momento a otro que me vi siendo penetrada por Benja, así muy raro todo. Miré un momento a Rodri y parecía estar disfrutándolo todo, realmente estaba muy excitado.
Empecé a gemir para motivar a Benja, que parecía un poco nervioso aún y seguí besándolo. Él empezó a embestirme con más ganas por un buen rato mientras me besaba el cuello, yo sólo reaccionaba a gemir en su oído.
Después de un rato, cambiamos de posición y me quedé yo sobre él, cabalgando. Iba todo realmente genial, Benjamín estaba realmente ido conmigo y fue entonces que sentí a Rodri empujándome contra Benja, yo no entendía nada de nada y me pidió que no me moviera tanto. Me estaba poniendo algo en el trasero y él de la nada se había aparecido desnudo detrás de mi.
Al cabo de unos segundos, se acomodó con nosotros sobre la cama y me empezó a meter el pene por el ano, quedé extrañada porque no me esperaba lo que estaba ocurriendo. Estaba teniendo sexo con dos hombres, estaba siendo penetrada por ambos lados y si bien al principio lo encontré raro, luego me comenzó a gustar y sentí demasiado gusto en ello.
Empecé a gemir con más ganas mientras los dos hombres se movían para penetrarme cada vez con más fuerzas. Benja me chupaba los pechos y Rodri me sujetaba bien de la cadera para meterlo más adentro. Estuvimos así un buen rato hasta que escuché que los dos estaban yéndose. Jadearon hasta que sus embestidas bajaron de intensidad. Rodri se salió de detrás de mi y yo me quité de encima de Benja, los tres quedamos acostados en la cama recuperando el aliento. Abracé a Rodri y él me besó en la frente. Esperamos unos 10 minutos y empezamos a vestirnos y Rodri fue a dejar a Benja a la puerta. Cuando regresó le pregunté qué onda había sido lo que pasó jajja, porque de verdad me había sorprendido. Él había quedado tan excitado con lo que vio, que le dieron ganas de participar también. Le di un beso y luego de ducharme me fue a dejar a mi casa.
La verdad es que esta experiencia fue una de las más locas que había tenido hasta ese momento, me había gustado muchísimo y la sensación que sentí había sido extraordinaria. Mis experiencias aún no acaban, mis relatos siguen, amigos míos. Gracias por leer mis relatos siempre y darme sus mensajitos buena onda
