Ante empresarios reunidos en el Coloquio de IDEA, Javier Milei defendió la marcha de su gestión, aseguró que cumplió sus promesas de campaña antes de lo previsto y planteó las próximas elecciones como una definición entre dos modelos de país. También prometió profundizar las reformas, insistió en que “la motosierra sigue funcionando” y cargó contra la oposición.
El presidente Javier Milei afirmó este jueves que las elecciones de 2027 enfrentarán a los argentinos a una decisión trascendental entre “el modelo de la prosperidad y el modelo de la decadencia”, durante una exposición virtual ante empresarios que participaron del 62° Coloquio de IDEA.
Conectado desde París, donde encabeza actividades en el marco del denominado “Argentina Week”, el mandatario sostuvo que su administración logró cumplir los principales compromisos asumidos durante la campaña electoral antes de llegar a la mitad de su mandato y pidió paciencia para que los resultados económicos se reflejen plenamente en la vida cotidiana.
“Van a tener que elegir entre un país grande o un país miserable”, afirmó Milei, al defender el rumbo de su programa económico y al señalar que los procesos de crecimiento requieren tiempo para consolidarse.
Durante la entrevista que mantuvo con el periodista José Del Río, tras ser presentado por el presidente del Coloquio y CEO de Grupo Galicia, Fabián Kon, el jefe de Estado destacó las medidas impulsadas por su Gobierno para incentivar la actividad económica, aunque remarcó que las condiciones políticas también juegan un papel determinante.
En ese sentido, volvió a cuestionar duramente a la oposición. Según sostuvo, existe un sector político que busca obstaculizar las reformas impulsadas por su administración y al que calificó como “la máquina de impedir”.
Milei aseguró que una eventual reelección le permitiría acelerar el proceso de transformación económica iniciado en diciembre de 2023. “Si quieren vivir en un país próspero, serán los mejores cuatro años de la historia, pero si deciden otra cosa, pagarán las consecuencias por elegir el camino de los últimos cien años”, advirtió.
Bajo esa misma lógica, prometió profundizar las reformas estructurales si obtiene un nuevo mandato. Según planteó, una victoria electoral en 2027 permitiría “redoblar el ritmo de las reformas”, consolidar la desaceleración inflacionaria y acelerar el crecimiento económico.
El Presidente también defendió los resultados de su gestión y aseguró que la economía argentina se encuentra en un proceso de expansión que, de acuerdo con sus estimaciones, superará ampliamente los registros históricos y los promedios de los países de la OCDE.
“La discusión hoy es a qué velocidad va a bajar la inflación, a cuánto vamos a poder crecer y cómo eso impactará en la mejora de los salarios y en la reducción de la pobreza”, afirmó.
Asimismo, destacó proyecciones del Fondo Monetario Internacional que, según indicó, ubican a la Argentina entre las economías con mayor crecimiento del mundo.
Consultado sobre la reducción del gasto público, Milei ratificó que el proceso de ajuste estatal continuará durante los próximos años y resumió esa estrategia con una frase que se convirtió en una de las marcas de su gestión: “La motosierra sigue funcionando”.
El mandatario explicó que una mayor participación del sector privado en áreas actualmente cubiertas por el Estado permitiría avanzar en una reducción adicional del tamaño del aparato público y de la carga tributaria.
En particular, hizo referencia al sistema de seguros, al que consideró una herramienta clave para reemplazar funciones que hoy son asumidas por el Estado. Sin embargo, reconoció que para ello también será necesario un cambio cultural.
“Hasta que los argentinos se acostumbren a abrazar mayores dosis de libertad y el mercado de seguros gane fortaleza, allí estará una de las claves de la transformación”, sostuvo.
Por otra parte, al referirse a los indicadores de actividad económica, pidió prudencia en el análisis de los datos desestacionalizados y evitó polemizar con los técnicos del Indec, luego de la controversia generada por las últimas cifras difundidas sobre la evolución de la economía.
El presidente Javier Milei afirmó este jueves que las elecciones de 2027 enfrentarán a los argentinos a una decisión trascendental entre “el modelo de la prosperidad y el modelo de la decadencia”, durante una exposición virtual ante empresarios que participaron del 62° Coloquio de IDEA.
Conectado desde París, donde encabeza actividades en el marco del denominado “Argentina Week”, el mandatario sostuvo que su administración logró cumplir los principales compromisos asumidos durante la campaña electoral antes de llegar a la mitad de su mandato y pidió paciencia para que los resultados económicos se reflejen plenamente en la vida cotidiana.
“Van a tener que elegir entre un país grande o un país miserable”, afirmó Milei, al defender el rumbo de su programa económico y al señalar que los procesos de crecimiento requieren tiempo para consolidarse.
Durante la entrevista que mantuvo con el periodista José Del Río, tras ser presentado por el presidente del Coloquio y CEO de Grupo Galicia, Fabián Kon, el jefe de Estado destacó las medidas impulsadas por su Gobierno para incentivar la actividad económica, aunque remarcó que las condiciones políticas también juegan un papel determinante.
En ese sentido, volvió a cuestionar duramente a la oposición. Según sostuvo, existe un sector político que busca obstaculizar las reformas impulsadas por su administración y al que calificó como “la máquina de impedir”.
Milei aseguró que una eventual reelección le permitiría acelerar el proceso de transformación económica iniciado en diciembre de 2023. “Si quieren vivir en un país próspero, serán los mejores cuatro años de la historia, pero si deciden otra cosa, pagarán las consecuencias por elegir el camino de los últimos cien años”, advirtió.
Bajo esa misma lógica, prometió profundizar las reformas estructurales si obtiene un nuevo mandato. Según planteó, una victoria electoral en 2027 permitiría “redoblar el ritmo de las reformas”, consolidar la desaceleración inflacionaria y acelerar el crecimiento económico.
El Presidente también defendió los resultados de su gestión y aseguró que la economía argentina se encuentra en un proceso de expansión que, de acuerdo con sus estimaciones, superará ampliamente los registros históricos y los promedios de los países de la OCDE.
“La discusión hoy es a qué velocidad va a bajar la inflación, a cuánto vamos a poder crecer y cómo eso impactará en la mejora de los salarios y en la reducción de la pobreza”, afirmó.
Asimismo, destacó proyecciones del Fondo Monetario Internacional que, según indicó, ubican a la Argentina entre las economías con mayor crecimiento del mundo.
Consultado sobre la reducción del gasto público, Milei ratificó que el proceso de ajuste estatal continuará durante los próximos años y resumió esa estrategia con una frase que se convirtió en una de las marcas de su gestión: “La motosierra sigue funcionando”.
El mandatario explicó que una mayor participación del sector privado en áreas actualmente cubiertas por el Estado permitiría avanzar en una reducción adicional del tamaño del aparato público y de la carga tributaria.
En particular, hizo referencia al sistema de seguros, al que consideró una herramienta clave para reemplazar funciones que hoy son asumidas por el Estado. Sin embargo, reconoció que para ello también será necesario un cambio cultural.
“Hasta que los argentinos se acostumbren a abrazar mayores dosis de libertad y el mercado de seguros gane fortaleza, allí estará una de las claves de la transformación”, sostuvo.
Por otra parte, al referirse a los indicadores de actividad económica, pidió prudencia en el análisis de los datos desestacionalizados y evitó polemizar con los técnicos del Indec, luego de la controversia generada por las últimas cifras difundidas sobre la evolución de la economía.