A los que me conocen y han conversado, saben que en realidad he pagado muy pocas veces por sexo. A veces me he entusiasmado con algunas novedades y bueno, la carne es débil y una cae frita ante el deseo. Esta historia, como todas las mías, es sumamente real, extraordinaria y fuera de lugares comunes.
Ya saben tengo una vida sexual muy agitada pero bastante selectiva. No creo tener limites en experiencias, sin embargo, estas no son con cualquiera y mi proceso de selección y validación es muy detallado. Hace un tiempo, por allá cerca de fines del 2015, yo ya estaba por cumplir los 39 añitos, me puse a ver una pagina en internet y de una u otra forma llegue a un aviso que me llamo la atención:
Gemelas en Sector de Providencia atendemos hombres y mujeres en nuestro departamento. Llámanos.
El aviso tenia una foto de dos muchachas abrazadas en forma normal, nada de sexy, algo borrosa y sin rostro, pero se veían bajitas y delgadas. Esto me lamo la atención, ya que no era una foto de ellas desnudas y no daba más pistas.
La pensé, pero al final decidí llamar. Me atendió una de ellas, y me conto que ambas eran bisexuales y que atendían a pocos clientes por semana y que les encantaban las mujeres. Nos describimos y listo, quedamos en vernos. Yo les mande una foto normal mía, de ropa de calla normal para que me conocieran, ellas me mandaron otra similar tomada en ese momento.
Su descripción me encanto: Tenemos 21 años, ambas de piel clara y cabello normal pero claro, delgadas y nuestras curvas bien distribuidas sin ser exageradas, nacimos con solo 5 minutos de diferencia y ambas somos bisexuales y bastante desinhibidas.
Quedamos de vernos como a las 19 horas, asi que me prepare, me embellecí, me duche rico, me peine adecuadamente, me puse una falda algo más corta de lo normal, mis famosos tacones, medias arriba del muslo, una blusa abotonada de color gris y por supuesto nada de tan guita o sostén. Ya me conocen. Me peine y maquille suave, pero delicadamente.
Apenas llegue, que impresionada por dos cosas. Primero el departamento no era muy chico, bien amoblado, nada de mal atendido o sucio, bastante ordenado y una cama de dos plazas. Lo segundo, ellas eran como se habían descrito, salvo que yo las veía casi iguales. La mayor por 5 minutos se llamaba Rocío y tenía el cabello un poco mas corto, Laura la menor tenía el cabello más largo. Sus rostros quizás no muy agraciados, pero demasiado sensuales como para resistirse. Ambas, eran bajas como yo, 1.52 cms, y más delgaditas que yo. Parecían como de menos edad, bueno a mis 21 años yo también me veía de 15.
Una breve conversación, acordamos todo lo que se debe y me dijeron si me quedada. Yo encantadísima, como siempre cuando me entusiasmo.
Ambas chicas, estaban vestidas con una falda apretada y lo mismo una polera, las dos iguales. Me acomodé en la cama y ellas se sentaron una a cada lado. Las abrace y comenzamos a besarnos, una a la vez. Tanto ellas como yo tanteando el terreno, el cual se aclaró rapidísimo después.
Ahí como siempre digo, estaba la Solcita, pero ahora rodeada de dos mujercitas jóvenes e idénticas, hermanas, gemelas. Nunca se me había pasado por la mente algo asi, asi que había que aprovechar.
Mi boca se hizo poca, ya que ellas me devoraban tan apasionadamente como yo a ellas. Mi lengua con Rocío, después con Laura no tenía ni pedía descanso. Yo me calenté en 30 segundos y las abrace mucho mas fuerte, entonces me pare y me quite la blusa y la falda de una, no podía esperar. Había que aprovechar la ganga.
Ellas como sorprendidas, me miraron y también entre ellas y se me arrimaron y comenzaron a besarme y chuparme como locas, yo recibiéndolas en todos lados. Rocío me chupaba el cuello y Laura se fue directo a mis tetitas, pequeñas como las de ellas también. Mis pezones duros, muy duros dejándose besar y chupar. Rocío se me fue también a otra tetita y las dos me chupaban.
De repente se detienen y me preguntan: ¿Sol, tienes limites en besos? Yo dije: No, nunca. Ahí comenzó la fiesta. Rocío se me fue por la espalda y bajo rápidamente y me metió su cara por entre los cachetitos y me comenzó a comer mi culo. Laura de mis tetas se fue directo a mui vagina, mi conchita depilada (¿recuerdan que me hice depilación laser?). Yo me abrí de piernas y las deje comerme el culo y mi concha, afirmando sus cabezas para que no se soltaran de mí. Yo gemía como loca, como siempre cuando algo es tan rico. Dos pequeñitas, de 21 años, gemelas, lindas y calientes comiendo a la misma vez mi conchita pelada. Me tuvieron asi por harto rato, hasta que les pedí cambio. Laura se me vino a mi culo y Rocío a mi concha, yo ya había levantado una pierna y la puse arriba de un banquito que tenían, asi que mis dos puntos de placer les quedaba comodísimas.
Otros 10 minutos y no aguante y comencé a temblar con sus chupadas, lenguas y dedos que me hacían de todo. Yo me sentía flotando y gozando, gemía y gritaba cosas como: que ricas mis bebitas, me gemelitas, mis nenitas, cómanme rico, dejen que mami goce con ustedes. Esto me salió de repente, y ellas empezaron a decirme Mami de ahí en adelante: Si mami, que rica eras, que mojada de pones y caliente con nosotras, tus nenitas putitas. Mientras más me decían, más puta me ponía.
Comencé, como dije, a temblar y me pegué un tremendo grito gozando con mis nenas, que casi me caí, pero ellas me tenían bien agarradas. Me llevaron a la cama y me acariciaron por todos lados mientras yo seguía temblando del placer tan rico. Yo acostada de espalda y ellas paseando sus manitos en mi piel por la cara, cuello, tetitas, muslos, por todos lados.
Cuando una a cada lado, me besaban las tetas y se me acercaron a la cara, me miraron y dijeron: ¿Quieres que nos besemos mami? Hasta ese momento ellas ni se habían tocado. Si mis bebitas ricas, bésense y hagan de todo. Ellas se acercaron y se besaron entre las dos, con mucha lengua y saliva. Las dos besándose encima de mi cara y yo me acerque mas y las tres llenas de besos.
De repente, me miraron y me dijeron: Mami, nosotras también lo hacemos juntita, ¿quieres ver? Si, amores, si mis chiquititas.
Se acomodaron y se dieron un tremendo 69 entre ella. Chiquitas casi sin pensarlo, de lo caliente qué estaban. Rocío se montó arriba de Laura y se abrazaron y comenzaron a chuparse todo muy fuerte. Mami, cómenos también. Me metí como pude y comencé a chuparle el culo a Rocío que estaba arriba, mientras Laurita le chupaba la concha, después me fui al otro lado y entre Rocío le chupamos a Laurita. Me volví loca, chupándolas a las dos mientras se hacían el 69. Después de un rato, gimieron y más se apretaban y comenzaron a temblar y acabaron un rico entre ellas. Yo me puse a recoger lo que salpicaba, super jugosas me salieron las chicas.
De ahí no paramos mas hasta como las 10 de la noche. Me culiaron y comieron como quisieron, no quería parar. Sentir las chiquitas comiéndome o yo a ellas fue algo inesperado y glorioso. Sus conchitas también peladas y calientes, sus jugos abundantes me llenaron la boca de placer. A veces me montaba arriba de la cara de una, me abría los labios y ella me chupaba, cambiábamos a cada rato. Tres mujeres bajitas, la Mami y sus dos nenitas. Ya se imaginarán el espectáculo, ¿no?
No los aburriré con mas detalles, solo les puedo decir que nos vimos muchas veces más. Incluso en mas de una oportunidad no me cobraban nada, pero siempre les deje algo. ¿Si puedes ayudar a tus prójimas, por qué no? Estas citas duraron casi 1.5 años, una vez al mes o algo asi, además ellas vinieron a mi casa mas de una vez también.
El único tema es que nunca pregunte cosas mas personales, pero si ellas eran de la zona de estación Central, de familia no muy bien avenida, por eso se dedicaron. Lo ultimo que supe es que se fueron al sur y cambiaron de rumbo completamente. Les perdí el rastro hace bastante tiempo, quizás rehicieron sus vidas “normales”. Si, a vece las extraño mucho, echo de menos a mis nenitas.
Bueno, espero no haberlos aburrido y si les gusto que rico, sino que rico también.
(Nota, alguien me pidió NO ser tan latera)
Ya saben tengo una vida sexual muy agitada pero bastante selectiva. No creo tener limites en experiencias, sin embargo, estas no son con cualquiera y mi proceso de selección y validación es muy detallado. Hace un tiempo, por allá cerca de fines del 2015, yo ya estaba por cumplir los 39 añitos, me puse a ver una pagina en internet y de una u otra forma llegue a un aviso que me llamo la atención:
Gemelas en Sector de Providencia atendemos hombres y mujeres en nuestro departamento. Llámanos.
El aviso tenia una foto de dos muchachas abrazadas en forma normal, nada de sexy, algo borrosa y sin rostro, pero se veían bajitas y delgadas. Esto me lamo la atención, ya que no era una foto de ellas desnudas y no daba más pistas.
La pensé, pero al final decidí llamar. Me atendió una de ellas, y me conto que ambas eran bisexuales y que atendían a pocos clientes por semana y que les encantaban las mujeres. Nos describimos y listo, quedamos en vernos. Yo les mande una foto normal mía, de ropa de calla normal para que me conocieran, ellas me mandaron otra similar tomada en ese momento.
Su descripción me encanto: Tenemos 21 años, ambas de piel clara y cabello normal pero claro, delgadas y nuestras curvas bien distribuidas sin ser exageradas, nacimos con solo 5 minutos de diferencia y ambas somos bisexuales y bastante desinhibidas.
Quedamos de vernos como a las 19 horas, asi que me prepare, me embellecí, me duche rico, me peine adecuadamente, me puse una falda algo más corta de lo normal, mis famosos tacones, medias arriba del muslo, una blusa abotonada de color gris y por supuesto nada de tan guita o sostén. Ya me conocen. Me peine y maquille suave, pero delicadamente.
Apenas llegue, que impresionada por dos cosas. Primero el departamento no era muy chico, bien amoblado, nada de mal atendido o sucio, bastante ordenado y una cama de dos plazas. Lo segundo, ellas eran como se habían descrito, salvo que yo las veía casi iguales. La mayor por 5 minutos se llamaba Rocío y tenía el cabello un poco mas corto, Laura la menor tenía el cabello más largo. Sus rostros quizás no muy agraciados, pero demasiado sensuales como para resistirse. Ambas, eran bajas como yo, 1.52 cms, y más delgaditas que yo. Parecían como de menos edad, bueno a mis 21 años yo también me veía de 15.
Una breve conversación, acordamos todo lo que se debe y me dijeron si me quedada. Yo encantadísima, como siempre cuando me entusiasmo.
Ambas chicas, estaban vestidas con una falda apretada y lo mismo una polera, las dos iguales. Me acomodé en la cama y ellas se sentaron una a cada lado. Las abrace y comenzamos a besarnos, una a la vez. Tanto ellas como yo tanteando el terreno, el cual se aclaró rapidísimo después.
Ahí como siempre digo, estaba la Solcita, pero ahora rodeada de dos mujercitas jóvenes e idénticas, hermanas, gemelas. Nunca se me había pasado por la mente algo asi, asi que había que aprovechar.
Mi boca se hizo poca, ya que ellas me devoraban tan apasionadamente como yo a ellas. Mi lengua con Rocío, después con Laura no tenía ni pedía descanso. Yo me calenté en 30 segundos y las abrace mucho mas fuerte, entonces me pare y me quite la blusa y la falda de una, no podía esperar. Había que aprovechar la ganga.
Ellas como sorprendidas, me miraron y también entre ellas y se me arrimaron y comenzaron a besarme y chuparme como locas, yo recibiéndolas en todos lados. Rocío me chupaba el cuello y Laura se fue directo a mis tetitas, pequeñas como las de ellas también. Mis pezones duros, muy duros dejándose besar y chupar. Rocío se me fue también a otra tetita y las dos me chupaban.
De repente se detienen y me preguntan: ¿Sol, tienes limites en besos? Yo dije: No, nunca. Ahí comenzó la fiesta. Rocío se me fue por la espalda y bajo rápidamente y me metió su cara por entre los cachetitos y me comenzó a comer mi culo. Laura de mis tetas se fue directo a mui vagina, mi conchita depilada (¿recuerdan que me hice depilación laser?). Yo me abrí de piernas y las deje comerme el culo y mi concha, afirmando sus cabezas para que no se soltaran de mí. Yo gemía como loca, como siempre cuando algo es tan rico. Dos pequeñitas, de 21 años, gemelas, lindas y calientes comiendo a la misma vez mi conchita pelada. Me tuvieron asi por harto rato, hasta que les pedí cambio. Laura se me vino a mi culo y Rocío a mi concha, yo ya había levantado una pierna y la puse arriba de un banquito que tenían, asi que mis dos puntos de placer les quedaba comodísimas.
Otros 10 minutos y no aguante y comencé a temblar con sus chupadas, lenguas y dedos que me hacían de todo. Yo me sentía flotando y gozando, gemía y gritaba cosas como: que ricas mis bebitas, me gemelitas, mis nenitas, cómanme rico, dejen que mami goce con ustedes. Esto me salió de repente, y ellas empezaron a decirme Mami de ahí en adelante: Si mami, que rica eras, que mojada de pones y caliente con nosotras, tus nenitas putitas. Mientras más me decían, más puta me ponía.
Comencé, como dije, a temblar y me pegué un tremendo grito gozando con mis nenas, que casi me caí, pero ellas me tenían bien agarradas. Me llevaron a la cama y me acariciaron por todos lados mientras yo seguía temblando del placer tan rico. Yo acostada de espalda y ellas paseando sus manitos en mi piel por la cara, cuello, tetitas, muslos, por todos lados.
Cuando una a cada lado, me besaban las tetas y se me acercaron a la cara, me miraron y dijeron: ¿Quieres que nos besemos mami? Hasta ese momento ellas ni se habían tocado. Si mis bebitas ricas, bésense y hagan de todo. Ellas se acercaron y se besaron entre las dos, con mucha lengua y saliva. Las dos besándose encima de mi cara y yo me acerque mas y las tres llenas de besos.
De repente, me miraron y me dijeron: Mami, nosotras también lo hacemos juntita, ¿quieres ver? Si, amores, si mis chiquititas.
Se acomodaron y se dieron un tremendo 69 entre ella. Chiquitas casi sin pensarlo, de lo caliente qué estaban. Rocío se montó arriba de Laura y se abrazaron y comenzaron a chuparse todo muy fuerte. Mami, cómenos también. Me metí como pude y comencé a chuparle el culo a Rocío que estaba arriba, mientras Laurita le chupaba la concha, después me fui al otro lado y entre Rocío le chupamos a Laurita. Me volví loca, chupándolas a las dos mientras se hacían el 69. Después de un rato, gimieron y más se apretaban y comenzaron a temblar y acabaron un rico entre ellas. Yo me puse a recoger lo que salpicaba, super jugosas me salieron las chicas.
De ahí no paramos mas hasta como las 10 de la noche. Me culiaron y comieron como quisieron, no quería parar. Sentir las chiquitas comiéndome o yo a ellas fue algo inesperado y glorioso. Sus conchitas también peladas y calientes, sus jugos abundantes me llenaron la boca de placer. A veces me montaba arriba de la cara de una, me abría los labios y ella me chupaba, cambiábamos a cada rato. Tres mujeres bajitas, la Mami y sus dos nenitas. Ya se imaginarán el espectáculo, ¿no?
No los aburriré con mas detalles, solo les puedo decir que nos vimos muchas veces más. Incluso en mas de una oportunidad no me cobraban nada, pero siempre les deje algo. ¿Si puedes ayudar a tus prójimas, por qué no? Estas citas duraron casi 1.5 años, una vez al mes o algo asi, además ellas vinieron a mi casa mas de una vez también.
El único tema es que nunca pregunte cosas mas personales, pero si ellas eran de la zona de estación Central, de familia no muy bien avenida, por eso se dedicaron. Lo ultimo que supe es que se fueron al sur y cambiaron de rumbo completamente. Les perdí el rastro hace bastante tiempo, quizás rehicieron sus vidas “normales”. Si, a vece las extraño mucho, echo de menos a mis nenitas.
Bueno, espero no haberlos aburrido y si les gusto que rico, sino que rico también.
(Nota, alguien me pidió NO ser tan latera)