¿Qué pensarán antes de morir? Su último alimento puede ser un reflejo de lo que hay en su cabeza
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La pena de muerte es el máximo castigo que se les da a los delincuentes y que aún está vigente en algunos sitios del planeta.
Esta condena se remonta a los principios mismos de la historia, por lo que durante toda su existencia, han creado métodos como la horca, la decapitación, la silla eléctrica y hasta la inyección letal.
Los condenados tienen derecho a solicitar cuatro horas antes de su ejecución, una última cena para satisfacer sus deseos.
La única limitación es que el menú no contenga alcohol, los alimentos puedan ser adquiridos a nivel local y no sobrepase el precio de 40 dólares, así lo menciona Curiosidades.com
Por otro lado y según información de Muy Historia, el Departamento de Justicia Criminal de Texas realizó un pormenorizado estudio que mostraba que quienes se encuentran en el corredor de la muerte suelen demandar para su última comida hamburguesas dobles con queso, patatas fritas, ensaladas, huevos fritos, enchiladas y jalapeños picantes, además de helados. Las pizzas y el pollo frito también suelen aparecer entre las peticiones. Es decir, principalmente comida rápida.
Ted Bundy, 43 años, Florida. Crímenes: violación, necrofilia, fuga de prisión y 35 cargos por asesinato
Condenado a la silla eléctrica. Declinó a una cena especial, sólo se le dio el plato tradicional que tendría cualquier condenado. Un bistec mediano, huevos estrellados, papas fritas en tiras, pan tostado con mantequilla y mermelada, jugo de frutas y leche.
Victor Feguer, 28 años, Florida. Crímenes: secuestro y asesinato
Condenado a la inyección letal. Cena: Una aceituna sin que le quitaran el centro.
Timothy McVeigh, 33 años, Indiana. Crímenes: 186 acusaciones por asesinato
Condenado a la inyección letal. Cena: Dos bolas de helado de menta con chocolate.
John Wayne Gacy, 52 años, Illinois. Crímenes: violación y 33 asesinatos
Condenado a la inyección letal. Cena: 12 camarones fritos, una cubeta de KFC receta secreta y fresas. Antes de ser un recluso, John había sido gerente de tres sucursales de KFC.
Allen Lee Davis alias Tiny, 54 años, Florida: Crímenes: robo y 3 cargos de asesinato
Condenado a la silla eléctrica, en el año 1999. Cena: cola de langosta, patatas fritas, camarones fritos, almejas fritas y dos rodajas de pan de ajo.
Ronnie Lee Gardner, 49 años, Utah. Crímenes: robo y dos cargos por asesinato
Condenado a morir fusilado. Cena: Langosta, bistek, pay de manzana helado de vainilla. Quiso comer esto por última vez mientras veía la trilogía de El Señor de los Anillos.
Stephen Anderson, 49 años, California. Crímenes: Asalto, siete asesinatos y escape de prisión
Condenado a morir con la inyección letal. Cena: Dos sándwiches de queso a la parrilla, rábanos, granos de elote con puré, pay de durazno y helado de galleta de chocolate.
Teresa Lewis, de 41 años. Crímenes: asesinato y robo
Condenada a inyección letal. Cena: Piernas de pollo frito, guisantes con mantequilla, pastel de manzana y una lata de Dr. Pepper.
Ángel Nieves Díaz, 55 años, Florida. Crímenes: Asesinato, robo a mano armada y secuestro
Condenado a la inyección letal. Declinó a su cena. Le ofrecieron la regular para condenados pero también renunció a esa.
Ricky Ray Rector, 42 años, Arkansas. Crímenes: dos asesinatos
Condenado a la inyección letal. Cena: Bistec, pollo frito, jugo de cereza, pastel de nuez. Dejó el pastel y le dijo al guardia que estaba guardándolo para después.
La pena de muerte es el máximo castigo que se les da a los delincuentes y que aún está vigente en algunos sitios del planeta.
Esta condena se remonta a los principios mismos de la historia, por lo que durante toda su existencia, han creado métodos como la horca, la decapitación, la silla eléctrica y hasta la inyección letal.
Los condenados tienen derecho a solicitar cuatro horas antes de su ejecución, una última cena para satisfacer sus deseos.
La única limitación es que el menú no contenga alcohol, los alimentos puedan ser adquiridos a nivel local y no sobrepase el precio de 40 dólares, así lo menciona Curiosidades.com
Por otro lado y según información de Muy Historia, el Departamento de Justicia Criminal de Texas realizó un pormenorizado estudio que mostraba que quienes se encuentran en el corredor de la muerte suelen demandar para su última comida hamburguesas dobles con queso, patatas fritas, ensaladas, huevos fritos, enchiladas y jalapeños picantes, además de helados. Las pizzas y el pollo frito también suelen aparecer entre las peticiones. Es decir, principalmente comida rápida.
Ted Bundy, 43 años, Florida. Crímenes: violación, necrofilia, fuga de prisión y 35 cargos por asesinato
Condenado a la silla eléctrica. Declinó a una cena especial, sólo se le dio el plato tradicional que tendría cualquier condenado. Un bistec mediano, huevos estrellados, papas fritas en tiras, pan tostado con mantequilla y mermelada, jugo de frutas y leche.
Victor Feguer, 28 años, Florida. Crímenes: secuestro y asesinato
Condenado a la inyección letal. Cena: Una aceituna sin que le quitaran el centro.
Timothy McVeigh, 33 años, Indiana. Crímenes: 186 acusaciones por asesinato
Condenado a la inyección letal. Cena: Dos bolas de helado de menta con chocolate.
John Wayne Gacy, 52 años, Illinois. Crímenes: violación y 33 asesinatos
Condenado a la inyección letal. Cena: 12 camarones fritos, una cubeta de KFC receta secreta y fresas. Antes de ser un recluso, John había sido gerente de tres sucursales de KFC.
Allen Lee Davis alias Tiny, 54 años, Florida: Crímenes: robo y 3 cargos de asesinato
Condenado a la silla eléctrica, en el año 1999. Cena: cola de langosta, patatas fritas, camarones fritos, almejas fritas y dos rodajas de pan de ajo.
Ronnie Lee Gardner, 49 años, Utah. Crímenes: robo y dos cargos por asesinato
Condenado a morir fusilado. Cena: Langosta, bistek, pay de manzana helado de vainilla. Quiso comer esto por última vez mientras veía la trilogía de El Señor de los Anillos.
Stephen Anderson, 49 años, California. Crímenes: Asalto, siete asesinatos y escape de prisión
Condenado a morir con la inyección letal. Cena: Dos sándwiches de queso a la parrilla, rábanos, granos de elote con puré, pay de durazno y helado de galleta de chocolate.
Teresa Lewis, de 41 años. Crímenes: asesinato y robo
Condenada a inyección letal. Cena: Piernas de pollo frito, guisantes con mantequilla, pastel de manzana y una lata de Dr. Pepper.
Ángel Nieves Díaz, 55 años, Florida. Crímenes: Asesinato, robo a mano armada y secuestro
Condenado a la inyección letal. Declinó a su cena. Le ofrecieron la regular para condenados pero también renunció a esa.
Ricky Ray Rector, 42 años, Arkansas. Crímenes: dos asesinatos
Condenado a la inyección letal. Cena: Bistec, pollo frito, jugo de cereza, pastel de nuez. Dejó el pastel y le dijo al guardia que estaba guardándolo para después.