Era uno de esos días en los que sientes
que está a punto de nevar,
y hay una cierta electricidad en el aire,
casi la puedes oír.
Y esa bolsa estaba simplemente bailando conmigo
como un niño rogándote que juegues con el
durante 15 minutos.
Ese fue el día en que me di cuenta que
había una vida entera detrás de las cosas
y una fuerza increíblemente benévola
que quería decirme que no hay razón
para tener miedo...nunca.
Ya sé que el video no captó todo eso
pero me ayuda a recordar,
necesito recordar.
A veces hay tanta belleza en el mundo
siento que no la aguanto,
y mi corazón simplemente se va a rendir