Niños Criados solos en la Naturaleza

LIGHTSTROKE

Usuario Nuevo nvl. 1
23 Oct 2015
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El proyecto de la fotógrafa Julia Fullerton-Batern busca ilustrar las historias más conocidas acerca de niños salvajes, categoría incluye desde personas que no hayan tenido el más mínimo contacto humano durante años, niños que se perdieron y que fueron aislados o descuidados por sus padres. Su proyecto se llama ‘Feral Children’.


Oxana Malaya, Ucrania, 1991
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Oxana fue encontrada viviendo con perros en 1991. Tenía ocho años de edad y llevaba seis años viviendo con los canes. Sus padres eran alcohólicos y una noche la dejaron afuera. Buscando calor, la niña de tres años gateo hasta la perrera de una granja cercana y se acurruco con los perros mestizos (actos que probablemente le salvó la vida).


Cuando fue descubierta se portaba más como un perro que cómo una niña. Corría en cuatro patas, jadeaba sacando la lengua, enseñaba los dientes y ladraba. Debido a la falta de interacción humana sólo conocía las palabras ‘si’ y ‘no’.


Terapia intensiva ayudó a Oxana a aprender habilidades sociales y verbales, por sólo como de un niño de 5 años. Ahora, a los 30 años, vive en una clínica en Odessa y trabaja con el hospital de animales de granja bajo la supervisión de sus cuidadores.


Shamdeo, India, 1972
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Un niño de cuatro años fue descubierto en un bosque en la India en el año 1972. Estaba jugando con cachorros de lobos. Su piel era muy oscura y tenía dientes afilados, largas uñas con forma de gancho, cabello enredado y callosidades en las manos, rodillas y codos.


Disfrutaba cazar pollos, comía tierra y tenía un gusto por la sangre. Con el tiempo dejó de comer carne cruda, nunca habló, pero aprendió un poco de lenguaje de señas. En 1978 fue admitido en el Hogar de la Madre Teresa para los Indigentes y Moribundos, en donde fue renombrado como Pascal. Murió en 1985.


Vanya Yudin (El niño pájaro), Rusia, 2008
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Se trata de un niño de siete años que fue encontrado en un pequeño departamento de dos recámaras, viviendo con su madre de 31 años – pero que había sido confinado en un cuarto lleno de jaulas de pájaros con docenas de las aves mascotas de su madre, alimento para pájaros y sus excrementos.


Ella trataba a su hijo como a otra mascota. Vanya no había sido golpeado o dejado sin alimento, pero jamás le había hablado. Su única comunicación era con las aves. No podía hablar, pero piaba. Su madre lo entregó a servicios infantiles, quienes los llevaron a un centro de atención psicológica en donde doctores intentan rehabilitarlo.


Marina Chapman, Colombia, 1959
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Marina fue secuestrada en 1954, a los 5 años, de una remota villa y abandonada por su captores en la jungla. Vivió con una familia de monos capuchinos durante cinco años antes de ser descubierta por cazadores. Comía moras, raíces y plátanos, dormía en hoyos en los arboles y caminaba en cuatro patas.


Se hizo amiga de los monos más jóvenes y aprendió de ellos a escalar árboles y aprender que era seguro comer. Cuando la encontraron ya había perdido sus habilidades de lenguaje. Los cazadores la vendieron a un burdel de donde escapó y vivió en las calles. Después fue esclavizada por una familia de donde fue rescatada por un vecino que la mando a Bogotá a vivir con su hija y yerno. Quienes adoptaron a Marina para que viviera junto con sus otros cinco hijos.


Su familia se mudo al Reino Unido en 1977, donde todavía reside. Se casó y tuvo hijos. Con ayuda de su hija Vanessa James, coescribió un libro acerca de sus experiencias salvajes titulado “La niña sin nombre”.





Madina, Rusia, 2013
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Vivió con perros hasta sus tres años. Cuando los trabajadores sociales la encontraron en 2013, estaba desnuda, caminaba en cuatro patas y gruñía, como un can.


Su padre la habría abandonado poco después de su nacimiento, su madre se volvió alcohólica. Usualmente estaba demasiado ebria para cuidar de su hija y a menudo se ausentaba. Tras ser rescatada los doctores han reportado que la joven se encuentra, tanto mental, como físicamente sana. Y existe una gran probabilidad que viva una vida normal una vez que haya aprendido a hablar al nivel de los niños de su edad.


Genie, E.U.A., 1970
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Cuando era un bebe su padre decidió que era “retrasada” y la amarró a un escusado en un pequeño cuarto. Vivió en confinamiento solitario por más de 10 años – incluso dormía en la silla. A los 13 años un trabajador social descubrió su estado. No podía hablar, caminaba de forma muy extraña y escupía constantemente.


Durante años fue objeto de estudio. Gradualmente aprendió algunas palabras, pero no podía acomodarlas gramaticalmente. También aprendió a leer textos simples y desarrollo una forma limitada de comportamiento social. Tras varios años en hogares temporales en donde se descubrió fue abusada y hostigada, regresó al hospital infantil donde descubrieron que otra vez ya no podía hablar. Ahora vive en unas instalaciones privadas para adultos mentalmente subdesarrollados.
 
Última edición por un moderador:
buenas historias se agradece increible como uno se desarrolla mas de lo que ve en el entorno mas que en nuestro instinto propio.
 
Resulta por lo bajo curioso cómo nos ajustamos a lo que la sociedad llama evolución y que al no estar en contacto o nivel actual de este nos adaptamos al que sea, en otras palabras me llama la atención como ha avanzado la sociedad a tal nivel, y este nivel es asumido por niños hasta ser "adultos" y estar al corriente de la sociedad.
 
wn pero como tan malditos con sus hijos , hacerles semejante daño. la cagaron.
 
En tiendo un poco a esos niños.todas las especies tienen un punto culmine para sociabilizar. si eso no pasa cagaste. especial mente los humanos. somos los mas complicados cuando nos pasa eso. o si algun error de fabrica nos impide la interacción.