La identidad y qué sucedió con exactitud siguen siendo un completo misterio
En la historia de la humanidad, siempre han existido casos misteriosos que más de alguna duda dejaron en quienes los trabajaron y los que tienen interés en ellos.
Ninguno, de todos modos, tendría tantas interrogantes como el de la mujer de las dunas en Estados Unidos, que ha tenido de cabeza al país desde su descubrimiento el 26 de julio de 1974.
Leslie Metcalf, una niña de 12 años, fue quien encontró el cuerpo mientras regresaba de la playa con su familia en Provincetown, Massachusetts, en la costa este norteamericana.
Su cuerpo estaba desnudo y tirado sobre una toalla. Su cabeza se encontraba apoyada en un pantalón y un cintillo azul. La víctima tenía entre 20 y 40 años, y según los primeros antecedentes, el cadáver estuvo ahí entre 10 días y tres semanas sin ser visto.
Un par de detalles claves respecto a su físico: la cabeza había sido golpeada con reiteración, al punto de encontrarse prácticamente decapitada, y le habían cortado la manos.
La tumba de las mujer de las dunas, que sigue sin ser identificada.
Jimmy Meads, el jefe de policía de Provincetown, dijo que podía tratarse de un asesino conocido por la víctima, y que probablemente la llevó a las dunas en un vehículo de cuatro ruedas.
Pese a que llevaron perros rastreadores a la escena del crimen, indagaron en boletines de personas perdidas y buscaron quiénes tenían permiso para llevar su auto a la playa, nada sirvió para saber el nombre de la fallecida.
También basaron la investigación en el trabajo dental de la víctima. Mandaron fotos a todos los dentistas de Massachusetts, las publicaron en diarios y también las enviaron al FBI e Interpol. No hubo nadie que la reconociera.
¿Asombrado? lo que viene a continuación es increíble. El cuerpo fue exhumado en tres ocasiones: en 1980 se le tomaron muestras de sangre y se hizo una recreación de su cara con un busto, la que fue enviada a todo el territorio nacional. No hubo resultados positivos.
Un retrato y la extra de “Jaws”, quien podría ser la víctima no identificada.
¿Quién es esta mujer? Hay distintas teorías, y solo una arroja un nombre: oficiales, en un momento, pensaron que se trataba de Rory Gene Kissinger, quien escapó de la cárcel en 1973.
Como sus manos no estaban, autoridades concluyeron que su asesino sabía que sus huellas iban a estar en el sistema, porque Kissinger tenía historia de robo de bancos y homicidio frustrado.
Y fue tal su convencimiento, que le pidieron a su propia madre que entregara su ADN para compararlos. Luego de en los 90′ la prueba saliera inconclusa, en 2002 llegó la respuesta definitiva: no era Kissinger la mujer muerta.
Bulger, uno de los sospechosos, fue asesinado en prisión en 2018.
Otra vez, tal como en todas las posibles pistas, no hubo ningún avance positivo. Universal respondió que no tenían registros de ella, y el director de casting ya había fallecido.
Dos nombres más estuvieron entre los sospechosos: el mafioso Whitey Bulger, a quien nunca se le encontró una conexión con el crimen, y Hadden Clark.
Relevante es lo de Clark. Él aseguró que efectivamente es culpable, pero la policía jamás le creyó por tener esquizofrenia y una serie de confesiones falsas de asesinatos que nunca ocurrieron.