La respuesta es sencilla. Una vez acabamos nuestra pasión y libido disminuyen de forma precipitante, por lo que ganas de besar hay pocas, y si a eso le sumamos los sabores propios de nuestras partes intimas, pues es lógico que lo evitemos.
Es lo mismo por lo que no te dan ganas inmediatamente de seguir realizando el sexo oral después de acabar, el cuerpo por naturaleza se resiste a recibir más estimulación, es más, sólo existen ganas de descansar.
En todos los casos, esta sensación cesa pasados unos minutos, o el tiempo necesario, dependiendo de cada persona, para que el cuerpo se componga y el cerebro vuelva a desear la incentivos físicos.
chan chan!!
Es lo mismo por lo que no te dan ganas inmediatamente de seguir realizando el sexo oral después de acabar, el cuerpo por naturaleza se resiste a recibir más estimulación, es más, sólo existen ganas de descansar.
En todos los casos, esta sensación cesa pasados unos minutos, o el tiempo necesario, dependiendo de cada persona, para que el cuerpo se componga y el cerebro vuelva a desear la incentivos físicos.
chan chan!!