Hola, soy Pamela, tengo 29 años y soy de Santiago de Chile. Soy morena, alta (1,73) y debido a mi profesión (bailarina y modelo) cuido mucho mi físico. Tengo pechos grandes (98), buena cintura (62) y un cuidado trasero (100). Cabello color chocolate, labios ni tan gruesos ni tan delgados y ojos marrones.
Hace mucho que no escribía y tiene que ver con muchas cosas… estuve fuera de Chile trabajando en un proyecto por un largo tiempo, pero volví y ya que me han pedido mucho qua suba relato les contaré de mi primera vez con una chica.
Creo que no había comentado nunca que soy bisexual, pero lo descubrí hace mucho tiempo, primero pensé que era Lesbiana, pero luego supe que no… definitivamente también me gustan los hombres… y muuucho.
Estaba aún en el colegio y conocí a una chica con la que nos llevamos bien desde el principio, íbamos en colegios distintos, pero coincidíamos varias veces a la semana en un preuniversitario. Paso el tiempo y la confianza entre nosotras creció y como toda pendeja nos contábamos todo respecto a los chicos con los que estábamos.
Las famosas pijamadas eran común entre nosotras, y en una de esas nos pusimos a hablar de nuestras experiencias (pocas para ese entonces). Entre eso, ella me confiesa como fue la última vez que tuvo algo con un chico y desde ahí la conversación subió de tono. Creo que me explico con mucho detalle lo que hicieron y eso me excito mucho.
- estaba a punto de acabar y yo me empezó a masturbar muy rápido y no pude evitar acabar con sus deditos - me decía ella y yo me lo imaginaba todo. – ¿Y tú? ¿Lo has hecho ya así?
- Si, pero no sé si tan intenso como tu jajaja – respondí.
- Es muy rico weona, tienes que probarlo.
- Si, obvio que sí, me calenté de imaginarlo – dije riendo.
- Siii, yo también me calenté de recordarlo, de hecho creo que estoy un poco húmeda ¿y tú?
- Creo que si – dije un tanto nerviosa.
Entonces ella hizo algo que yo no esperaba y que no puedo negar que me calentó, metió su mano en su pantalón…
- Sí, estoy muy húmeda – dijo riendo. – ¿y tú? Ve cuánto.
Metí mi mano y tenía muy húmeda mi vagina, mi sorpresa fue ver que ella no quitó su mano de su vagina, siguió ahí, se estaba masturbando frente a mí. Yo por mi parte estaba muy caliente, pero solo la miraba.
- ¿Te molesta? – me preguntó.
- No.
- Entonces podrías acompañarme.
Metí mi mano dentro de mi pantalón y empecé a masturbarme, estaba muy caliente y las cosas se fueron de control… ella bajo su pantalón y comenzó a tocarse mostrándome su vagina, era blanquita y con poquito pelo, frotaba su clítoris y gemía despacito, de vez en cuanto me miraba y decía cosas como “me encanta recordar cuando lo hago con chicos y siempre termino masturbándome” y yo solo me dedicaba a tocarme. Me quite mi pantalón y deje que viera mi vagina depiladita, por su parte ella se desnudó por completo, tenía nos muy grandes sus pechos, pero lindos, blanquitos y con los pezones rosados. Yo hice lo mismo, estaba desnuda frente a ella y masturbándome.
- Tienes súper ricas tus tetas – me dijo mirando mis pezones. Mis pechos siempre han sido grandes.
Dejo de masturbarse, se acercó a mí y me pregunto “¿puedo?”. Yo no dije nada, pero asentí con la cabeza. Empezó a lamer mis pezones y a masturbarse al lado mío, yo no lo podía creer, estaba teniendo relaciones lésbicas y me estaba encantando. Chupaba muy rico y de pronto pasó sus dedos de su clítoris al mío. Me estaba masturbando y chupando los pezones y de ahí paso a mi boca, fue un beso raro, pero muy rico.
De pronto me recosté sobre la cama y ella empezó a bajar con sus besos, se detuvo un rato en mis senos y luego bajo hasta mi clítoris, chupaba muy bien…
- Jamás había hecho esto con una mujer – dije.
- Yo tampoco, pero esta rico – me respondió.
Luego me tocó a mí, tenía ganas de hacerlo, cambiamos de lugar y empecé tímidamente a lamer su vagina, fue raro, pero rico. Metí dos dedos y eso la volvió loca, tanto que pude notar como su orgasmo se acercaba y no se hizo esperar, tiritaba de placer y eso me tenía más caliente… antes de poder decir algo me senté es su cara y ella lamia mi vagina como una profesional, mi orgasmo no tardo, fue exquisito y muy jugoso.
Nos recostamos al lado de la otra y pensé que sería incomodo, pero no, solo reímos con una gran complicidad.
Espero sus comentarios… besitos!
Hace mucho que no escribía y tiene que ver con muchas cosas… estuve fuera de Chile trabajando en un proyecto por un largo tiempo, pero volví y ya que me han pedido mucho qua suba relato les contaré de mi primera vez con una chica.
Creo que no había comentado nunca que soy bisexual, pero lo descubrí hace mucho tiempo, primero pensé que era Lesbiana, pero luego supe que no… definitivamente también me gustan los hombres… y muuucho.
Estaba aún en el colegio y conocí a una chica con la que nos llevamos bien desde el principio, íbamos en colegios distintos, pero coincidíamos varias veces a la semana en un preuniversitario. Paso el tiempo y la confianza entre nosotras creció y como toda pendeja nos contábamos todo respecto a los chicos con los que estábamos.
Las famosas pijamadas eran común entre nosotras, y en una de esas nos pusimos a hablar de nuestras experiencias (pocas para ese entonces). Entre eso, ella me confiesa como fue la última vez que tuvo algo con un chico y desde ahí la conversación subió de tono. Creo que me explico con mucho detalle lo que hicieron y eso me excito mucho.
- estaba a punto de acabar y yo me empezó a masturbar muy rápido y no pude evitar acabar con sus deditos - me decía ella y yo me lo imaginaba todo. – ¿Y tú? ¿Lo has hecho ya así?
- Si, pero no sé si tan intenso como tu jajaja – respondí.
- Es muy rico weona, tienes que probarlo.
- Si, obvio que sí, me calenté de imaginarlo – dije riendo.
- Siii, yo también me calenté de recordarlo, de hecho creo que estoy un poco húmeda ¿y tú?
- Creo que si – dije un tanto nerviosa.
Entonces ella hizo algo que yo no esperaba y que no puedo negar que me calentó, metió su mano en su pantalón…
- Sí, estoy muy húmeda – dijo riendo. – ¿y tú? Ve cuánto.
Metí mi mano y tenía muy húmeda mi vagina, mi sorpresa fue ver que ella no quitó su mano de su vagina, siguió ahí, se estaba masturbando frente a mí. Yo por mi parte estaba muy caliente, pero solo la miraba.
- ¿Te molesta? – me preguntó.
- No.
- Entonces podrías acompañarme.
Metí mi mano dentro de mi pantalón y empecé a masturbarme, estaba muy caliente y las cosas se fueron de control… ella bajo su pantalón y comenzó a tocarse mostrándome su vagina, era blanquita y con poquito pelo, frotaba su clítoris y gemía despacito, de vez en cuanto me miraba y decía cosas como “me encanta recordar cuando lo hago con chicos y siempre termino masturbándome” y yo solo me dedicaba a tocarme. Me quite mi pantalón y deje que viera mi vagina depiladita, por su parte ella se desnudó por completo, tenía nos muy grandes sus pechos, pero lindos, blanquitos y con los pezones rosados. Yo hice lo mismo, estaba desnuda frente a ella y masturbándome.
- Tienes súper ricas tus tetas – me dijo mirando mis pezones. Mis pechos siempre han sido grandes.
Dejo de masturbarse, se acercó a mí y me pregunto “¿puedo?”. Yo no dije nada, pero asentí con la cabeza. Empezó a lamer mis pezones y a masturbarse al lado mío, yo no lo podía creer, estaba teniendo relaciones lésbicas y me estaba encantando. Chupaba muy rico y de pronto pasó sus dedos de su clítoris al mío. Me estaba masturbando y chupando los pezones y de ahí paso a mi boca, fue un beso raro, pero muy rico.
De pronto me recosté sobre la cama y ella empezó a bajar con sus besos, se detuvo un rato en mis senos y luego bajo hasta mi clítoris, chupaba muy bien…
- Jamás había hecho esto con una mujer – dije.
- Yo tampoco, pero esta rico – me respondió.
Luego me tocó a mí, tenía ganas de hacerlo, cambiamos de lugar y empecé tímidamente a lamer su vagina, fue raro, pero rico. Metí dos dedos y eso la volvió loca, tanto que pude notar como su orgasmo se acercaba y no se hizo esperar, tiritaba de placer y eso me tenía más caliente… antes de poder decir algo me senté es su cara y ella lamia mi vagina como una profesional, mi orgasmo no tardo, fue exquisito y muy jugoso.
Nos recostamos al lado de la otra y pensé que sería incomodo, pero no, solo reímos con una gran complicidad.
Espero sus comentarios… besitos!