Primera vez que me atrevo a escribir, a veces leo algunos relatos, algunos me gustan y otros no, solo lo hago cuando me encuentro sola en casa, mi esposo llega tarde de su trabajo, tenemos dos hijas, una con nosotros en el colegio, y la otra en la universidad, en casa de familiares.
Me atrevo a escribir, porque necesito consejos, tengo 43 años, bien parecida, pelo castaño claro, tez blanca, ojos color miel, cuido mucho mi figura, de 1,65 de altura, recibo bastantes piropos en la calle, muy introvertida, diría que tímida, en este último tiempo me he dado cuenta que mi esposo ha perdido el interés en el sexo, lo trato de entusiasmar, pero nada, no sé si por estrés, o cansancio.
Cuando estoy sola y aun en cama, me doy cuenta que mi cuerpo necesita manos que lo acaricien, me desnudo y bajo las sábanas me toco por todas las zonas sensibles, y eso me gusta, pero no es suficiente, lo que necesito es más que mis propias caricias.
Donde resido hace como un mes llego un hombre, algo mayor como de 50 años, con su pelo semi cano, muy atractivo, por lo que me he dado cuenta vive solo, a veces nos cruzamos y por cortesía nos damos el saludo de mañana o de tarde nada más que eso. Un día lo pille que se dio vuelta a mirarme el trasero, como que le dio vergüenza, desde ese día siento que me mira con otros ojos, tampoco puedo negar que lo miro de otra forma, y hemos cruzado más de una palabra, siempre estando sola, cuando voy con mi marido él también lo saluda.
En uno de esos días que nos cruzamos, me pregunto si conocía de alguien que le hiciera aseo a su casa, quede un poco para adentro, porque no conozco mucha gente, pero igual me comenzó a dar vueltas en la cabezo, que pasa si me ofrezco ayudarle, pero a la vez imagine estar sola con él, y me pregunté qué pasaría, en el fondo me empezó a gustar la idea.
Un día tome la decisión y le dije que yo podía ayudarle, que me acomoda entre las 2 y 6 de la tarde, después de las 6 no puedo, porque llega mi hija menor, ahí me contó que yo decidiera el día, porque así él se queda en casa, me enteré que es un micro empresario independiente.
Un día X fui, estaba muy nerviosa, cuidando que nadie me viera, durante la noche y parte del día pensé en ir o no ir, ahí estaba esperándome, nos saludamos, y le pregunto, por donde quiere que empiece a limpiar, me dijo no, no te preocupes, y me dice, solo quería que vinieras, quería estar a solas contigo,…….quede helada y muda,….no te pongas nerviosa me dijo, solo relájate,……
Se acercó a mi, con su mirada fija, yo algo sonrojada, me tomó de las manos y de la cintura, acercó sus labios y me besó el cuello, mi cuerpo tiritaba, él lo notaba,….con sus dos manos me agarra las dos nalgas y me aprieta hacia él, me beso la boca, le contesté el beso,…. no le dije,.. por favor no,….tranquila me dijo,…. sé que también quieres,…..por favor no, volví a decir,…me voy le dije,…fueron mis últimas palaras,….salí muy nerviosa….. el resto de la tarde no me sacaba de la mente aquella escena,….cuando llegó mi hija y más tarde mi esposo tampoco,….estaba un poco perturbada, …durante la noche igual pensaba en él.
De aquel día ha pasado una semana, y no me lo quito de la cabeza,….nos hemos cruzado como tres veces, y me pide que vaya a su casa,……no lo puedo negar pero tengo muchas ganas, y eso me tiene confundida,….favor sus consejos, que hago, me decido o no.
Me atrevo a escribir, porque necesito consejos, tengo 43 años, bien parecida, pelo castaño claro, tez blanca, ojos color miel, cuido mucho mi figura, de 1,65 de altura, recibo bastantes piropos en la calle, muy introvertida, diría que tímida, en este último tiempo me he dado cuenta que mi esposo ha perdido el interés en el sexo, lo trato de entusiasmar, pero nada, no sé si por estrés, o cansancio.
Cuando estoy sola y aun en cama, me doy cuenta que mi cuerpo necesita manos que lo acaricien, me desnudo y bajo las sábanas me toco por todas las zonas sensibles, y eso me gusta, pero no es suficiente, lo que necesito es más que mis propias caricias.
Donde resido hace como un mes llego un hombre, algo mayor como de 50 años, con su pelo semi cano, muy atractivo, por lo que me he dado cuenta vive solo, a veces nos cruzamos y por cortesía nos damos el saludo de mañana o de tarde nada más que eso. Un día lo pille que se dio vuelta a mirarme el trasero, como que le dio vergüenza, desde ese día siento que me mira con otros ojos, tampoco puedo negar que lo miro de otra forma, y hemos cruzado más de una palabra, siempre estando sola, cuando voy con mi marido él también lo saluda.
En uno de esos días que nos cruzamos, me pregunto si conocía de alguien que le hiciera aseo a su casa, quede un poco para adentro, porque no conozco mucha gente, pero igual me comenzó a dar vueltas en la cabezo, que pasa si me ofrezco ayudarle, pero a la vez imagine estar sola con él, y me pregunté qué pasaría, en el fondo me empezó a gustar la idea.
Un día tome la decisión y le dije que yo podía ayudarle, que me acomoda entre las 2 y 6 de la tarde, después de las 6 no puedo, porque llega mi hija menor, ahí me contó que yo decidiera el día, porque así él se queda en casa, me enteré que es un micro empresario independiente.
Un día X fui, estaba muy nerviosa, cuidando que nadie me viera, durante la noche y parte del día pensé en ir o no ir, ahí estaba esperándome, nos saludamos, y le pregunto, por donde quiere que empiece a limpiar, me dijo no, no te preocupes, y me dice, solo quería que vinieras, quería estar a solas contigo,…….quede helada y muda,….no te pongas nerviosa me dijo, solo relájate,……
Se acercó a mi, con su mirada fija, yo algo sonrojada, me tomó de las manos y de la cintura, acercó sus labios y me besó el cuello, mi cuerpo tiritaba, él lo notaba,….con sus dos manos me agarra las dos nalgas y me aprieta hacia él, me beso la boca, le contesté el beso,…. no le dije,.. por favor no,….tranquila me dijo,…. sé que también quieres,…..por favor no, volví a decir,…me voy le dije,…fueron mis últimas palaras,….salí muy nerviosa….. el resto de la tarde no me sacaba de la mente aquella escena,….cuando llegó mi hija y más tarde mi esposo tampoco,….estaba un poco perturbada, …durante la noche igual pensaba en él.
De aquel día ha pasado una semana, y no me lo quito de la cabeza,….nos hemos cruzado como tres veces, y me pide que vaya a su casa,……no lo puedo negar pero tengo muchas ganas, y eso me tiene confundida,….favor sus consejos, que hago, me decido o no.