Las noticias recientes sobre la violación y asesinato de la pequeña Ambar en La Rinconada se suma a nuestra larga y triste historia de horrendos crímenes a menores de edad en nuestro país.
Es realmente penoso que en Chile puedan quedar prácticamente impunes violaciones, secuestros, asesinatos, robos, estafas, accidentes y toda clase de delitos. Son prácticamente ridículas las penas que tienen estos delitos en nuestro código penal, en la que muchos casos, quedan a penas de cárcel por un par de años.
Para mí, es muy fácil escribir desde mi realidad detrás de un teclado, pero en el caso de las familias que son afectadas, tanto por las víctimas como por los delincuentes, la realidad es otra.
Mientras las familias de las víctimas exigen penas justas acorde al crímen, las familias de los culpables piden clemencia y prometen las glorias del cielo si los perdonan.
Todos los días mueren personas a manos de criminales que los asesisan solo por un celular, 10 mil pesos o por el gusto de matar. Estas blancas palomas quedan, con mucha suerte, con prisión preventiva mientras dure la investigación. Pero hay de aquel comerciante ambulante que venda verduras en una esquina, hasta con operaciones especiales son arrestados y sus productos directo al basura, en conjunto con las multas correspondientes a su crímen y el costo de reponer lo pérdido.
Tampoco se trata de justificar a los ambulantes, ya que este mercado también tiene sus riesgos, como comprar productos robados, productos en mal estado o que traigan riesgos a la salud, pero siendo sinceros, los criterios por parte de la autoridad son otros.
¿Hasta cuando aguantamos esta diferencia en los criterios?. ¿Será un negocio no penalizar los crímenes de acuerdo al daño causado?.
Hay que emplazar al gobierno, independientemte del lado que este de turno, establecer un código penal, que penalice realmente los daños de acuerdo a su nivel.
Hay que tener cárceles acorde a lo que realmente merecen los delincuentes. Hay algunas que son realmente hoteles y escuelas para ellos.
Hay que tener programas de rehabilitación real para quienes lo merecen, porque soy conciente de que hay personas en las cárceles que se pueden salvar.
Basta ya de la impunidad, #ExijoPenasDeCalidadAhora.
Es realmente penoso que en Chile puedan quedar prácticamente impunes violaciones, secuestros, asesinatos, robos, estafas, accidentes y toda clase de delitos. Son prácticamente ridículas las penas que tienen estos delitos en nuestro código penal, en la que muchos casos, quedan a penas de cárcel por un par de años.
Para mí, es muy fácil escribir desde mi realidad detrás de un teclado, pero en el caso de las familias que son afectadas, tanto por las víctimas como por los delincuentes, la realidad es otra.
Mientras las familias de las víctimas exigen penas justas acorde al crímen, las familias de los culpables piden clemencia y prometen las glorias del cielo si los perdonan.
Todos los días mueren personas a manos de criminales que los asesisan solo por un celular, 10 mil pesos o por el gusto de matar. Estas blancas palomas quedan, con mucha suerte, con prisión preventiva mientras dure la investigación. Pero hay de aquel comerciante ambulante que venda verduras en una esquina, hasta con operaciones especiales son arrestados y sus productos directo al basura, en conjunto con las multas correspondientes a su crímen y el costo de reponer lo pérdido.
Tampoco se trata de justificar a los ambulantes, ya que este mercado también tiene sus riesgos, como comprar productos robados, productos en mal estado o que traigan riesgos a la salud, pero siendo sinceros, los criterios por parte de la autoridad son otros.
¿Hasta cuando aguantamos esta diferencia en los criterios?. ¿Será un negocio no penalizar los crímenes de acuerdo al daño causado?.
Hay que emplazar al gobierno, independientemte del lado que este de turno, establecer un código penal, que penalice realmente los daños de acuerdo a su nivel.
Hay que tener cárceles acorde a lo que realmente merecen los delincuentes. Hay algunas que son realmente hoteles y escuelas para ellos.
Hay que tener programas de rehabilitación real para quienes lo merecen, porque soy conciente de que hay personas en las cárceles que se pueden salvar.
Basta ya de la impunidad, #ExijoPenasDeCalidadAhora.