Para los líderes chinos, “la mujer debe volver al hogar”
En la reunión política de mujeres más importante de China, fue principalmente un hombre el que fue visto y escuchado.
Una mujer con mascarilla se refleja en el ventanal de una tienda que vende trajes tradicionales chinos el miércoles 1 de marzo de 2023 en una calle comercial turística en Beijing (AP Foto/Andy Wong)
Xi Jinping, el líder del país, ocupó un lugar central en la inauguración del Congreso Nacional de Mujeres. Al día siguiente, un primer plano de él en el congreso apareció en la portada del periódico del Partido Comunista chino. Al encabezar una gran mesa redonda, Xi sermoneó a las delegadas en la reunión de clausura del lunes.
“Debemos fomentar activamente un nuevo tipo de cultura matrimonial y maternal”, dijo en un discurso, y añadió que los funcionarios del partido tenían la responsabilidad de influir en las opiniones de los jóvenes sobre “el amor y el matrimonio, la fertilidad y la familia”.
El Congreso de Mujeres, que se celebra cada cinco años, ha sido durante mucho tiempo un foro para que el gobernante Partido Comunista demuestre su compromiso con las mujeres. El gesto, aunque en su mayoría simbólico, ha adquirido más significado que nunca este año, pues es la primera vez en dos décadas que no hay mujeres en el órgano ejecutivo de formulación de políticas del partido.
Lo notable fue cómo los funcionarios le restaron importancia a la equidad de género. En cambio, se enfocaron en utilizar la reunión para presionar el objetivo de Xi para las mujeres chinas: casarse y tener bebés. En el pasado, los funcionarios habían abordado el papel que desempeñan las mujeres tanto en el hogar como en el mundo laboral. Pero en el discurso de este año, Xi no mencionó a las mujeres en el trabajo.
El partido necesita desesperadamente que las mujeres tengan más hijos. China se ha visto sumida en una crisis demográfica a medida que su tasa de natalidad se ha desplomado, lo que ha provocado que su población se reduzca por primera vez desde la década de 1960. Las autoridades están luchando por deshacer lo que los expertos han calificado de tendencia irreversible, probando una iniciativa tras otra, como donaciones en efectivo y beneficios fiscales para fomentar más nacimientos.
El presidente de China, Xi Jinping (Sputnik/Serguéi Savostyanov/Pool vía REUTERS)
Ante una crisis demográfica, una economía en desaceleración y lo que considera un obstinado auge del feminismo, el partido ha optado por presionar a las mujeres a regresar al hogar, pidiéndoles que críen a los jóvenes y cuiden a los mayores. El trabajo, en palabras de Xi, es esencial para “el camino de China hacia la modernización”.
“Las mujeres en China se han alarmado por esta tendencia y han estado contratacando a lo largo de los años”, dijo Yaqiu Wang, directora de investigaciones para Hong Kong, China y Taiwán de Freedom House, una organización sin fines de lucro con sede en Washington. “Muchas mujeres en China están empoderadas y unidas en su lucha contra las dos represiones en China: el gobierno autoritario y la sociedad patriarcal”.
El partido no ha logrado atender muchas preocupaciones y considera que algunas cuestiones planteadas por las mujeres son un desafío directo a su liderazgo. En las redes sociales, se silencian los debates sobre el acoso sexual, la violencia de género y la discriminación. El apoyo a las víctimas suele desvanecerse. Feministas y abiertos defensores han sido encarcelados, y un movimiento #MeToo que floreció brevemente en 2018 ha sido relegado a la clandestinidad.
El lenguaje utilizado por altos funcionarios en el Congreso de Mujeres en Pekín fue otra muestra de cómo ve el partido el rol de las mujeres. Xi ha impulsado una agenda de línea dura para promover su visión de una China más fuerte que incluye un resurgimiento de lo que él considera valores tradicionales. En el congreso, alentó a las lideresas femeninas a “contar buenas historias sobre las tradiciones familiares y guiar a las mujeres para que desempeñen su papel único en llevar adelante las virtudes tradicionales de la nación china”.
En un alejamiento de una tradición de dos décadas, el vicepremier de Xi, Ding Xuexiang, no mencionó en un discurso de apertura del congreso una frase estándar: que la equidad de género es una política nacional básica.
https://www.infobae.com/america/the...lideres-chinos-la-mujer-debe-volver-al-hogar/
En la reunión política de mujeres más importante de China, fue principalmente un hombre el que fue visto y escuchado.
Una mujer con mascarilla se refleja en el ventanal de una tienda que vende trajes tradicionales chinos el miércoles 1 de marzo de 2023 en una calle comercial turística en Beijing (AP Foto/Andy Wong)
Xi Jinping, el líder del país, ocupó un lugar central en la inauguración del Congreso Nacional de Mujeres. Al día siguiente, un primer plano de él en el congreso apareció en la portada del periódico del Partido Comunista chino. Al encabezar una gran mesa redonda, Xi sermoneó a las delegadas en la reunión de clausura del lunes.
“Debemos fomentar activamente un nuevo tipo de cultura matrimonial y maternal”, dijo en un discurso, y añadió que los funcionarios del partido tenían la responsabilidad de influir en las opiniones de los jóvenes sobre “el amor y el matrimonio, la fertilidad y la familia”.El Congreso de Mujeres, que se celebra cada cinco años, ha sido durante mucho tiempo un foro para que el gobernante Partido Comunista demuestre su compromiso con las mujeres. El gesto, aunque en su mayoría simbólico, ha adquirido más significado que nunca este año, pues es la primera vez en dos décadas que no hay mujeres en el órgano ejecutivo de formulación de políticas del partido.
Lo notable fue cómo los funcionarios le restaron importancia a la equidad de género. En cambio, se enfocaron en utilizar la reunión para presionar el objetivo de Xi para las mujeres chinas: casarse y tener bebés. En el pasado, los funcionarios habían abordado el papel que desempeñan las mujeres tanto en el hogar como en el mundo laboral. Pero en el discurso de este año, Xi no mencionó a las mujeres en el trabajo.
El partido necesita desesperadamente que las mujeres tengan más hijos. China se ha visto sumida en una crisis demográfica a medida que su tasa de natalidad se ha desplomado, lo que ha provocado que su población se reduzca por primera vez desde la década de 1960. Las autoridades están luchando por deshacer lo que los expertos han calificado de tendencia irreversible, probando una iniciativa tras otra, como donaciones en efectivo y beneficios fiscales para fomentar más nacimientos.
El presidente de China, Xi Jinping (Sputnik/Serguéi Savostyanov/Pool vía REUTERS)
Ante una crisis demográfica, una economía en desaceleración y lo que considera un obstinado auge del feminismo, el partido ha optado por presionar a las mujeres a regresar al hogar, pidiéndoles que críen a los jóvenes y cuiden a los mayores. El trabajo, en palabras de Xi, es esencial para “el camino de China hacia la modernización”.
“Las mujeres en China se han alarmado por esta tendencia y han estado contratacando a lo largo de los años”, dijo Yaqiu Wang, directora de investigaciones para Hong Kong, China y Taiwán de Freedom House, una organización sin fines de lucro con sede en Washington. “Muchas mujeres en China están empoderadas y unidas en su lucha contra las dos represiones en China: el gobierno autoritario y la sociedad patriarcal”.
El partido no ha logrado atender muchas preocupaciones y considera que algunas cuestiones planteadas por las mujeres son un desafío directo a su liderazgo. En las redes sociales, se silencian los debates sobre el acoso sexual, la violencia de género y la discriminación. El apoyo a las víctimas suele desvanecerse. Feministas y abiertos defensores han sido encarcelados, y un movimiento #MeToo que floreció brevemente en 2018 ha sido relegado a la clandestinidad.
El lenguaje utilizado por altos funcionarios en el Congreso de Mujeres en Pekín fue otra muestra de cómo ve el partido el rol de las mujeres. Xi ha impulsado una agenda de línea dura para promover su visión de una China más fuerte que incluye un resurgimiento de lo que él considera valores tradicionales. En el congreso, alentó a las lideresas femeninas a “contar buenas historias sobre las tradiciones familiares y guiar a las mujeres para que desempeñen su papel único en llevar adelante las virtudes tradicionales de la nación china”.
En un alejamiento de una tradición de dos décadas, el vicepremier de Xi, Ding Xuexiang, no mencionó en un discurso de apertura del congreso una frase estándar: que la equidad de género es una política nacional básica.
https://www.infobae.com/america/the...lideres-chinos-la-mujer-debe-volver-al-hogar/

