Una escalera que lleva a una bodega y el portal Fernández Concha han sido señalados como lugares con una fuerte carga paranormal.
La plaza de armas de Santiago se trazó poco tiempo después de la fundación de la ciudad (el 12 de febrero de 1541), cuyo trazado en forma de damero, semejante a un tablero de ajedrez, fue diseñado por Pedro de Gamboa, alarife de la hueste del conquistador español Pedro de Valdivia. En torno a la plaza se levantarían décadas después las recovas o mercados, a donde llegaban las carretas con mercancías durante la época de la Colonia, mientras que al medio de la explanada destacaba la horca para ejecutar a los sentenciados y demostrar el poder de la Justicia Real.
Cuatro siglos y medio más tarde, este emblemático lugar, ubicado en el casco histórico del centro de Santiago, es señalado como uno de los lugares de nuestra capital con mayor “carga paranormal”, tal como explicó Carlos Martínez, reconocido investigador paranormal, al medio fmdos.cl.
“En el centro de la plaza de armas de Santiago hay una pequeña escalera hacia abajo que conduce a una bodega donde los operarios municipales del aseo guardan útiles como mangueras, escobillones y basureros. En esa bodega hay indicios de fenómenos paranormales, porque hay testigos que han bajado ahí y han sido empujados, han sido molestados por una presencia sobrenatural justo en ese sector. Esa presencia paranormal no ataca a todo el mundo ni lo hace constantemente, si no que cada cierto tiempo. Cada ciertos años se sabe del testimonio de alguien que ha sido testigo de esta manifestación paranormal”, explicó.
Martínez también agregó que “hay muchas personas con percepciones especiales que cuando van a la plaza de armas han percibido la presencia de personas antiguas de la época de la Colonia manifestándose en el lugar, es decir, no son fantasmas nuevos, sino que prácticamente son fantasmas históricos”.
Contiguo a la plaza de armas de Santiago, también se ubica el histórico Portal Fernández Concha, espacio y edificio urbano levantado a partir de 1869 por los hermanos Domingo y Pedro Fernández Concha, donde se instalaron algunas de las tiendas comerciales más lujosas de la capital, y que en la actualidad alberga principalmente restoranes y tradicionales locales de comida al paso.
Según testigos y algunos vigilantes que han trabajado en el portal Fernández Concha, en el lugar también suceden fenómenos paranormales inexplicables, algunos de los cuales han quedado registrado en las cámaras de vigilancia. En uno de estos registros, por ejemplo, se pudo ver una vez como una persona que vivía en uno de los departamentos superiores del edificio llegó en la noche en estado de ebriedad, y se encontró con una supuesta presencia paranormal. En las imágenes podía verse cómo su ropa se estiraba como si alguien invisible lo tironeara, mientras él, desconcertado, tiraba unos manotazos al vacío.
Quienes han observado las pantallas de las cámaras de circuito cerrado o los pasillos del edificio, también han visto la supuesta sombra del concertista y flautista Alberto Harms, un famoso músico nacional que vivió allí muchos años y tras irse siempre quiso volver. “Aún se ve su sombra y se escucha su flauta, la misma con la que les tocaba a los niños fantasmas en la sala de eventos”, relató uno de los vecinos del lugar al medio lacuarta.com.

