Estoy en mi habitación, solo, pensando en los momentos junto a Emma. Ella es delgada, de mediana estatura, tez blanca, ojos café, suave voz, pecosa y de hermosa sonrisa. Mis recuerdos suelen dejar un vacío en mi, sin embargo, sólo es cuando pienso en ella. Me acuesto en mi cama, cierro los ojos, y me duermo.
Desperté en una noche helada de invierno y la Selección Chilena acaba de terminar su partido contra la Selección Australiana. Estaba muy feliz, ya que Emma y yo acordamos juntarnos en un paradero después del partido. Al llegar al paradero, me sentí raro, pues ella tenía pololo y nuestra relación ahora es sólo de amigos, aunque sigo sintiendo algo por ella. Al cabo de unos minutos Emma llegó y fuimos a comer a un local de comida rápida, pues todo normal como dos amigos. Terminamos de comer y nos encaminamos en la fría noche buscando un lugar donde sentarnos a conversar. Llegamos a unas escaleras de un local comercial que ya a esas horas de la noche estaba cerrado, pues nos sentamos y empezamos a conversar sobre cosas que nos han pasado, así que en ese momento saqué mi celular para mostrarle algo cuando de pronto siento su cabeza en mi hombro y me abraza. Mi corazón comienza a latir más rápido y de forma inmediata la abrazo, la acaricio y le beso la frente, luego me mira y se ríe. Pasó el rato entre caricias y abrazos, me decido a darle un beso pero ella corre su cara y así continué hasta que en un momento nuestros labios se acercan hasta rozar los unos con los otros, pero yo volviendo en mi, me alejo y le digo que está mal, pues ella tiene novio. El ambiente romántico se acabo y un silencio sello nuestra cita.
Vuelvo a abrir los ojos, estoy de vuelta en mi habitación y pienso: Sí hubiese dado ese beso, ¿Qué hubiera cambiado en nuestra relación?.
Desperté en una noche helada de invierno y la Selección Chilena acaba de terminar su partido contra la Selección Australiana. Estaba muy feliz, ya que Emma y yo acordamos juntarnos en un paradero después del partido. Al llegar al paradero, me sentí raro, pues ella tenía pololo y nuestra relación ahora es sólo de amigos, aunque sigo sintiendo algo por ella. Al cabo de unos minutos Emma llegó y fuimos a comer a un local de comida rápida, pues todo normal como dos amigos. Terminamos de comer y nos encaminamos en la fría noche buscando un lugar donde sentarnos a conversar. Llegamos a unas escaleras de un local comercial que ya a esas horas de la noche estaba cerrado, pues nos sentamos y empezamos a conversar sobre cosas que nos han pasado, así que en ese momento saqué mi celular para mostrarle algo cuando de pronto siento su cabeza en mi hombro y me abraza. Mi corazón comienza a latir más rápido y de forma inmediata la abrazo, la acaricio y le beso la frente, luego me mira y se ríe. Pasó el rato entre caricias y abrazos, me decido a darle un beso pero ella corre su cara y así continué hasta que en un momento nuestros labios se acercan hasta rozar los unos con los otros, pero yo volviendo en mi, me alejo y le digo que está mal, pues ella tiene novio. El ambiente romántico se acabo y un silencio sello nuestra cita.
Vuelvo a abrir los ojos, estoy de vuelta en mi habitación y pienso: Sí hubiese dado ese beso, ¿Qué hubiera cambiado en nuestra relación?.