En la ciudad de Santiago, Chile, alrededor de los años 70, en plena dictadura militar, varios automovilistas asustados relataron que una hermosa mujer rubia que vestía un abrigo blanco, les habría hecho detener sus vehículos en la Avenida Kennedy cerca de la calle Gerónimo de Alderete solicitándoles un aventón.

En lo que los testigos concuerdan, es en que siempre se sentaba en el asiento trasero y al cabo de unos pocos kilómetros de andar, la mujer les susurraba a los conductores, con una voz dulce y suave:
“No corra, por favor, vaya más despacio... es peligrosa esta calle ya que aquí mismo me maté.”.
Cuando los sorprendidos conductores escuchaban la frase y miraban instintivamente por el espejo retrovisor, la joven ya no estaba en el auto... Había desaparecido sin dejar rastro.

Una vez que la noticia de la aparición de la rubia de la Avenida Kennedy comenzó a esparcirse como la espuma, las denuncias se acumularon por montón.
Muchos matrimonios y parejas del barrio y varios taxistas que trabajaban en el sector, aseguraron que también habían detenido sus autos para llevar a la misteriosa joven rubia.

Pero siempre ocurría lo mismo. Al cabo de unas pocas cuadras de andar y cuando los autos comenzaban a ganar velocidad, la mujer les pedía que bajaran la velocidad para después desaparecer.
FUENTE: http://www.portalparanormal.net/2017/12/leyenda-de-la-rubia-de-kennedy.html

