Nos gusta corrernos en la boca por una simple razón:
Satisfacción pisicológica. el macho necesita "conquistar". En el juego del sexo, con o sin amor, vez única o pareja estable, etc...; el varón necesita ser el Territorial.
Sobre la sensación de la lengua al momento de eyacular en la boca, si es muy cierto. Pero no es tan cierto que todas las veces acabamos en la boca de ellas mientras ellas están con la boquita cerrada y utilizando la lengua. En general es más bien un lechaso a la cara, tratando de apuntarle a la boca. Recordemos que en general a las jovencitas
no les gusta el sabor de la lefa, por amarga y salada. Asi que en ese momento para no sentir tanto asco, prefieren que el glande (la cabeza) este bien al fondo de la garganta, cosa de que el semen pase lo más directo al estomago. En esa situación no hay trabajo de lengua, o casi nulo, porque es muy dificil y porque lo que ellas quieren en ese momento es
no sentir el gusto de la leche.
El lechaso que nos gusta es aquel en que la
hembra, no la "mujer", sino cuando están sacadas, están muy excitadas, cuando están en hembras; se ponen con la boca bien abierta, nosotros con el pene a unos centimetros de ustedes, y podemos ver como salta el semen y va a parar a esas boquitas bien abiertas. Acto seguido, en este tema de la
dominación, nos gusta ver que lo
saboreen antes de tragarlo. Y lo que no haya caido dentro, con un dedito, o nuestro propio pene, llevarlo tambien a la boca de la dama.
En general cuando la mujer pasa de los 35 años, ya no solo son buenas peteras, buenas para chupar bien un pene. Sino que no le hacen asco. Cosa más normal en las jóvenes y adolescentes. Al igual que con las jovencitas con los hombres, a los varones nos gusta mucho la experiencia de la mujer.
Con la mujer adulta, con años de experiencia, estos juegos se van volviendo más abiertos y chanchitos.
Recordemos que todo esto del sexo es un juego. Debe ser divertido y grato para ambas partes.
Finalizando, quiero volver al tema (
equivocado) de la sensación suave de la lengua en el pene al momento de eyacular. En la vagina tambien encontramos esa sensación suave. Es más, las mujeres tambien pueden aprender a apretar la vagina acompañando cada penetración del pene. tanto de entrada o de salida. Cada tipo de apretada genera un placer absolutamente distinto. Apretarnos cuando estamos penetrando, nos pone cierta dificultad, y no hay nada más placentero que "abrir" esa cosita humeda y calentita, cuando jugando, no se deja. Nos sentimos hombres de verdad, y cuando hacen eso, nos hacen sentir como Conan. Nos sentimos los dueños del juego, sentimos que somos los activos. Claro que en realidad son ustedes las dueñas de la pelota en ese juego (jajaja).
Apretar cuando estamos retirándonos en cada penetración, nos hace un masaje muy estimulante a lo largo del pene que está muy por arriba del placer que puede generar la boca, dado que como la vagina es un musculo, genera mayor sensación de aprete, de succión. Lo que nos lleva mucho más rápido a eyacular. Eso lo hacen con los años. Hay que mejorar mucho el tono muscular de la vegina. Pero es genial. De las armas femeninas, es de las más mortales.
Me extraña muchachos que no hayan mencionado estas cosas. Bueno, son los años !!!