Siempre he creído que la inmigración no es un derecho, si no un privilegio. Puedes entrar a cualquier parte solo si te lo permiten. Es decir, por la puerta, identificándote debidamente, dando cumplimiento a los requisitos del dueño de casa.
Una vez dentro, trabajar y ser un aporte a la sociedad a la que te íntegras.
A Chile han llegado demasiadas putas, sicarios, extorsionistas y delincuentes de todo tipo. Es decir, solo lacras. De ésto es lo que renegamos. De haber Sido invadidos por individuos que no son un aporte si no una carga social. De la delincuencia importada indocumentada.