[h=1]Miguel Serrano[/h]

Miguel Serrano
Miguel Serrano nació el 10 de septiembre de 1917 en Santiago de Chile y falleció el 28 de febrero del 2009 en la misma ciudad. Fue un poeta, escritor, diplomático y esoterista, considerado como uno de los más relevantes en la historia de Chile. Fue testigo de las revoluciones fascista y nacionalsocialista, así como de la Segunda Guerra Mundial.
Serrano encabezó la representación política de su país, al frente de las embajadas de Chile en la India, en la desaparecida Yugoslavia y Austria, y fue uno de los mayores ideólogos del movimiento nacionalista en todo el mundo y Guía de una corriente mística neopagana, vinculada a las raíces del nacionalsocialismo histórico. Es de sobra conocida su íntima amistad con el actual Dalái Lama y con personalidades ya fallecidas como el escritor Hermann Hesse, el psiquiatra Carl Jung, el poeta Ezra Pound, la primera ministra de la India Indira Gandhi y el general de las Waffen SS, Léon Degrelle.
No pocos prejuicios envuelven la figura de Miguel Serrano. De porte distinguido y penetrantes ojos azules, mantuvo, absolutamente intacta, su incondicional adhesión al nacionalsocialismo, asumida hace ya casi seis décadas. Esto, junto a sus intrincadas teorías esotéricas -donde misticismo, magia y realidad confunden sus límites- y una original interpretación de la historia y los mitos indoeuropeos, lo han convertido en todo un personaje: polémico en sus opiniones, atípico como escritor.
Descendiente de una tradicional familia chilena, entre cuyos antepasados se cuentan arzobispos, religiosas y hasta una santa, Miguel Serrano Fernández -sobrino, a la vez, de Vicente Huidobro- asumió su propio camino en busca y defensa del Yo, una lucha por la "individuación", a la manera propuesta por Jung.
Ferviente defensor de su país y del territorio chileno -del cual dice extraer toda su fuerza- se desempeñó durante dos décadas como embajador: entre 1953 y 1962 en India; los tres años siguientes en la ex Yugoslavia, y hasta 1970 en Austria. Diez años en Suiza le permitieron ahondar en sus conocimientos y reflexiones.
Serrano era un "nazista" declarado y convencido. Según sus propias declaraciones, la Masacre del Seguro Obrero, vergonzoso y horrendo crímen ocurrido en Chile en 1938, en el que medio centener de "nazistas" (como se llama en Chile a los hitlerianos) fueron ejecutados por fuerzas policiales, le hizo inclinarse por el nacionalsocialismo. Su fidelidad al hitlerismo se ha mantenido siempre, como si fuera suyo el lema de las SS "Mi Honor se llama Fidelidad". En su casa de Chile ha levantado un altar a los héroes de la última guerra, tal como lo hizo años antes la sabia orientalista Savitri Devi, donde se custodian reliquias invaluables del Hitlerismo.
Miguel Serrano fue además uno de los primeros civiles en visitar la Antártica, en 1948, habiendo escrito intensamente sobre los "oasis con vegetación" y las "aguas templadas" en la Antártida. El ejército chileno dio su nombre a una montaña en la Antártida, a modo de reconocimiento a su figura. No es ningún secreto que Serrano intentó varias veces encontrar la entrada al "mundo interior", de cuya existencia estaba absolutamente convencido.
Su última aparición pública fue junto al Cerro Santa Lucía en el centro mismo de la capital chilena, cuando al cumplir sus 88 años en una solemne ceremonia-ritual fue coronado con laureles como el poeta y mago de Chile, homenajeado por intelectuales, artistas y amigos, donde destacó la ofrenda del Premio Nacional de Literatura Armando Uribe, quien escribió para la ocasión la más profunda descripción del rol mítico que juega Serrano dentro del contexto literario chileno. Ese día 10 de septiembre de 2005 fue una verdadera despedida para gran escritor de la generación del 38.
A sus 90 años, con el pelo blanco pero conservando toda su cabellera, ya escritas sus memorias en cuatro tomos, esperaba a ritmo pausado la visita de poetas y seguidores de su obra. Los medios de comunicación controlados ignoraron sistemáticamente a este gran personaje chileno. A pesar de ser uno de los escritores más destacados de Sudamérica (muy por encima por ejemplo de Vargas Llosa y otros de los que tanto se habla), ahora que ha muerto, con toda seguridad la prensa mantendrá absoluto mutismo. Y es que no les interesa hablar de este "último visigodo", todo un caballero chileno.

Miguel Serrano
Miguel Serrano nació el 10 de septiembre de 1917 en Santiago de Chile y falleció el 28 de febrero del 2009 en la misma ciudad. Fue un poeta, escritor, diplomático y esoterista, considerado como uno de los más relevantes en la historia de Chile. Fue testigo de las revoluciones fascista y nacionalsocialista, así como de la Segunda Guerra Mundial.
Serrano encabezó la representación política de su país, al frente de las embajadas de Chile en la India, en la desaparecida Yugoslavia y Austria, y fue uno de los mayores ideólogos del movimiento nacionalista en todo el mundo y Guía de una corriente mística neopagana, vinculada a las raíces del nacionalsocialismo histórico. Es de sobra conocida su íntima amistad con el actual Dalái Lama y con personalidades ya fallecidas como el escritor Hermann Hesse, el psiquiatra Carl Jung, el poeta Ezra Pound, la primera ministra de la India Indira Gandhi y el general de las Waffen SS, Léon Degrelle.
No pocos prejuicios envuelven la figura de Miguel Serrano. De porte distinguido y penetrantes ojos azules, mantuvo, absolutamente intacta, su incondicional adhesión al nacionalsocialismo, asumida hace ya casi seis décadas. Esto, junto a sus intrincadas teorías esotéricas -donde misticismo, magia y realidad confunden sus límites- y una original interpretación de la historia y los mitos indoeuropeos, lo han convertido en todo un personaje: polémico en sus opiniones, atípico como escritor.
Descendiente de una tradicional familia chilena, entre cuyos antepasados se cuentan arzobispos, religiosas y hasta una santa, Miguel Serrano Fernández -sobrino, a la vez, de Vicente Huidobro- asumió su propio camino en busca y defensa del Yo, una lucha por la "individuación", a la manera propuesta por Jung.
Ferviente defensor de su país y del territorio chileno -del cual dice extraer toda su fuerza- se desempeñó durante dos décadas como embajador: entre 1953 y 1962 en India; los tres años siguientes en la ex Yugoslavia, y hasta 1970 en Austria. Diez años en Suiza le permitieron ahondar en sus conocimientos y reflexiones.
Serrano era un "nazista" declarado y convencido. Según sus propias declaraciones, la Masacre del Seguro Obrero, vergonzoso y horrendo crímen ocurrido en Chile en 1938, en el que medio centener de "nazistas" (como se llama en Chile a los hitlerianos) fueron ejecutados por fuerzas policiales, le hizo inclinarse por el nacionalsocialismo. Su fidelidad al hitlerismo se ha mantenido siempre, como si fuera suyo el lema de las SS "Mi Honor se llama Fidelidad". En su casa de Chile ha levantado un altar a los héroes de la última guerra, tal como lo hizo años antes la sabia orientalista Savitri Devi, donde se custodian reliquias invaluables del Hitlerismo.
Miguel Serrano fue además uno de los primeros civiles en visitar la Antártica, en 1948, habiendo escrito intensamente sobre los "oasis con vegetación" y las "aguas templadas" en la Antártida. El ejército chileno dio su nombre a una montaña en la Antártida, a modo de reconocimiento a su figura. No es ningún secreto que Serrano intentó varias veces encontrar la entrada al "mundo interior", de cuya existencia estaba absolutamente convencido.
Su última aparición pública fue junto al Cerro Santa Lucía en el centro mismo de la capital chilena, cuando al cumplir sus 88 años en una solemne ceremonia-ritual fue coronado con laureles como el poeta y mago de Chile, homenajeado por intelectuales, artistas y amigos, donde destacó la ofrenda del Premio Nacional de Literatura Armando Uribe, quien escribió para la ocasión la más profunda descripción del rol mítico que juega Serrano dentro del contexto literario chileno. Ese día 10 de septiembre de 2005 fue una verdadera despedida para gran escritor de la generación del 38.
A sus 90 años, con el pelo blanco pero conservando toda su cabellera, ya escritas sus memorias en cuatro tomos, esperaba a ritmo pausado la visita de poetas y seguidores de su obra. Los medios de comunicación controlados ignoraron sistemáticamente a este gran personaje chileno. A pesar de ser uno de los escritores más destacados de Sudamérica (muy por encima por ejemplo de Vargas Llosa y otros de los que tanto se habla), ahora que ha muerto, con toda seguridad la prensa mantendrá absoluto mutismo. Y es que no les interesa hablar de este "último visigodo", todo un caballero chileno.
. Serrano fue gran politico, diplomatico y sobre todo escritor, incluso admirado en el extranjero por su obra. Su labor diplomatica incluso nos cedio soberania sobre el territorio antartico lo k muchos ignoran y tuvo amistad con grandes personajes como Indira Ghandi e incluso filosofos alemanes.