Los 90, una década barata y rentable. No es el título de una saga, pero podría serlo: la historia del nuevo segmento explotado desde hace un par de años por la cartelera de conciertos. Un nicho consolidado desde hace varias temporadas, pero remitido a la clase A del decenio, a gigantes del grunge como Pearl Jam y Chris Cornell, o a luminarias del pop como The Cranberries. Ahora el naipe de ofertas ha permitido mirar a sobrevivientes de menor alcance, a nombres refugiados en un solo éxito o a créditos que sortearon el cambio de siglo entre la indiferencia y el anonimato. Son los 90 profundos.
"Nos hemos dado cuenta de que esa década no es sólo grunge y que también hay un terreno interesante en bandas que apuntaban a otro público y que tienen una deuda con Chile, porque nunca han venido", argumenta Guillermo Italiani, director de Trucko Producciones, para explicar su último fichaje: Blind Melon. Los hombres de No Rain -esa melodía de sonido folk, espíritu hippie y video con una chica disfrazada de abeja- debutarán en el país el 30 de julio en el teatro La Cúpula del Parque O'Higgins.
Tras la muerte por sobredosis de su líder, Shannon Hoon, en 1995, y su disolución un año después, la agrupación se reformuló en 2006 con Travis Warren en la voz, con quien han trazado un destino intermitente. En 2008 editaron el álbum For my friends, pero su espectáculo está dominado por su catálogo más reconocible.
No son los únicos: Soul Asylum, los hombres de Runaway train y que hoy giran con su formación más clásica, vienen el 3 de junio al teatro Caupolicán; y Mr. Big, conjunto nacido en el hard rock y que guarda el mega hit To be with you, estará el 7 de julio en el teatro Teletón. Una tendencia inaugurada por la visita de Candlebox -ilustre de la segunda división grunge- en noviembre de 2009, cuando juntaron a tres mil personas en el Caupolicán. "Fue una apuesta, porque se ha abierto un terreno fértil para estos eventos y, con los años, se ha vuelto más asequible negociar con estas bandas", teoriza José Hurtado, responsable del recital.
Ante el irregular ritmo de presentaciones en EE.UU., esos mismos héroes pretéritos han visto en Sudamérica una nueva tierra prometida y han bajado las tarifas de sus shows. Los propios Soul Asylum pidieron cerca de US$ 45 mil ($ 20,7 millones) por su próxima venida. En un rango aún menos costoso, a los mismos productores de estas visitas les ofrecieron a Days of the new y Better than Ezra por US$ 10 mil ($ 4,6 millones), y a Meat Puppets por US$ 6.600 ($ 3 millones). Sólo algunos como Collective Soul se acercaban a un presupuesto de US$ 100 mil ($ 46 millones). Si sirve de referencia, los números más baratos del pasado Festival de Viña, Carlos Baute y Noel Schajris, ascendían a US$ 25 mil. Productoras como Ames -los mismos tras Soul Asylum- proyectan realizar a fin de año un evento llamado That ´90s Show y que junte a números como Gin Blossoms y Collective Soul.
Fuente: http://diario.latercera.com/2011/04...e-y-profundiza-el-culto-por-los-anos-90.shtml
A juntar las monedas cabros saludos !
"Nos hemos dado cuenta de que esa década no es sólo grunge y que también hay un terreno interesante en bandas que apuntaban a otro público y que tienen una deuda con Chile, porque nunca han venido", argumenta Guillermo Italiani, director de Trucko Producciones, para explicar su último fichaje: Blind Melon. Los hombres de No Rain -esa melodía de sonido folk, espíritu hippie y video con una chica disfrazada de abeja- debutarán en el país el 30 de julio en el teatro La Cúpula del Parque O'Higgins.
Tras la muerte por sobredosis de su líder, Shannon Hoon, en 1995, y su disolución un año después, la agrupación se reformuló en 2006 con Travis Warren en la voz, con quien han trazado un destino intermitente. En 2008 editaron el álbum For my friends, pero su espectáculo está dominado por su catálogo más reconocible.
No son los únicos: Soul Asylum, los hombres de Runaway train y que hoy giran con su formación más clásica, vienen el 3 de junio al teatro Caupolicán; y Mr. Big, conjunto nacido en el hard rock y que guarda el mega hit To be with you, estará el 7 de julio en el teatro Teletón. Una tendencia inaugurada por la visita de Candlebox -ilustre de la segunda división grunge- en noviembre de 2009, cuando juntaron a tres mil personas en el Caupolicán. "Fue una apuesta, porque se ha abierto un terreno fértil para estos eventos y, con los años, se ha vuelto más asequible negociar con estas bandas", teoriza José Hurtado, responsable del recital.
Ante el irregular ritmo de presentaciones en EE.UU., esos mismos héroes pretéritos han visto en Sudamérica una nueva tierra prometida y han bajado las tarifas de sus shows. Los propios Soul Asylum pidieron cerca de US$ 45 mil ($ 20,7 millones) por su próxima venida. En un rango aún menos costoso, a los mismos productores de estas visitas les ofrecieron a Days of the new y Better than Ezra por US$ 10 mil ($ 4,6 millones), y a Meat Puppets por US$ 6.600 ($ 3 millones). Sólo algunos como Collective Soul se acercaban a un presupuesto de US$ 100 mil ($ 46 millones). Si sirve de referencia, los números más baratos del pasado Festival de Viña, Carlos Baute y Noel Schajris, ascendían a US$ 25 mil. Productoras como Ames -los mismos tras Soul Asylum- proyectan realizar a fin de año un evento llamado That ´90s Show y que junte a números como Gin Blossoms y Collective Soul.
Fuente: http://diario.latercera.com/2011/04...e-y-profundiza-el-culto-por-los-anos-90.shtml
A juntar las monedas cabros saludos !