Todas estas minas argentinas y uruguayas con ese acento y la energia que emanan de no callarse nunca, pero nunca, me recuerda una escena de pelicula en la que se mostraba un pobre tipo atormentado por su mujer que no paraba de hablar, el tipo se dormía de espaldas a su mujer en la cama, ella sin parar de hablar, el tipo cerraba los ojos y pasado un tiempo despertaba y la mina seguia hablando, como si nunca alla parado de hablar, TERRORÍFICO.