Así como un hincha sigue alentando a su equipo cuando pierde, yo escucharé este disco, y a pesar que no es de mi total agrado, sé que de igual manera me gustará alguna canción. Cabe destacar que si bien la poesia de Lou en medio de las melodías de Metallica resultan soporíferas, la ejecución instrumental del grupo es bastante rescatable, mucho mejor que lo que fue por ejemplo, St. Anger. Así las cosas, escucharé con atención este disco