Sé que da para muchas bromas, pero lamentablemente es la realidad del promedio del chileno. No entienden nada, no leen, y si leen no tienen comprensión lectora, entonces le creen al primer eslogan progre que vean, o votan por el farandulero de turno. Es por eso que los pasan engañando los políticos populistas de turno.
Conozco a muchas personas jóvenes que creen que cambiando la Constitución, Chile se va a convertir mágicamente en un país desarrollado, repleto de dinero y oportunidades para todos.