bueno yo igual vivo actualmente en un pueblo chico a la * del mundo, y tal como tu describes es a algo común en localidades chicas, el famoso dicho - pueblo chico infierno grande- lo resume todo. Yo me imagino que producto que las localidades son tan chicas que la barrera de la vida de alguien esta tan ligada en cercanía y amistades que sienten el derecho de poder hablar, no así en ciudades grandes donde nadie se conoce que ser un NN es tan normal que no te metes mas allá del circulo cercano o tu radio, yo soy de Santiago y he vivido estas dos realidades.
Es algo muy común de la naturaleza y las relaciones humanas en localidades chicas, el tamaño hace que los conocidos dejen de existir y se reduzca el grado de vinculación de los habitantes, lo que también produce una fobia nata contra el forastero ya que viene con costumbres nuevas, raras que no van en sintoniza al ecosistema social de la localidad, aquí lo veo siempre incluso yo que ya llevo 3 años en este pueblo (y mis colegas que tampoco son de aquí lo mismo), ponlo en la perspectiva que es un agente ajeno ingresa a un cuerpo, en este caso seria un agente extraño que ingresa a un cuerpo social y se puede recibir de dos formas, aceptándola como un complemento y rechazándola como un elemento patógeno.